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El costo de la pasividad

Octubre 25, 2020 - 11:35 p. m. Por: Alejandro Éder

Estoy preocupado por Cali. Inmersos en una pandemia que ha deshecho la economía, hoy debemos reconocer que estamos en manos de una administración distrital que afecta a los caleños de manera grave. Es desafortunada la pasividad de la mayoría de la ciudadanía que no alcanza a dimensionar la irresponsabilidad de esta alcaldía. Aún más desafortunada es la complacencia de la minoría ilustrada que entiende lo que está pasando, pero prefiere ingenuamente decir que “esta vez será distinto” o que el daño toca asumirlo y luego veremos que hacemos. Con respeto, estas no son opciones.

Económicamente, enfrentamos un desastre. En materia de empleo, 320 mil caleños menos están ocupados cuando se compara julio 2020 con julio 2019, una reducción del 24%. A nivel de ingresos corrientes de la ciudad, se estima que este año podrían ser el 60% de lo que fueron el año pasado y todo indica que el año entrante será peor. Cientos de MiPyMes cerraron sus puertas, muchas por siempre. Miles de jóvenes
universitarios no saben en qué van a trabajar. Todo esto contribuirá a empobrecer la ciudad y a los ciudadanos si el alcalde no acierta.

Cali necesita una política de reactivación económica seria. Urge destinar recursos para reentrenar los desempleados de los sectores más golpeados para trabajar en los sectores con mayor proyección. Hay que apoyar las MiPymes para que no cierren, ayudándoles a encontrar nuevos mercados y a enfrentar los meses duros que vienen.

Necesitamos una estrategia agresiva para atraer a Cali las empresas americanas que salen de China para ubicarse en Latinoamérica. Y esta alcaldía entiende la reactivación económica como el “reabrir restaurantes y discotecas” únicamente, como si la emergencia se limitara a un solo sector. Claro que hay apoyar a los restauranteros, pero no puede ser la punta de lanza de la reactivación.

Una oportunidad para generar empleo rápido es con obras de infraestructura. En época de pandemia, la mejor forma de hacer esto es con deuda. Así lo dice querer hacer el alcalde, pero el Concejo de manera irresponsable le aprobó aumentar la deuda de la ciudad en $650 mil millones, para un total de $1,2 billones, sin especificar para qué serán utilizados los recursos. No hay proyectos identificados y mucho menos estructurados para realizar con esa plata. Si hacen las cosas mal y embolatan ese dinero, Cali ya no tendrá más capacidad de endeudamiento para enderezar el camino. Es una barbaridad que pagaremos todos.

Vemos actos sin sentido. Gastaron casi $4 mil millones en el ‘Petronio Virtual’, y ahora quieren gastar $11 mil millones en cinco días en una ‘Feria Virtual’. Dicen que es para los artistas, entonces esos $11 mil millones los han debido utilizar desde marzo para darle renta básica a los músicos, bailarines y artistas de Cali, y para mantener y dotar de nuevo todas las escuelas de baile. No es aceptable improvisar, despilfarrar o desaparecer, los recursos del pueblo.

Adicionalmente, estamos fichados para terminar el año con más homicidios que el 2019, a pesar de la impresionante reducción de este indicador en marzo y abril debido al aislamiento, y la Alcaldía de manera desacertada va a reducir el presupuesto de seguridad en $20 mil millones el año entrante. Sin seguridad, no habrá reactivación posible.

Temo que el talante del gobierno de hoy amenaza más el futuro de Cali y sus ciudadanos que la misma pandemia. No seamos pasivos ante esta situación, el costo será alto y lo pagaremos todos.

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