Ediles que hagan historia

Ediles que hagan historia

Septiembre 22, 2014 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

El concejal Michel Maya me hizo llegar una comunicación en la cual se refiere a mi columna anterior sobre los nuevos ediles caleños. Aclara el remitente que él pertenece a la Comisión del Plan, y señala que en el período junio-julio el Concejo realizó 39 plenarias y 23 debates de control político. Michel hace un recuento de su contribución al funcionamiento del cabildo. En este sentido reivindica aportes para mejorar el Plan de Desarrollo; la iniciativa en 38 debates de control, y el impulso a las mesas temáticas relacionadas con el POT.Maya expresa que no ha estado ausente de las discusiones del Concejo y recuerda su intervención para el avance de importantes acuerdos, como el que permitió modificar el presupuesto y el que concede alivio tributario a los adjudicatarios de vivienda.La misiva se duele de las críticas a los compromisos de tipo académico que en mi parecer, llevan a algunos cabildantes a priorizar aquellas actividades frente a sus obligaciones ciudadanas. También incluye frases en las cuales deja sentado que su principal preocupación es la ciudad y que su propósito en la política es el servicio a la comunidad.El Concejo de Cali ha tenido la fortuna de contar en el actual período con una camada de jóvenes actores. Ciudadanos y comentaristas hemos visto con ilusión esta oportunidad. En mi caso he seguido el desempeño de los concejales Maya, Barreras y Arroyabe. Se que son inteligentes, aman el terruño y tienen buena disposición de servicio. Pero quisiera que ellos, además de ser cumplidos servidores públicos y mantenerse apartados de las tentaciones de la nómina y los contratos, fueran capaces de dejar su impronta en la historia de Cali. En ese propósito deberían jugársela por las transformaciones normativas que reclama la opinión ciudadana, dos de las cuales menciono.Para comenzar se necesita que el Municipio cuente con un estatuto de la cultura, lo cual puede liberar esa crucial materia de la atomización de esfuerzos y de la presión de los politiqueros. El estatuto, al igual que lo hicieron otras ciudades exitosas en su política cultural, vincularía a la administración del municipio estableciendo criterios para asignar los recursos disponibles. Esto aseguraría que entidades como Incolbalet, la orquesta filarmónica, la Tertulia y las bibliotecas puedan sobrevivir sin sobresalto. La otra gran transformación es dotar a Emcali de una estructura de manejo que le permita obtener un alto nivel de desempeño, como el que quiere alcanzar el gerente Óscar Pardo y presentan las Empresas Públicas de Medellín, EPM. Estas en el año 2013 tuvieron ingresos operacionales por $13 billones, generaron utilidades por $2,5 billones y transfirieron al municipio el 55% de la utilidad final.El milagro en Medellín proviene de haber blindado la proveedora de servicios frente a los apetitos de la política local. Con este propósito EPM emitió su Código de Gobierno Corporativo, y la ciudad junto a la empresa suscribieron un pacto formal en materia de gobernabilidad. Según este, el Municipio “deberá garantizar y exigir una administración profesional, ajena a intereses partidistas.” El acuerdo garantiza igualmente, la autonomía administrativa de la empresa y la continuidad en su gestión.Tenemos derecho a una EPM caleña. ¿Será que nuestros actuales concejales, con los jóvenes a la cabeza, nos dejan ese legado?

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