El novelón de Snowden

El novelón de Snowden

Julio 17, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

Todo empezó cuando un pillo, porque eso es lo que es Edward Snowden, resolvió traicionar a su patria y a la entidad en que trabajaba, la Agenciada Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, divulgando toda clase de asuntos confidenciales relacionadas con operaciones de espionaje de su país, con el infantil argumento de que lo hacía “en favor de la humanidad”, en el más puro y cínico estilo de Nicolás Maquiavelo, quien en el siglo XVI lanzó la equivocada teoría de que el fin justifica los medios. Y así se fue tejiendo la telaraña del novelón. Al saber que el gobierno norteamericano lo buscaba por espionaje y robo de propiedad del Estado, Snowden viajó a China nación que, haciéndose la de la vista gorda, permitió que el fugitivo permaneciera tranquilo varios días en Hong Kong hasta que se trasladó a Moscú, donde pidió asilo político a Ecuador. La voz del presidente Correa, quien ya había dado asilo a Julián Assange por el caso WikiLeaks, no se hizo esperar y manifestó sin inmutarse que en defensa de la libertad de expresión estudiaría el asilo parea Snowden. Como es de suponer fue inmediatamente acolitado por los mandatarios de Venezuela y Bolivia quienes bailaban en una pata ante la oportunidad que se les presentó de hacer quedar mal a los Estados Unidos. En el momento de escribir esta nota, Snowden aún está ‘en tránsito’ en el aeropuerto de Moscú sin poderse mover porque su pasaporte estadounidense fue revocado, esperando que el gobierno ruso decida si acepta su solicitud de asilo temporal que él dice haber presentado, mientras puede viajar a Venezuela, Ecuador o Bolivia, preferiblemente al primero, según sus palabras.Pero ahí no paró el sainete. Evo Morales, quien se encontraba coincidencialmente en Moscú, tuvo graves problemas para regresar a su patria cuando los gobiernos de Portugal, España, Francia e Italia, de manera imprudente y falta de diplomacia, cometieron el error de negar el permiso para que sus espacios aéreos fueran utilizados por el avión del presidente boliviano, sospechando que a bordo de aquel se encontraba el prófugo. Nicolás Maduro, tratando como siempre de imitar a Chávez, entró en cólera y en medio de una pataleta en que despotricó del ‘imperio’ con toda clase de ofensas, ofreció también el asilo político a Snowden, siendo inmediatamente respaldado por Correa quien no dudó en decir que la vida de Evo había estado en grave peligro.Para terminar el novelón digamos que la reacción absurda de Venezuela, Bolivia y Ecuador, secundados tímidamente por las demás naciones suramericanas influenciadas por Nicolás, Rafael y Evo -los tres alegres compadres- ocasionaron una tirante situación entre Suramérica y Europa que podría haber llegado a un conflicto diplomático que no nos conviene, que no tendría ni pies ni cabeza y sólo serviría para crear odios en un mundo tan complejo como en el que estamos viviendo. Esto me pone a pensar cómo habrían reaccionado nuestros países si en vez de tratarse de Estados Unidos, la denuncia de Snowden se hubiera relacionado con Cuba o Venezuela, donde a diario se burla la libertad y la democracia no existe. Probablemente no habrían dicho ni mu.COLETILLA: Bernardo Guzmán se acaba de retirar de Cartón de Colombia, donde trabajó exitosamente por 45 años, en los cuales, a base de méritos, fue escalando posiciones hasta llegar a la presidencia de la compañía. Un abrazo y felicitaciones.

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