Mano dura

Mano dura

Septiembre 07, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Se ha armado un tierrero con la compra por parte de la policía de unas pistolas eléctricas que sirven para que no lleguemos a la necesidad de disparar a los vándalos que suelen hacer daños al patrimonio público en Bogotá y otras ciudades y que ahora atacan a la policía que tiene orden de dejar que le falten al respeto y que se hiera a sus miembros.Yo estoy debidamente condecorado por la Policía Nacional, por las Fuerzas Armadas y, además, soy heredero, de varias generaciones que han tratado de poner orden al caos en el cual vivimos y a la consecuente inseguridad.¿Qué hacemos con unos jóvenes policías recién graduados que no pueden con sus responsabilidades y a quienes el Estado no hace respetar con sanciones ejemplares para los atacantes?¿Es sana una sociedad donde los autocalificados “hinchas” del equipo Millonarios, tanto tiempo en manos de los narcos y luego de Noemí Sanín, se toman la ciudad, roban y desvalijan buses de Transmilenio, destruyen estaciones de este utilísimo servicio que Peñalosa le dejó a Bogotá (por eso voté por él en la primera vuelta), cometen otras tropelías? ¿Y qué decir de los estafadores de Interbolsa y de Salucoop, todos libres y felices?¡No! Y el mínimo que les puede pasar a los villanos que atacaron a la Fuerza Antimotines en la Plaza de Bolívar a la cual tuvo que defender una admirable ciudadana pues nada de bolillo para los canallas, es que tanto cobarde alabe a la Fuerza Pública por dejarse manosear. Un país donde se irrespeta a los representantes del orden es un país castrado, con un gobierno castrado y con unos jefes que se han dejado también castrar.El viejo y fiel bolillo y los cuerpos de caballería que se usaron hasta por lo menos el gobierno de mi padre, eran buenos: yo recuerdo que cuando estudiantes bellacos de la Nacional atacaron a piedra el catafalco de Federico Lleras Restrepo (1969) el presidente envío a la Policía Militar con bolillos extra-largos y ordenes de usarlos, y ¡lo hicieron!Defiendo, pues, las pistolas eléctricas y espero que compren más y que nadie tiemble por usarlas; los afortunados estarán dando seguridad a la vida e integridad de los colombianos y a la conservación de sus bienes, sin dejar de lado la protección del patrimonio público.Lo que me desconcierta es que la gente que pide que se haga algo con las mismas finalidades que yo busco, salen a lavarse las manos como tantos miles de cobardes Poncios Pilatos que nos rodean. Tenemos que escoger entre el viejo dicho “la letra con sangre entra” o institucionalizar el miedo y la cobardía, que contagiarán a la Fuerza Pública.¿Por qué la llamamos fuerza? ¿Por qué debe dejarse pegar, escupir e irrespetar?* * *Para terminar estas meditaciones que hago en memoria de mi padre cuya muerte hace 20 años debería conmemorarse y a quien jamás le tembló el pulso para mantener el orden, como era su deber constitucional tengo que aceptar que la actual dirigencia es floja, babosa, y no espero nada de ella. La familia lo recordará, por lo menos la mía.En una Ley de Honores que aprobó el Congreso hace años, en cuya elaboración no tuve nada que ver, se dispuso que la Escuela Superior de Administración Pública contratara la investigación y escritura de su biografía. Nada se ha hecho aún cuando el director de ella habló conmigo en dos ocasiones y a quien recomendé: Primero, que no se escogiera un escritor colombiano pues no es fácil ser imparcial con una figura como la de Lleras; Segundo, le recomendé varios nombres de colombianistas extranjeros, comenzando por el profesor Henderson, quien conoce más que nadie la historia de este país. * * * Terminé de leer los 83 cuentos de Kafka, emérita labor cuando se hace por ocho día seguidos, sin embargo, pese a que algunos requieren profunda meditación, como los Escolios de Nicolás Gómez Dávila, hay otros angustiosos y aplicables a este país: sin duda La Metamorfosis, en el cual un ser humano se transforma en un voluminoso insecto que, al final, muere pisoteado por su hermana, me hizo pensar en los escritos que debería hacer en esta columna.

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