"Un golpe es malo, venga de donde venga": Líder de la oposición venezolana

"Un golpe es malo, venga de donde venga": Líder de la oposición venezolana

Enero 18, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Olga Lucía Criollo | reportera de El País.

Antonio Ledezma, líder de la oposición venezolana, dice que las bases chavistas están decepcionadas y que el nivel de impopularidad del presidente Maduro ya llegó al 86 %.

Esta semana, la sede de la Alcaldía de Caracas se convirtió en uno de los ‘cuarteles’ donde se planeó una nueva avanzada de la oposición venezolana.Aprovechando la “improvisada” gira del presidente Nicolás Maduro, que salió a “buscar prestado para tratar de ofrecer paliativos a la crisis social y económica del país”, el líder preso Leopoldo López, la exdiputada Corina Machado y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, escribieron una carta pública en la que solicitan la renuncia inmediata del Mandatario.“Hacemos un llamado patriótico a todas las fuerzas democráticas a construir juntos, dentro del mayor espíritu de unidad nacional y actuando estrictamente apegados a la Constitución, una alternativa que saque al país del rumbo de colapso en que la incompetencia, la corrupción y el dogmatismo ideológico de un fracasado modelo extranjero lo han colocado”, dice la misiva que despertó, otra vez, las miradas sobre el vecino país.Desde su escritorio, en medio de una reunión “para diseñar las estrategias con las que vamos a movilizar cívicamente a los venezolanos”, Ledezma habló con El País sobre una Venezuela que sigue naufragando tras el fracaso del gobierno chavista.¿Qué resultados esperan obtener de la carta en la que piden la renuncia del presidente Nicolás Maduro?Que el Gobierno aproveche la oportunidad de darle un servicio al país en medio de esta crisis, participando de una solución a esta especie de ingobernalidad que vive Venezuela y que afecta la situación económica del país.¿Por qué afirman en ella que en el 2014 la salida era urgente y que en el 2015 es impostergable?Por las condiciones inocultables que refleja el país, problemas económicos que repercuten socialmente y falta de confianza del país en las instituciones. Precisamente necesitamos un gobierno y un liderazgo que genere confianza, que tenga capacidad para convocar a todos los factores de la vida democrática venezolana, porque lo que debe hacerse es un esfuerzo con el concurso de todas las fuerzas políticas, económicas y civiles del país. ¿Qué tan crítica es la situación económica del país y de los venezolanos en este momento?Hay un problema de inflación, que es el enemigo número uno del pueblo; la carestía de la vida, junto a la inflación y la devaluación de la moneda han destruido el poder adquisitivo de los trabajadores del país. Además, hay un país, según lo ha confesado el propio Maduro, en bancarrota, porque cuando el Presidente de la República confiesa que va de gira buscando recursos prestados para tratar de ofrecer paliativos a la crisis social y económica del país, es porque él mismo está confesando que dilapidaron una fortuna, porque en estos últimos 15 años el Gobierno ha administrado cerca de un billón de dólares, y ese es otro problema que está a la vista de todos.También se dice que no hay producción nacional...Nosotros dependemos de la importación de alimentos y medicamentos, porque aquí prácticamente no se produce nada y eso tiene que ver también con la violación del Estado de Derecho, de principios muy importantes como el de la propiedad, lo cual ha desestimulado las inversiones. Además, como nunca antes en la historia Venezuela se ha convertido en un país dependiente de la renta petrolera. De cada US$100 que se mueven en la economía nacional, por lo menos US$96 dependen de esa actividad.¿En qué consiste entonces el llamado a la movilización que le están haciendo a los venezolanos para cambiar esa situación?Se trata de movilizaciones cívicas. Estamos discutiendo una agenda de trabajo lo más coherente posible. Tenemos que saber canalizar la gran angustia que hay en el país y conducir toda esa indignación para que nada de esto desemboque en violencia, porque lo que violencia trae es más violencia y más desgracias para el país.¿Cómo evitar que esa movilización genere en una violencia similar a la que registró el país el año pasado, tras la ola represiva del Gobierno?En primer lugar, teniendo claro todos que Venezuela no se acaba. Venezuela tiene porvenir y tiene futuro. Tenemos es que luchar juntos para salir al encuentro de ese porvenir. En segundo lugar, con una oposición que sea alternativa de poder y que tenga una vocación de servicio para comenzar a reconstruir la convivencia nacional. En tercer lugar, eso amerita un mensaje o una visión compartida de país. Pero son conscientes de que el Presidente no va a renunciar...Sabemos que eso va a depender de la voluntad de Maduro, pero básicamente tratamos de interpretar lo que la gente está diciendo en la calle y la solución que planteamos no es para satisfacer a la oposición, aquí tenemos que incorporar en la búsqueda de una salida a todos los sectores de la vida nacional, incluida la propia base del chavismo, porque los problemas de Venezuela son tan grandes que si queremos de verdad comenzar a revertir esa tendencia a la agudización de la crisis, todo el mundo tiene que poner de su parte, tiene que haber una tarea incluyente, por eso repito que aquí tiene que haber espacio para todos los sectores que quieren contribuir a sacar a Venezuela de toda crisis.¿Qué tan dividido está el chavismo actualmente?Hay que saber distinguir entre las jefaturas, los llamados enchufados, y la base chavista. La división está en la jefatura y lo que hay en la base es una decepción, una frustración, porque esa base que apoyó las propuestas de Chávez como un gran sueño, ahora lo que están padeciendo es una gran pesadilla de la cual quieren salir.¿Y hasta dónde cree que podría llegar esa decepción?Lo importante es que esa indignación y esa rabia no dejen de apoyarse en la esperanza, porque es preferible que la gente tenga esperanza a que tenga frustraciones insalvables. Lo que nosotros estamos obligados es a evitar que esa indignación y esa molestia se conviertan en ira, que la gente crea que desarrollando actos de violencia puede resolver su propio tormento. Porque hay rumores de que el inconformismo dentro del chavismo es tan alto que desde allí mismo se podría propiciar un golpe de Estado...Yo no voy a hacer eco de rumores. Voy a expresar lo que mis convicciones me indican: un golpe es malo, venga de donde venga, de arriba, de abajo, de allá o de aquí, porque un golpe lo que lleva al país es a más desgracias, como la que tenemos en la actualidad. Hoy Venezuela está pagando las consecuencias del golpismo, por eso nosotros nos mantenemos en la ruta democrática, en la ruta constitucional.¿Pero sabe de algún ex jefe chavista que ya esté inscrito en la oposición al Presidente?No me ponga a mí a revelar esos secretos. Aquí lo que vale la pena resaltar es lo que dicen las encuestas, hoy (viernes) apareció otra que dice que más del 86 % de los venezolanos responsabiliza directamente a Nicolás Maduro de la crisis económica y social que estamos viviendo. Ustedes insisten en una salida que pasa por la victoria en las elecciones parlamentarias de este año, pero hay antecedentes de manipulación de leyes y resultados electorales...Nosotros sabemos que tenemos que luchar en escenarios adversos. La historia va a registrar a los venezolanos como el pueblo que resistió la atalaya de la represión, el pueblo que resistió el ventajismo de un gobierno que manipula las instituciones a su antojo. Nosotros no estamos pecando de ingenuos, somos conscientes, sabemos con qué régimen estamos luchando.El año pasado Maduro invitó a la oposición a dialogar para apaciguar las protestas, ¿qué pasará si ahora repite esa fórmula que no arrojó los resultados que ustedes esperaban?Una cosa es ir a dialogar y otra cosa es ir a meterse en una trampa. Es el Gobierno el que tiene una cuenta pendiente no solo con los venezolanos sino también con la comunidad internacional. A propósito, ¿cuál es el sentir de los venezolanos de a pie, los que no están metidos de lleno en la política?La gente espera soluciones a la crisis, que la escasez se convierta en abundancia, que la inseguridad se convierta en tranquilidad, que los emigrantes reformen la Patria, que la persecución se convierta en igualdad de oportunidades para todos los venezolanos que quieren recuperar la capacidad de producción de todas las empresas, la industria y la agricultura venezolana, eso es lo que queremos.¿Cree que el restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba puede afectar a Venezuela?Cualquier impacto tiene que ser positivo, porque así como ha sido bien recibida esa decisión por la comunidad internacional, lo mismo cabe hacerlo aquí en Venezuela.¿Qué demandas le hacen a la comunidad internacional en busca de ayuda para superar esta crisis? Nosotros no podemos estar reclamando injerencias de factores externos en Venezuela. Esta es una crisis que debe ser resuelta con los recursos institucionales con los que contamos los venezolanos. Ahora, a la comunidad internacional, sí le pedimos que esté pendiente a cualquier acontecimiento y a la situación que está viviendo nuestro país, pero el primero que proyecta la crisis hacia afuera es el propio Gobierno, cuando vemos que Nicolás Maduro anda en una gira, desesperado, buscando recursos y reconociendo que las finanzas de Venezuela están muy maltrechas.

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