El reto de ser grande, tomando el papel del último

El reto de ser grande, tomando el papel del último

Octubre 21, 2018 - 06:10 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Por: monseñor José Roberto Ospina Leongómez, obispo de Buga

Marcos 10, 35-45
“El que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar la vida en rescate por muchos".

¿Cómo entender, en un mundo como el de hoy, esta paradoja que nos presenta Jesús?

Con la enseñanza de Jesús a sus discípulos sobre su pasión, muerte en cruz y resurrección, como marco de referencia, Santiago y Juan le hacen a Jesús una petición: que los siente a la derecha y a la izquierda de él en su Reino. ¿Quién no quiere ser importante y reconocido? ¿Quién no aspira a los lugares de honor, en lo más íntimo de su corazón?

Ciertamente, los discípulos no han entendido que para ser grande hay que servir y que para ser los primeros hay que volverse esclavo de los demás como su Maestro. Ellos reaccionan como cualquiera que desea obtener beneficios para sí. No pensaron en los otros sino en ellos mismos, lo cual generó malestar y envidia en los demás.

Jesús no recorta los deseos de grandeza o de éxito, simplemente da una clave: el servicio, hasta el sacrificio.

El servicio es un arte, es el arte de dar la vida por los demás y en función del bien de los demás. Si de verdad somos cristianos, tenemos que servir sin esperar recompensa y servir a todos, sin distinción de raza, religión o clase social. Para el cristiano servir es reinar y reinar es servir.

En todo cargo, privado o público, si no entendemos la paradoja de descender para exaltar al otro, para engrandecer la empresa o la patria, para poner las propias cualidades al servicio del bien común, por encima de intereses particulares o partidistas, con los sacrificios que esto lleva consigo, habremos perdido la mejor oportunidad de grandeza y de felicidad.

Jesucristo es garantía del éxito en el aparente fracaso de la cruz.

VER COMENTARIOS
Columnistas