“El que me come vivirá por mí”

“El que me come vivirá por mí”

Junio 26, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Con estas palabras Jesús ratifica una vez más la relación personal en que nos introduce la Eucaristía; en efecto, afirmar que “el que me come vivirá por mí” es tanto como decir que la carne de Cristo, señalada por Él como nuevo y misterioso pan, es causa de vida para quien la recibe en la Eucaristía: el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna. Empero, si leemos atentamente el texto, descubrimos que no sólo es la relación entre el pan y la vida, o entre la bebida y la vida, sino que se trata nada menos que de la relación Padre-Hijo y la relación Cristo-comulgante: A mí me envió el Padre que tiene vida (=el Padre viviente) y yo vivo por el Padre; de la misma manera, el que me come vivirá por mí. La Eucaristía se encuentra, pues, en el pleno corazón del misterio trinitario y nos introduce en él; hay una relación intrínseca entre los dos. Viceversa, es imposible pretender vivir plenamente la vida trinitaria, sin Eucaristía, al menos para quienes hemos tenido el don gratuito de conocer este don de Dios.La celebración de la Solemnidad del ‘Corpus Christi’ en el día de hoy ha de ser ocasión propicia para volver a encontrarnos con esas grandes perspectivas de nuestra fe católica y para retomarlas en nuestra vida. En el fondo de nosotros mismos hay una tendencia y un anhelo incoercible de vivir, hasta el punto que juzgamos como locos o alienados a quienes buscan acabar con su vida. Pues bien, hoy Cristo nos dice cuál es el camino para ‘vivir’ : comer su carne, dada para alimento del hombre bajo la apariencia de pan, y por esta vía, llegamos a participar de la vida misma de Dios. Ojalá meditáramos esto y sacáramos las consecuencias que se siguen de esta enseñanza del Señor.

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