Chipichape: caos vial y palmas locas

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Chipichape: caos vial y palmas locas

Diciembre 22, 2019 - 11:50 p. m. Por: Antonio de Roux

El sector aledaño al puente ferroviario y a los antiguos talleres del ferrocarril se consolidó como centro del norte de Cali. En el proceso fueron determinantes la construcción del shopping Chipichape y más recientemente del Pacific Mall. El área incluye los supermercados La 14, el complejo de negocios de Carvajal, Home Center, la sede de Salud Suramericana y los hoteles Spiwak.

A las edificaciones en su mayoría se accede por la Avenida Sexta, vía que conecta con la Carretera Panorama y con urbanizaciones como El Bosque, La Campiña, alto y bajo Menga. También pasa por allí el flujo hacia las fábricas de Acopi, el corregimiento de Dapa, las parcelaciones Arroyohondo, Laguna Seca y el casco urbano de Yumbo. Hablamos de una ocupación vehicular desbordada, caótica, que se aprieta en un embudo representado por el paso a nivel férreo. La situación se agudizará con el desarrollo de la urbanización Guabinas, llamada a albergar cerca de veinte mil familias. Al trancón contribuyen las circulaciones cruzadas no reguladas.

La solución a la movilidad de este sector fue prevista dentro de las Megaobras, pero inexplicablemente la congelaron desde el 2015. Y es que como parte de la segunda fase de aquel plan, se había contemplado la apertura de una conexión física a través de la calle 36 Norte, la cual correría entre las avenidas 4º y la 6B Norte. Esta solución cuyo costo se estimó en nueve mil millones, incluía dos viaductos y la refacción del puente metálico existente. El planteamiento pospuesto, permitía captar el flujo que hoy congestiona la Avenida Sexta conduciéndolo en forma directa hasta el Centro Chipichape y los establecimientos comerciales vecinos.

En la zona aparecen otros males. La hermosa alameda de samanes centenarios sobre la Sexta está siendo plagada sin criterio con decenas de árboles y especies vegetales en lo que parece una iniciativa particular no autorizada. Entre las especies se cuentan numerosas palmas sembradas a la loca. Las plántulas difícilmente llegarán a adultas por la forma en que están dispuestas, en buena proporción bajo la sombra de los samanes. El asunto implica que estos arboles tradicionales, representativos de la esencia vallecaucana, pueden salir afectados si deben competir por nutrientes con elementos exóticos.

En los días de diciembre cuando la ciudad es un río nocturno de luz, aparece un contraste con la zona de Chipichape. Tras pasar al puente del ferrocarril se llega a un reino de sombras. Ni un solo alumbrado en las vías y parques. Como si el Cali festivo no existiera más allá del punto atrás mencionado. Dirán que pueden apreciarse los arreglos instalados sobre la fachada del shopping center, pero da pena decirlo: este año se pelaron, difícil encontrar una iluminación más deslucida.

El asunto Chipichape requiere acciones. Es preciso que los representantes de la Comuna 2 y los comerciantes organizados, considerando el confort de sus habitantes y clientes, actúen frente a las nuevas autoridades municipales impulsando la ruta y los puentes pendientes. También es necesario que el Dagma intervenga a fin de detener la anarquía vegetal que se está imponiendo en separadores y alamedas. Finalmente, a los empresarios de la zona les llegó el momento de sumar esfuerzos con Emcali para ofrecer en esa parte emblemática de Cali un alumbrado navideño adecuado.

Sigue en Twitter @antoderoux

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