El cigarrillo y los niños

El cigarrillo y los niños

Mayo 17, 2019 - 11:00 p.m. Por: Carlos E. Climent

Las consecuencias del tabaquismo son bien conocidas y lo que parecía un problema superado está tomando un nuevo aire a juzgar por la cantidad de jóvenes que hoy fuman. Las autoridades sanitarias responsables tienen sus alarmas activadas y continuamente están actualizando la información sobre el tabaquismo de sus poblaciones.

El cigarrillo es una adicción en la cual la sutileza de la propaganda es muy efectiva. Es necesario entender que si las leyes se endurecen en los países del primer mundo los comerciantes del tabaco buscarán nuevos mercados en los países de normas más débiles para acomodar su mercancía. Si la población de adultos se satura se ataca a las poblaciones más jóvenes. Para vender basta asociar muy hábilmente el cigarrillo al glamour y al éxito. Estos mensajes tienen mucho impacto en las poblaciones jóvenes a juzgar por las estadísticas de países donde hay controles más estrictos (1):

*El promedio de edad del primer cigarrillo es de 13 años.

*Cerca de una cuarta parte de los estudiantes de bachillerato fuman.

*La tercera parte de los estudiantes que fuman continuarán haciéndolo y morirán prematuramente de enfermedades relacionadas con el cigarrillo.

*Los adolescentes que fuman tienen una probabilidad mayor de usar alcohol y otras drogas.

Los factores que estimulan las adicciones de manera obvia son muy variados. Se destacan, entre otros, la propaganda descarada, las equivocadas estrategias de crianza, las presiones sociales y por supuesto, la predisposición genética.

Pero es necesario ser más agresivos en la denuncia de los factores disimulados de inducción ya que pueden resultar tan importantes como cualquiera de los anteriores. La forma solapada como los jóvenes se inician en todas las adicciones (cigarrillo, alcohol, otras drogas, juego o pornografía, entre otras) es uno de los factores más propicios al rápido crecimiento de estas dependencias. El desconocimiento, no solo del disimulo sino de la forma indirecta, subliminal o secreta como se van posicionando las adicciones, hace que se subestime el peligro y se conviva con él, sin siquiera darse cuenta.

No se trata solamente de contrarrestar la sugerencia abierta de todos los consumos, que es brutal, sino de atacar las circunstancias facilitadoras menos evidentes, que están en todos lados. Pues tales circunstancias encuentran en los niños y los adolescentes sus víctimas más propicias.

El cine es una de las diversiones más populares entre niños y adolescentes. La censura vigente impide que se permita a los menores de edad ver películas de fuerte contenido sexual o violento. Solo desde el año 2007 se determinó que las películas que tuvieran escenas de actores populares fumando serían clasificadas como para adultos. Este es un ejemplo del tipo de estrategias posibles para combatir las ofertas sutiles que incitan al consumo de sustancias adictivas. Tales acciones deben ejercerse de manera consistente a lo largo del tiempo y no a través de “campañas” de corto vuelo.
(1) El cigarrillo y los Niños (Nacional Center for Tobacco Free Kids, USA)

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