La hora cero

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La hora cero

Agosto 19, 2019 - 11:40 p.m. Por: Aura Lucía Mera

En once días inicia el Festival de Literatura Oiga, Mire, Lea. Ya cinco años, siempre bajo la batuta de la Biblioteca Departamental. Cuatro de ellos con María Fernanda Penilla en la Dirección, Catalina Villa como coordinadora y el equipo compacto y diligente encargado de la logística, sin el cual sería imposible lograr los éxitos alcanzados en este quinquenio.

En su quinto cumpleaños el Oiga, Mire, Lea se viste de luces y se engalana para regalarles a Cali y al Valle del Cauca estos días que se convertirán en un concierto de letras, palabras, poemas, novelas, biografías, ensayos, con la participación de escritores nacionales e internacionales de la talla de Manuel Vilas, de España; Juan Forn, de Argentina, y Julio Villanueva de Perú.

Y por Colombia, Piedad Bonnet, Alonso Sánchez Baute, Santiago Gamboa. Carolina Sanín, Andrés Newman, William Ospina, Margarita Londoño, Julianne Pachico, Mariángela Urbina, Julio César Londoño, Pablo Montoya, Juan David Correa.

Oiga Mire Lea abre con bombos y platillos con el homenaje al poeta Darío Jaramillo Agudelo, el 31 de agosto, y cierra con broche de oro con Ángela Becerra el domingo 8 de septiembre.

Sera una semana con actividades para niños, talleres de escritura y conversatorios que se inician desde las 9 de la mañana hasta la noche. Visitará más de dieciocho municipios del Valle y se presentara oficialmente El Fondo de Publicaciones del Valle del Cauca, una iniciativa de la Administración Departamental.

Todos los caleños, vallecaucanos y amantes de la literatura están cordialmente invitados a participar en este banquete literario absolutamente gratuito. No existe excusa para no asistir. Cumplir cinco años de programaciones impecables hace de Cali, de nuevo la capital cultural de Colombia.

Personalmente, espero ansiosa abrazar a Manuel Vilas, Ángela Becerra, William Ospina, Piedad Bonnet que me han conmovido las fibras más íntimas de mi ser con sus últimos libros.

Gracias de antemano por haber aceptado venir a regalarnos magia, emociones, nostalgias y sensaciones plasmados en palabras que atrapan y conmueven. Por venir a sacudirnos el alma y a recordarnos que la palabra escrita es la que mueve el universo y moldea las almas a través de la historia de la humanidad.

PD: el mayor logro, el mejor regalo, la mejor herencia que le podemos dejar a nuestros hijos, nietos, biznietos y a todas las generaciones por llegar es el amor, la pasión por la lectura. No permitamos que las pantallas los conviertan en autistas ni los audífonos en sordos. Regalemos libros, hablemos de libros, leamos libros. Así sabremos de amor, de dolor, de tristezas, de alegrías, seremos testigos de tragedias y triunfos, conoceremos historias y al final nos conoceremos a nosotros mismos.

PD: Oiga Mire Lea. Todavía estamos a tiempo de enriquecer la mente y de comprobar una vez más que los horizontes son infinitos como infinita es la capacidad de soñar.
¡Salgamos durante esa semana de la noria parroquial y abramos nuestro corazón a la lectura!

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