Con los pies en la tierra

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Con los pies en la tierra

Julio 28, 2013 - 12:00 a. m. Por: Antonio José Caballero

Porque es Vicario de Cristo en la tierra, el Papa Francisco sigue predicando en el mismo estilo que ha usado desde la barriada de Buenos Aires hasta la Plaza de San Pedro, y hoy en las playas de Copacabana en Río de Janeiro.Mensajes directos a jóvenes y dirigentes políticos que andan en contravía de la realidad. Sobre la legalización de la droga que promueven los expresidentes Gaviria, Zedillo y Cardoso dejó su punto de vista. “No es permitiendo el uso de drogas como se plantea en algunos países de América Latina, como vamos a reducir la difusión y la dependencia química. Hay que afrontar los problemas de raíz para su uso: mayor justicia social educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, y acompañar a quienes están en dificultades tendiéndoles la mano”.Creo que estamos comenzando mal queriendo legalizar el vicio que llegó precisamente por falta de concientización de juventudes que en su momento debieron escoger ese camino áspero y difícil de remontar. Falta de educación igual que en el sexo y en la tolerancia para vivir sin violencia.Y ligando lo anterior con los problemas que vivimos en la tierra, sobre todo en esta tierra colombiana cuyo gobierno intenta la paz con los violentos en La Habana , una frase de prevención que debería aprenderse antes de la reelección: “Ningún esfuerzo de pacificación será duradero , ni habrá armonía y felicidad para una sociedad que margina y abandona en la periferia esa parte de sí misma tan necesaria como es la juventud”.A veces, pensamos muy en corto, urgimos la inmediatez sin medir ni causas ni consecuencias. Y claro, si no sabemos de dónde vino la enfermedad, ¿cómo y con qué vamos a curarla?Este párroco del mundo que recorrió la estrecha favela de “Varginha”, antes imperio del narcotráfico y la muerte, se refirió también a la cultura del ego que nos lleva luego al infierno de la vida: “Todos tenemos muchas veces la tentación de ponernos en el centro. Creemos que somos el eje del universo; de creer que nosotros solos construimos nuestra vida. O pensamos que teniendo el dinero y el poder logramos la felicidad; pero sabemos que no es así. El dinero y el poder nos pueden brindar un momento de embriaguez, la ilusión de ser felices. Pero al final queremos tener más y terminamos empachados pero no alimentados. Es muy triste ver una juventud empachada pero débil. La juventud debe ser fuerte, alimentarse de su fe y no empacharse de lo fácil”.Duro crítico de la Iglesia de la pompa y los lujos, el teólogo y exfranciscano, Leonardo Boff resume: “Como San Francisco, Bergoglio reconstruye la iglesia. Es un obispo no un monarca; y quiere pastores que cambien su olor a perfume de altares por el olor de sus ovejas”.Así queda en cada mensaje el cambio que Francisco tiene para la iglesia. En el continente de los problemas sociales puso el dedo en la llaga de males como el narcotráfico, la violencia y la falta de salud y educación para los jóvenes. A la vez reconoció los progresos del Brasil sobre la recuperación de las favelas, antes esquivas a cualquier tipo de autoridad legal.En cuento a Colombia, deja mucho para reflexionar sobre que estamos haciendo, pero sobre todo cómo lo estamos haciendo: la búsqueda de la paz sin mirar las raíces o pasando de largo por ellas y la situación social de protestas para las cuales recomienda el dialogo antes que la violencia.

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