¡Carajo, otra mentira!

¡Carajo, otra mentira!

Diciembre 20, 2018 - 11:55 p.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Los miembros de la clase media colombiana ganan más de 33 millones de pesos al mes, tienen apartamentos de más de $900 millones, disfrutan de un patrimonio de más de $5.000 millones, son banqueros y son fuertes accionistas de empresas.

Así, al menos, lo consideran Alexánder López y sus mompas del Polo Democrático, que andan pregonando que la gran perjudicada con la Ley de Financiamiento fue la clase media.

En efecto, López dijo en un trino: “Duque engañó a los colombianos y ahora le aplica más impuestos a la clase media, trabajadores, pequeñas empresas y comerciantes y le rebaja el 6% de renta a los más ricos. Tramposos vamos a las calles a derrotarlos CARAJO”.

Si alguien está engañando a los colombianos es Alexánder, porque los afectados con la reforma fueron:

- Quienes tienen un patrimonio superior a los $5.000 millones, a los que se les cobrará un impuesto del 1%.

-Quienes reciben dividendos superiores a $10,3 millones, que pagarán una tarifa marginal del 10,5%. Así mismo se liquidará un impuesto del 7,5% a la remisión de utilidades.

-Quienes vendan un bien raíz en más de $918 millones, que tendrán que pagar el 2% por concepto de impuesto al consumo.

-Quienes tengan ingresos superiores a $33 millones mensuales, que deberán pagar hasta un 39% por impuesto a la renta.

-Finalmente, el sistema bancario que tendrá una sobretasa transitoria en renta del 4% para el primer año y del 5% el segundo y tercer año.

Queda claro que el peso de la ley que aprobó el Congreso, recae sobre los colombianos de mayores ingresos. Al punto que la Asociación Bancaria la tildó de Bolivariana.

Con lo cual, o a Alexánder las jugosas dietas parlamentarias que viene percibiendo hace años le distorsionaron el sentido del dinero, o simplemente está tratando de meter un cañazo para atacar al gobierno.

Hay que recordar que esta ley no fue un capricho de Iván Duque a quien le tocó impulsarla porque se encontró con un presupuesto desfinanciado en $14 billones. Lo que en español significa que los ingresos estaban por debajo en $14 billones de los gastos.

Ante ese panorama, al Gobierno no le quedaba sino aumentar los ingresos o bajar los gastos. Y como el grueso de esos gastos son los subsidios de diversa índole de los que gozan los colombianos menos favorecidos, lo que se llama la inversión social, Duque intentó primero aumentar los ingresos para no tener que recortar esos beneficios.

Ocurre que con los cambios que se le hicieron a la ley sólo se van a conseguir $8 billones, o sea un poco más de la mitad de lo que se necesita. Por lo cual, también tocará reducir la inversión.

Pero más allá del hueco que el Gobierno tendrá que tapar en el 2019, el tema de fondo es que desde hace rato el Estado gasta más de lo que le entra.

Como mi fuerte no es la economía y este país está lleno de gurúes de esa ciencia, les dejo a ellos la tarea de encontrar la fórmula para equilibrar las finanzas públicas.

Lo que, en medio de mi ignorancia sobre el tema, tengo claro es que si seguimos gastando más de lo que nos entra, nos va a ocurrir lo que le pasa al sujeto que se gana dos millones al mes y pretende tener casa, dos carros y viajar un par de veces al año a Miami.

Ese tren solo lo pueden sostener quienes devengan más de $30 millones mensuales. ¡Como Alexánder, carajo!

Sigue en Twitter @dimartillo

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