De la educacion superior

De la educacion superior

Junio 05, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Antes de continuar estos breves comentarios sobre educación, es útil enunciar cinco principios básicos para tener en cuenta al hablar de calidad, privatización, etc… Los hemos escogido de nuestro estudio de 1999, en el cual colaboraron distinguidos decanos y profesores de la Universidad Jorge Tadeo Lozano:“ - La educación es el presupuesto básico y la estrategia fundamental para el desarrollo económico, social y político de la sociedad y el pilar de sustentación para cualquier proceso de cambios o de transformación de las comunidades. - La educación es la clave para la recuperación de valores éticos y para lograr solidaridad, el respeto a la pluralidad, la convivencia, la tolerancia y la responsabilidad civil, base de la participación democrática. - La educación es la mejor inversión social para la formación y capacitación del capital humano que permite afrontar el reto de la competitividad internacional, para lo cual es indispensable el desarrollo de la ciencia y la tecnología. - Los conocimientos y la información oportunos son las bases esenciales para la toma de decisiones con mayores posibilidades de éxito. - Las políticas en materia de educación deben ser tomadas con total independencia de intereses políticos, económicos o de grupos, ajenos a los fines que persigue la educación misma”. Dicho lo anterior, debo señalar que si Colombia hubiese diseñado unas buenas y bien financiadas políticas para formar maestros, y hubiese cerrado el paso a las nefastas universidades de garaje y a aquellas que tienen ánimo de lucro, la situación sería distinta.El Fecode no ha sabido promover lo relacionado con la preparación académica y ética de sus afiliados y sólo trata asuntos económicos que son importantes, pero no se compadecen con el pésimo nivel de muchos de los beneficiarios de sus esfuerzos. Siendo yo director de El Espectador invité a almorzar a la Presidenta de Fecode con quien repasé estos temas y a quien ofrecí una columna semanal para que hiciera públicas sus políticas y ambiciones. Con ella me ocurrió lo mismo que con ‘Tirofijo’ y es que despreció mi oferta, lo cual permite dudar de la buena fe de tanta palabrería.Recuerdo también que siendo Decano de Estudios de la Tadeo Lozano, por allá en 1965, incluí el inglés en el pénsum obligatorio en todas las carreras, decisión que generó una huelga pues el Consejo Estudiantil decidió proponer algo verdaderamente estúpido: el estudiantado aceptaría los cursos de inglés si la Universidad ofrecía también la cátedra ¡de ruso! Yo me retracté y quité el inglés advirtiéndoles que se arrepentirían, como sé que lo han hecho.Ahora, con ocasión de pedreas y salvajismo de unos estudiantes que protestan dizque porque la Ministra quiere privatizar la educación superior, es bueno poner de presente otra realidad que la afecta: no supimos en su momento frenar las llamadas universidades de garaje obligándolas a tener una pre-acreditación de programas y profesores, por lo cual nos llenamos de malas universidades, incluídas las que crearon los narcos y algunos políticos, las cuales sí tenían ánimo de lucro pues eran (¿y son?) vulgares lavaderos de dinero mal habido, o medio de subsistencia de familias que mueven a través de ‘fundaciones’ dineros que no pagan impuestos y que se distribuyen generosamente entre los miembros de la misma familia.Siendo ello cierto, los estudiantes deben redireccionar sus protestas pues el ánimo de lucro ya existe desde la época de los Rodríguez Orejuela. Ahora, cuando en Chile proponen autorizar las universidades como oportunidades de negocios, que no sé si es lo mismo que piensa la Ministra, es otra cosa y volveremos sobre el tema.La principal conclusión es que la calidad de la educación y de los profesionales no mejorará mientras no haya maestros, no simplemente profesores -y muchos malitos- y que Fecode no debería alcahuetear esta situación, pero sí tornarse en el promotor de mejores niveles en los ‘educadores’.

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