Un nuevo latir

Un nuevo latir

Junio 07, 2011 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Mañana miércoles la historia de Cali se parte en dos, con la inauguración de la Ciudadela Educativa Nuevo Latir, situada en pleno corazón de Aguablanca, tantos años marginada del progreso y la verdadera atención de los gobiernos municipales anteriores. Hasta hoy se puede hablar de las dos ciudades que son Cali, que nunca se han conocido realmente, que se han dado la espalda y se han excluido, como si no fueran parte de una misma capital. Aguablanca siempre ha cargado con la culpabilidad de todo lo malo que le sucede a Cali. Pregunto, a ver si me responden honestamente, ¿cuántos habitantes del Occidente, el Norte y el Sur, y me dirijo a los estratos cuatro, cinco y seis, conocen de verdad los barrios Marroquín, El Poblado, Brisas de Comuneros, El Diamante, etc.?En incontables ocasiones he visto la cara de espanto que desdibuja las facciones de más de un ciudadano del Oeste cuando se les comenta que muchos frecuentamos esa parte de la ciudad. A priori dan por seguro de que el Oriente sólo alberga malandrines, sicarios, pandillas, comercios non sanctos, etc. Cuan lejos están de la realidad. El oriente de Cali es el que nos ha dado, en incontables ocasiones, ejemplos de convivencia, solidaridad, diversidad gastronómica, cultura musical. Esa amalgama de habitantes, provenientes de Nariño, Cauca, Chocó, Caldas, desplazados por la guerrilla o los Paras, han logrado construir una comunidad unida no solamente en la supervivencia, sino en el calor humano y la solidaridad mutua.Desgraciadamente el Oriente siempre ha estado abandonado a su suerte. Las oportunidades de empleo, salud, educación son precarias. De allí muchas veces la necesidad del rebusque apremiante, la frustración de sus jóvenes, la rabia, que genera tantos brotes de violencia, inseguridad y adicción a las drogas. Pero ese no es el común denominador.Con la inauguración de la Ciudadela Educativa Nuevo Latir, se tenderá el puente educativo que necesitamos los caleños para integrarnos, para conocernos y reconocernos. Ya miles de niños y adolescentes tendrán acceso a la educación, en magníficas instalaciones. Casi cuatro mil alumnos entre transición y grado 11 podrán asistir a formarse. Además de las jornadas nocturnas para adultos que jamas tuvieron la oportunidad de acercarse al saber.Jorge Iván Ospina será recordado siempre en Cali como el Alcalde que, empecinado y terco, logró construir ese puente. De nada valen autopistas y megapuentes si esos miles de jóvenes no tienen acceso a la educación. La educación es la fuente de la paz. Sin ella no existe la más remota esperanza de convivencia. Educación y oportunidades laborales. Lo demás es paja. Caldo de cultivo para más violencia, sangre y desolación.Este miércoles se abre, con bombos y platillos, esta nueva Cali. Felicitaciones Alcalde. Con la Ciudadela Nuevo Latir y con el futuro Centro Tecnológico Somos Pacífico en Potrerogrande, nuestra querida ciudad habrá arrancado a marchar hacia adelante, con la frente en alto, el paso firme y la seguridad de que de la mano de la educación, el deporte, la música y las artes ya nunca más daremos paso atrás.Invito a todos los caleños a estrecharse la mano, a conocerce y a aprender unos de otros. Muchos quedarán asombrados de lo que el Oriente nos puede enseñar.

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