La tecnología elige

La tecnología elige

Agosto 15, 2019 - 11:45 p.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

En la era tecnológica, la trampa en las elecciones no se hace ni comprando votos, ni sobornando al registrador, ni manipulando las actas. Las urnas tri claves llegan selladas a las salas de cómputo donde unos jóvenes digitadores pueden configurar a su antojo la información y poner votos por mesa sin que nadie lo note, elegir a alguien o quitarle votos a otro. Lo grave es que esto no solo pasa en Colombia, pasa en el mundo y pasó en Estados Unidos donde no querían elegir a Trump, pero este resultó el presidente; en Inglaterra con el Brexit y en varios países, inclusive en el nuestro, donde se contrató con Cambridge Analytica, la empresa Inglesa que descubrió la forma de manipular la democracia, según un documental reciente publicado en Netflix sobre esta práctica que es aún imposible de judicializar.

Una tecnóloga de nombre Britania y su equipo, empleados de Cambridge Analytica descubrieron cómo se manipula la opinión a través de las redes sociales, lo ensayaron en algunos países y tuvo el esperado resultado. Parece que una cuantiosa suma de dinero cambió de manos, seguramente pagada por Vladimir Putin, el presidente de Rusia, a quien definitivamente le interesa tener el control del mundo.

Dice el documental que fue necesario comprarle a Mark Zuckerberg, el genio autista dueño de Facebook, la aplicación que todos usamos para comunicarnos, felices porque no nos cobran, la base de datos más completa y diseñar un programa con gustos y disgustos para influir masivamente en las votaciones de varios países. Jamaica, Brasil, Colombia entre otros.

La manipulación de la opinión se convirtió en un juego tecnológico, eligieron a un loco de extrema derecha, que está acabando con la selva amazónica en el Brasil, en Colombia votaron en contra de la paz, pero no contaron con la separación de poderes del sistema colombiano que no permite tragar entero. Lo peor de todo, hundieron a Europa en un enorme caos y le están dando un golpe de muerte a la más antigua democracia del mundo, la democracia inglesa: todo para probar que si se podía elegir a un troglodita, que no quería ser presidente para que manejara el país más poderoso del mundo.

Fue un juego tecnológico, parecido al que tiene sumidos hoy en día a jóvenes de muchos países culturas y religiones y el juego dio resultado. Se hizo una investigación, quebró Cambridge Analytica, Britania le dio tan mala conciencia que decidió colaborar tanto con la investigación judicial, como con la periodística que produjo el documental de Netflix y como la ley está detrás de la tecnología a Facebook solo le pusieron una multa de 5000 millones de dólares que solo le hizo un rasguño pues la compañía presentó utilidades de 19.000 millones el año pasado. ¿y en cuanto a cárcel? Nada. Todos entregamos nuestra vida nuestros gustos, nuestros amigos, nuestra familia a Facebook y como no nos cobra seguimos allí felices.

Sigue en Twitter @Atadol

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