Angelino

Angelino

Junio 08, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alberto José Holguín

No conozco personalmente a Angelino, quien entre las personas que hacen parte del gobierno de Juan Manuel Santos es quien tiene más méritos, ya que es el caso clásico de superación tan escaso en Colombia, donde las oportunidades son muchas para unos pocos y muy pocas para muchos. Mi intención al llamarlo por su primer nombre no es irrespetarlo. Por el contrario, deseo valorarlo por lo que ha sido y por lo que es, refiriéndome a él en la forma sencilla en que supongo que él se refiere a los demás. Al fin y al cabo llamarlo por su primer nombre o por éste y su apellido es lo de menos. Lo importante es que Angelino Garzón es el vicepresidente de Colombia por su carácter y su disciplina. Tampoco es mi idea juzgar cómo se ha desempeñado en los altos cargos que ha ocupado ni especular sobre cómo actuaría en caso de que por alguna circunstancia llegara a la Presidencia de la República. Sólo deseo referirme a su hoja de vida y a su férrea personalidad.Nacido en Buga en 1950 y de origen humilde, trabajó muy joven como caddy en el Club Campestre de Cali, lo que, para quienes la valoramos como yo, es una profesión respetable que ejercen hombres responsables y buenos en un ambiente amable en el que las relaciones humanas son cordiales. Más adelante y por su tenacidad logró ingresar a la Universidad Jorge Tadeo Lozano donde estudió comunicación social, y posteriormente se especializó en derecho administrativo en la Universidad de Salamanca en España.Sindicalista por naturaleza, fue escalando posiciones hasta lograr la Secretaría General de la CUT que desempeñó de 1981 a 1990, e hizo parte de la Asamblea Constituyente del 91. En el 2000 fue nombrado Ministro de Trabajo por el presidente Pastrana, cargo que ocupó por dos años para luego lanzarse a la campaña que lo llevaría a la gobernación del Valle en el 2003, la cual logró con un abrumador 61% de los votos. En el 2008 fue nombrado embajador ante las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, por el presidente Uribe, posición a la que renunció cuando el entonces candidato Santos lo invitó a hacer parte de su fórmula presidencial, lo que lo llevó a la Vicepresidencia de la República el pasado agosto.Angelino ha sido el vicepresidente más activo e influyente desde que se restableció este cargo, por el que pasaron antes que él Humberto de la Calle, Carlos Lemos, Gustavo Bell y Francisco Santos, quienes se limitaron a ejercer un papel secundario, como erróneamente pretende la Constitución. En el tiempo que lleva se le considera la cara social del Gobierno por su influyente participación en temas como el salario mínimo, la ley de víctimas y restitución de tierras y el paro de transporte de carga. Actualmente trabaja en asuntos vitales como la salud, los problemas causados por el invierno, la generación de empleo y la erradicación de la informalidad laboral. Cuando se le critica por ser tan protagonista, se limita a decir: “El Presidente no me ha pedido que me calle”. Coletilla: Son muchas las cuartillas que los columnistas de opinión hemos escrito sobre los policías acostados que invadieron a Cali, pero las autoridades municipales no nos paran ni cinco de bolas. ¿Será que hay un oculto negociado que explique por qué siguen proliferando? Emilio Sardi dio en el clavo al proceder por la vía legal para obligar al Municipio por medios jurídicos a que cumpla con la Ley y los levante.

VER COMENTARIOS
Columnistas