Enseñanzas éticas de Javier Darío

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Enseñanzas éticas de Javier Darío

Octubre 13, 2019 - 11:55 p. m. Por: Claudia Blum

El periodista Javier Darío Restrepo ha dejado este mundo y hoy más que nunca siguen vigentes sus valiosas enseñanzas, en tiempos en que medios tradicionales atraviesan crisis y cambios, y en los que la enorme penetración en las redes sociales multiplica el acceso a la información.

El maestro hizo historia en su profesión por 53 años. Autor de 28 libros, fue uno de los máximos exponentes de la ética periodística y recibió incontables premios tanto en Colombia como a nivel internacional. Siempre lo recordaré como una persona conceptual, respetuosa y objetiva al dar sus apreciaciones.

Como reportero en prensa escrita, radio y televisión forjó su reconocimiento como el periodista analítico y serio que buscaba la excelencia para explicar el hecho sin limitarse sólo a contarlo y sin caer en banalidades; como defensor del lector, profesor en prestantes universidades, y columnista de los diarios más influyentes demostró compromiso en la defensa de la libertad de prensa y de expresión. Sus respuestas en el Consultorio Ético de la Fundación Nuevo Periodismo, del que fue director, impactaron muchos rincones de América Latina.

Para el Gurú de la ética periodística –así le decían– el compromiso con la verdad era lo esencial. Advertía que la libertad de expresión no daba licencia para ofender y no consistía en expresar lo que primero pasara por la mente sino lo que se debe decir, evitando el efectismo, el escándalo, las noticias falsas y la trivialidad. Insistió en que la mayor responsabilidad de los medios y los periodistas con la sociedad era que mantuvieran su independencia y que custodiaran la credibilidad por encima de las causas políticas o económicas. Pensaba que los receptores de información identifican de inmediato cuándo una fuente está en función de un interés particular y que el periodista debería alejarse del poder y actuar al servicio de la gente. Javier Darío nos enseñó que solo trasciende el periodismo ético, el que estimula la inteligencia, el que renuncia a los amores y desamores para informar con objetividad.

La validez de sus planteamientos es total en estos tiempos de transformación en las comunicaciones. Su filosofía ética cobra relevancia ante la creciente información en las redes sociales y los sitios web cada vez más diversos y segmentados en campos sociales, políticos, tecnológicos, ambientales, económicos y de todo tipo. La exigencia ética por la verdad es imprescindible tanto para las organizaciones que pretenden ser fuente directa de noticias en Internet, como para quien individualmente informa o lidera opinión dentro de las nuevas modalidades de influenciadores, youtubers y twitteros. En el ámbito de la comunicación virtual cada quien debe responsabilizarse por lo que comunica y lo que retransmite en las redes, y por validar lo que recibe a diario.

En un mundo donde esas redes funcionan con muy pocos marcos legales, los principios y normas de la ética son las únicas que garantizarán que prevalezca la verdad. Tanto entre quienes divulgan mensajes, como para proteger a quienes como receptores de información en Internet están expuestos a un sinnúmero de versiones y tergiversaciones sobre los mismos hechos. Y como decía el maestro Restrepo, esa ética de defensa y búsqueda de la verdad se forma desde la infancia, en casa, como aprendizaje de vida que es fundamento de la convivencia, fuente de fortaleza profesional y decisión por el crecimiento personal.

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