La bofetada

Marzo 31, 2022 - 11:45 p. m. 2022-03-31 Por: Carlos Jiménez

La bofetada que Will Smith le pegó a Chris Rock en la ceremonia de entrega de los Óscar de la semana pasada ha desencadenado en el mundo tal aluvión de comentarios e interpretaciones que no he podido menos que pensar en ‘el efecto mariposa’ y en la ‘deconstrucción’ de Jacques Derrida. En dicho efecto porque el sonado bofetón puede tranquilamente compararse con el batir de alas de una mariposa en América que desencadena un tifón en los remotos mares de China. Y en la deconstrucción del filósofo francés porque nunca antes en ‘los anales humanos’ un gesto violento tan poco doloroso había sido deconstruido tan minuciosamente y por tanta gente.

La primera reacción fue de las feministas que acusaron a Will Smith de “machista” por haber pegado a quien había ofendido a su mujer, como si ella misma no pudiera defenderse y necesitara de un macho que lo hiciera por ella. Luego, le siguieron quienes lo acusaron de ‘borrar con el codo lo que había hecho con la mano’.

Esa misma noche a Will le entregaron el Óscar como mejor actor por su papel en El método Williams, una película dedicada a Richard, el padre de las célebres tenistas Venus y Serena, quienes han alcanzado las cumbres mundiales del tenis gracias a la disciplina inculcada y la planificación de sus vidas inducidas por él. El reconocimiento de Hollywood a este canto a las virtudes de la raza negra fue estropeado por la bofetada de Will a Chris porque, según estos críticos, la misma confirmaba el indignante estereotipo del hombre negro violento contra el cual está luchando el movimiento Black Lives Matter.

Y no han faltado quienes acusan de hipocresía a la Academia del cine norteamericana por abrir un expediente disciplinario contra Will -que podría concluir en su expulsión de la misma- por una simple bofetada, omitiendo el hecho de que buena parte de la inmensa fortuna acumulada por los magnates de Hollywood se debe al enorme éxito en las taquillas de películas que son auténticas apologías de la violencia y el crimen.

El propio Will Smith debe buena parte de la suya a su protagonismo en películas en las que ha sabido mezclar el humor con la violencia más desaforada. Y la conmemoración de los 50 años de El Padrino ha permitido recordar la negativa de Marlon Brando a recoger el Oscar que le concedieron por su papel en la misma, en protesta porque Hollywood había convertido el genocidio de los indios en un espectáculo muy rentable.

Lee todo el contenido de El País sin límites. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS