Del Palacio al Nogal

Del Palacio al Nogal

Agosto 23, 2018 - 11:50 p.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Hasta ayer, los colombianos teníamos claro quiénes fueron los responsables de los 36 muertos y los más de 200 heridos que dejó el ataque perpetrado al Club El Nogal, en el 2003.

Sabíamos que los autores materiales eran unos individuos de apellido Arellán, uno de los cuales era instructor de squash, y un pariente suyo que introdujeron al garaje del club un carro cargado con varios kilos de dinamita.

Y que los autores intelectuales eran los miembros del Secretariado de las Farc, o sea, Alfonso Cano, Timochenko, el Mono Jojoy, Pablo Catatumbo, Joaquín Reyes y compañía. Algunos de los cuales se están pudriendo en el infierno y otros disfrutan de ese paraíso que es el Congreso de la República.

Pues resulta que según un insólito fallo del Consejo de Estado, que obliga al Estado a compensar a las víctimas de ese atentado, los responsables de esa tragedia son otros.

En primer lugar, el exministro Fernando Londoño porque tuvo la “temeridad” de hacer reuniones en ese lugar, además de ser miembro de la junta del club. Y en segundo, la hoy vicepresidenta y entonces ministra de Defensa, Marta Lucía Ramírez, quien al parecer pernoctaba con frecuencia en El Nogal lo que, según el fallo, llevó a un “agravamiento del riesgo que los socios y los trabajadores no estaban en situación de soportar”.

A las directivas del club, según el Consejo de Estado, también les cabe responsabilidad por permitir “la utilización de las instalaciones de un club privado con fines institucionales (?)”.

No conozco la sentencia, pero en las partes que han reproducido los medios por ningún lado se hace alusión a la responsabilidad de las Farc que fueron quienes ejecutaron ese atroz ataque.

Lo que me recuerda lo ocurrido con la toma del Palacio de Justicia. En ese caso, quienes urdieron el osado golpe, o sea los cabecillas del M19 --Navarro Wolf, Petro y compañía-- terminaron de congresistas y alcaldes y quienes tuvieron la responsabilidad de recuperar el Palacio, como el coronel Plazas Vega, acabaron en la cárcel.

En ambos casos está bien que se sancione la responsabilidad que tuvieron, por acción u omisión, los agentes estatales. Incluso, es entendible que el Estado sea sancionado como responsable subsidiario.

Pero, tanto El Nogal como en el Palacio de Justicia, los responsables principales fueron el M19 y las Farc. Eso no puede olvidarse.

En el caso particular del ataque al club social la que debía responderles e indemnizar a las víctimas son las Farc, que fueron las que planearon y ejecutaron ese abominable atentado.

Timochenko y compañía deben estar reídos en sus cómodas curules al constatar la estupidez de un Estado al que le toca pagar los platos que ellos con su crueldad y sevicia, rompieron.

Tan estúpida como ese fallo del Consejo de Estado, es la decisión de la Corte Constitucional de que las investigaciones por crímenes sexuales perpetrados por ‘combatientes’ pasen de la justicia ordinaria a la JEP.
Gran concesión para los violadores que usaron las armas, que supuestamente tenían como objetivo combatir al Estado, para someter a sus víctimas.

Esos depravados ya no se pudrirán en la cárcel y bastará que reconozcan sus fechorías y pidan disculpas, para que sus crímenes queden impunes.

A los flemáticos togados de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado, que tomaron estas insólitas decisiones se les olvida un pequeño detalle: La paz sin justicia no es posible.
Sigue en Twitter @dimartillo

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