Incertidumbre en Venezuela

Incertidumbre en Venezuela

Marzo 05, 2019 - 11:50 p.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Un nutrido número de gobiernos democráticos se ha reunido en torno a una causa, restablecer la democracia en Venezuela de manera pacífica, sin intervención militar. Se trata de una misión antes nunca emprendida en nuestro continente. En este empeño ha jugado un papel importante el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, crítico acérrimo de la dictadura de Nicolás Maduro.

En el pasado, las naciones más poderosas como los EE.UU., Inglaterra, Japón, Rusia, etc., habían tomado por su propia cuenta esta tarea, para deponer gobernantes según sus conveniencias; así se constituyó la Unión Soviética y se incorporó Crimea a su territorio. Así también depusieron a los jefes de Estado de Libia e Iraq, en la búsqueda ilusoria de imponer regímenes democráticos.

Por primera vez, Colombia se ha unido a la coalición empeñada en el propósito de respaldar la presidencia interina de Juan Guaidó, designado por el único órgano elegido democráticamente en Venezuela, la Asamblea Nacional; razón por la cual el presidente Duque ha sido blanco de críticas, pero también de elogios y complacencia. Sus índices de favorabilidad se han visto subir súbitamente. Se trata de un respaldo que podría restituir la democracia y el orden a una nación sumida en el caos.

Para Colombia es muy importante que vuelva la democracia a Venezuela. Su territorio ha sido refugio invulnerable de la subversión. Su pauperización ha afectado su capacidad de compra. Hace ya algunos años Colombia exportaba más de US$6.000 millones en productos y servicios a nuestro vecino, lo cual nos generaba empleo y desarrollo, de manera especial al Valle del Cauca. Tenemos una estructura productiva complementaria y ellos dinamitaron su aparato productivo.

En la actualidad recibimos una abundante inmigración que huye de un régimen opresivo, una dictadura criminal que pretende perpetuarse en el poder, lo cual va a aumentar considerablemente nuestros gastos sociales. Su poder está cimentado en el odio, un sentimiento que desata toda clase de pasiones. A Colombia le corresponde acoger y auxiliar a un numeroso grupo de venezolanos que huyen sumergidos en la desolación, para corresponder con la misma moneda a Venezuela que aceptó en el pasado recibir también compatriotas que buscaban empleo y un futuro más promisorio en el emporio petrolero de Suramérica.

Maduro ha amenazado con apresar al presidente interino, Juan Guaidó, para profundizar el pánico y la represión. No obstante, él regresó sin obstáculos y aterrizó en un avión comercial en Maiquetía.

El aparato militar cooptado a base de dádivas y corrupción aún es leal a Maduro. Sin embargo, a raíz de los eventos recientes, cuando con alevosía se impidió el ingreso de la ayuda humanitaria, se ha producido por primera vez una deserción en las FFAA de más de 500 efectivos.
El cerco diplomático se ha ampliado y afortunadamente descartó la intervención armada, dicha acción victimizaría y fortalecería al actual régimen, no obstante, la cúpula militar continúa ciega respaldando a Maduro.

¿Cuándo volverá la democracia?, es todavía una incertidumbre, pero el régimen actual caerá por su propio peso. La crisis económica es insostenible y no tiene salida si continúa Maduro; veo difícil que se atornille indefinidamente al poder por más tiempo. ¡Qué desastre de gobierno!

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