Concejales ausentes

Concejales ausentes

Septiembre 08, 2014 - 12:00 a.m. Por: Antonio de Roux

Una de las deficiencias que reporta el Concejo de Cali es el ausentismo. En informe reciente del observatorio Cali Visible, se puso el dedo sobre la llaga. Según el organismo veedor habiendo podido celebrar 40 sesiones en el período junio-julio, la corporación solo realizó 14 plenarias. En ellas el promedio de asistencia fue de apenas el 42%. Esto sin contar la intermitencia, ese sale y entra que impide a quien participa en una reunión concentrarse en lo que está haciendo, y que en el lapso indicado alcanzó el 36%. En este contexto, sin embargo, corresponde destacar al concejal Juan Carlos Olaya, del movimiento Mira, cuya dedicación en concepto del reporte, es ejemplar. Para Rosa Lía Correa, directora de Cali Visible, algunos de los nóveles integrantes del Concejo, no han dado la talla en cuestiones de asistencia. El Presidente de la corporación, Fabio Arroyabe adelanta una maestría en Bogotá, lo cual le obliga a delegar continuamente la dirección del cabildo. Esto sin contar con que, en semanas recientes, ha estado de viaje por Europa. A la historia de Arroyabe se suma el caso del concejal Michel Maya, quien tendría compromisos académicos en la capital y de quien se afirma ha tenido escasa presencia en el Concejo durante los cruciales días pasados. El asunto es delicado pues los dos cabildantes pertenecen a la Comisión de Asuntos Presupuestales, y sus luces son requeridas en el trámite del proyecto modificatorio del presupuesto 2014, lo que beneficiará a miles de caleños.Según Cali Visible en ausentismo tampoco sale bien parado el concejal Roy Alejandro Barreras, ponente del POT, quien presentaría reiteradas faltas a la Comisión del Plan y Tierras, encargada de discutir el nuevo estatuto urbano. Roy dio un reportaje a Judith Gómez, periodista de El País, saliendo con tesis sorprendentes como la condena sin mayor análisis de los peajes locales, y la exigencia de cambiar gerentes de Emcali y el MÍO.La otra expresión desconcertante de Barreras es su defensa del ausentismo cuando afirma: “la figura del concejal se entiende como un ciudadano que tiene otras actividades y que presta sus servicios de manera temporal”. Luego concluye: “Sería injusto criticar a un concejal que se ausenta un día para ir a hacer una maestría, cuando la Constitución y la ley prevén que los concejales tengan otras actividades”.Que pena con Roy Alejandro, pero se le escapó un detalle. Quienes sirven a la ciudad desde el Concejo tienen que hacerlo con dedicación prevalente, dejando a un lado sus planes personales y los sueños académicos. Y es que sus votos fueron conseguidos con la promesa entendida de la aplicación total. Además ellos son servidores públicos sujetos al Código Disciplinario Único, obligados a cumplir con eficiencia y diligencia el servicio encomendado y con prohibición de retardar o entrabar los asuntos a su cargo. Como si fuera poco es causal de perdida de investidura la inasistencia en un período a cinco reuniones de plenaria o de comisión. (Leyes 734/2002 y 617/2000).Michel, Fabio y Roy quieren personificar la renovación, por eso deben ser intachables en todo sentido. Para lograr tal propósito, van a tener que revisar sus prioridades personales y actualizarse sobre las regulaciones del trabajo edilicio. En caso contrario no quedará huella positiva de su paso por nuestro cabildo.

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