Un sueño verde

Un sueño verde

Enero 26, 2015 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

En estos días soñé que Cali era la ciudad colombiana más amigable con la naturaleza. Gracias a esa circunstancia ofrecíamos excelente calidad de vida a los pobladores, atraíamos empresas no contaminantes y generábamos innumerables empleos. En el Cali que soñé se habían multiplicado parques y zonas verdes hasta alcanzar superficies usuales en países desarrollados. Por otra parte esas zonas se mantenían limpias debido a una contratación eficiente, que no daba tregua a los matorrales. Aún más, en los espacios libres y en los cerros tutelares se había sembrado un millón de árboles que controlaban la erosión y dispensaban hermosos paisajes. Además las especies vegetales crecían robustas por virtud de un sistema eficaz para mantener a raya las quemas.Aquel Cali respetuoso del ambiente respiraba un aire libre de partículas y olores. Esto era resultado de eliminar las fuentes fijas de contaminación, acudir al gas natural como combustible predominante y propiciar los vehículos eléctricos. Para lograr la nitidez de la atmósfera se había fortalecido el sistema MIO generalizando su uso. En forma paralela las bicicletas transportaban decenas de miles de personas, sustituyendo otros medios causantes de polución. En lo concerniente al agua ya se había puesto fin a los racionamientos por turbiedad del Cauca, y estaba resuelto el suministro a largo plazo. Al mismo tiempo los siete ríos que nos bañan lucían nítidos, libres de basuras y de los químicos aplicados por la minería ilegal. Ello sin mencionar sus buenos caudales y el retorno de bocachicos y sabaletas, beneficios provenientes del trabajo de las autoridades en materia de reforestación y mantenimiento de cuencas.El ruido y la música ajenos, que enloquecen a los habitantes y desencadenan violencia, estaban eliminados. Hasta se podía escuchar el canto de nuestras mil especies de pájarosSe me olvidaba que con relación a los contaminantes sólidos, Cali tenía en mi sueño un sitio apropiado para depositar escombros. De igual manera se aplicaba un eficaz sistema de separación de basuras, eliminando la presencia de lixiviados y controlando el uso irracional de bolsas, botellas y envolturas plásticas.Cuando desperté y pude reflexionar, tuve claro que ese Cali soñado está al alcance. Son muchas las ciudades del mundo que se han esforzado por ser gratas y sostenibles, obteniendo éxitos resonantes.El río Guadalquivir a su paso por Sevilla llegó a ser una cloaca, sin embargo hay de nuevo lubinas y barbos en su torrente. Las aguas del Támesis en Londres se recuperaron para albergar decenas de tipos de peces. En New York acaban de prohibir los empaques de poliestireno (icopor), producto contaminante del cual cada año arrojaban 30.000 toneladas a los basureros de la urbe. Logros como los citados fueron posibles porque allá existió claridad de propósitos e incluyeron las acciones requeridas en las plataformas electorales y en los compromisos de gobierno. Por eso ahora que Cali avanza y sus finanzas han mejorado, los candidatos a Alcaldía y Concejo deben decirnos cómo convertirán en realidades este sueño verde compartido por tantos.Farewell: Adiós, Germán Patiño Ossa, compañero de navegación entres actualidades y conceptos. Gracias por ayudarnos a descubrir nuestra identidad colectiva. Habita en la paz que no acaba y que bien mereces.

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