Instantáneas

Octubre 17, 2021 - 06:35 a. m. 2021-10-17 Por: Carlos Duque

Dios mío, en tus manos encomendamos este futuro que no llegó y el populismo que llega.

El futuro se ha convertido en el producto estrella del reality de las campañas políticas. Futuro con fecha de vencimiento que expira cada cuatro años sin haber demostrado satisfactoriamente los beneficios prometidos.

En estos tiempos de vértigo, de lo efímero y lo desechable nos hemos habituado a consumir el futuro por adelantado. Como sucede con las tarjetas de crédito, nos gastamos hoy lo que íbamos a vivir mañana. Derrochamos nuestro futuro, recurso ‘no renovable’.

Estrategia de marketing político para seducir electores ingenuos: si no tiene una propuesta concreta simplemente prometa un futuro mejor. Así, una vez elegido y fracasado en su gestión, no podrán juzgarlo por haber acudido al horóscopo para predecir el porvenir.

Desconfío de candidatos que prometen un futuro analgésico desde la comodidad del discurso publicitario. Creo en alguien dispuesto a morir en campaña ilustrando con inteligencia y honestidad la utopía de emprender la monumental tarea de transformar este presente de miseria. ¡El futuro es ahora, o nunca!

Un candidato o candidata que con franqueza y honestidad nos prometa que por algún tiempo vamos a seguir padeciendo enormes dificultades enormes, pero con dignidad.

El futuro pasa volando. Un día eres un joven optimista, soñador y confiado en las promesas de un mejor futuro y al siguiente despiertas con la sospecha de que todo pasado sombrío fue mejor.

No dejes para mañana el futuro que debes concretar hoy.

Las encuestas de los Verdes muestran que sus militantes y electores votarían por el Pacto Histórico de la Coalición de la Esperanza.

De un paraíso fiscal para evadir impuestos a una fiscalía paraíso para evadir justicia.

Ridícula la prohibición de morir dignamente en un país donde la práctica rutinaria es el asesinato.

La ecografía del cambio climático señala que hay un 90% de posibilidades de que lo que viene es el fenómeno La Niña.

Sigue en Twitter @_carlosduque

VER COMENTARIOS