Trump, y su primer año de ira: ¿ganador o perdedor?

Trump, y su primer año de ira: ¿ganador o perdedor?

Enero 14, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Redacción de El País
Donald Trump

Donald Trump fue elegido en noviembre de 2016 como el presidente 45 de Estados Unidos. Hasta octubre pasado, una encuesta, daba cuenta de que solo el 38 % de sus compatriotas los respaldan.

Agencia EFE

"El 20 de enero de 2017 será recordado como el día en que el pueblo volvió a gobernar este país”, dijo Donald Trump durante su posesión como el presidente número 45 de Estados Unidos.

Ese fecha también será recordada, según Mike Cornfield, profesor de la Universidad George Washington, como el día en el que se pronunció el “más iracundo discurso de posesión que alguna vez hubiese escuchado”.

Pero 2017 —dice Mauricio Jaramillo, experto en política internacional de la Universidad del Rosario— quedará en la memoria de la humanidad como el año en el que gobernó “el presidente más incendiario” que seguramente ha tenido Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.

Lea aquí: 'Trump da por perdido el acuerdo migratorio tras polémica por sus comentarios'.

No es para menos, coinciden analistas. Cada semana el magnate está en los titulares de prensa por sus impopulares decisiones gubernamentales, además, su carácter irascible ha puesto en vilo a decenas de países de todas las latitudes.

"Más vale que Corea del Norte no siga lanzando más amenazas contra Estados Unidos, porque se encontrarán con fuego y furia como el mundo nunca ha visto",
Donald Trump,
presidente de EE. UU.

En las portadas de revistas y periódicos aparece su nombre ligado a escándalos de acoso sexual, su baja popularidad, la renuncia de sus funcionarios que no ha permitido que su gabinete se ensamble, el lenguaje desafiante en contra de otros mandatarios, amenazas nucleares, y la injerencia rusa que se convirtió en su sombra desde las elecciones de 2016 donde quedó electo Presidente.

Eduardo Siegelwachs, experto en relaciones internacionales y coach para la integración intercultural, sostiene en el portal DW, “Trump ha sido consecuente este año como presidente iracundo, infantil y sin escrúpulos”.

Desde la primera semana quiso hacer efectivas sus exóticas propuestas: Le anunció a su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, que tendría que pagar el muro que quiere construir entre las dos naciones. También evidenció lo que serían sus relaciones con el Medio Oriente.
Y aunque no ha logrado poner en marcha todo lo planeado, ha demostrado que seguirá intentando.

Donald Trump Serguéi Lavrov

Mayo. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, visitó a Donald Trump en la Casa Blanca.

Agencia EFE

Jaramillo dice, por ejemplo, que el balance del primer año en la Presidencia de Estados Unidos es ambiguo por tres razones: una, Trump ha conseguido ponerle freno a los inmigrantes, pese a que las cortes le han tumbado el veto anti-inmigración varias veces. Dos, sus promesas de rebajas tributarias para la industria nacional se han hecho realidad, así como la lucha contra el terrorismo.

"Siempre pondré a EE. UU. en primer lugar, al igual que ustedes, como líderes de sus países siempre van, y siempre deberían, poner a sus países primero",
Donald Trump,
presidente de EE. UU.

Tres, “en materia de política exterior ha sido desastroso. Su relación con Corea del Norte es tensa, cometió un grave error al trasladar la sede diplomática de Tel Aviv a Jerusalén y se ha distanciado de América Latina. En eso hay una introspección que muchos norteamericanos ven con buenos ojos, pero que en términos globales le ha hecho mucho daño al mundo”, explica Jaramillo.

A su juicio, Trump puede ser uno de los presidentes más odiados en el mundo, pero en su país sigue teniendo un respaldo de personas, que aunque no lo admitan públicamente, simpatizan con él. “En Estados Unidos hay sentimientos de xenofobia, personas que creen en las fórmulas mágicas para resolver los problemas y hay un empresariado que a él lo acompaña en decisiones”.

Los próximos doce meses, auguran especialistas, no cambiará nada. Estiman, por el contrario, que el apoyo a Trump estará debilitado en el Congreso, lo que podría en riesgo su gobernabilidad, los escándalos no pararan, mientras se sumarán las voces que exigen una destitución.

Donald Trump Puerto Rico

Octubre. Después del huracán María, el presidente de EE. UU. llegó a Puerto Rico lanzando a los damnificados rollos de papel, lo que generó rechazo.

Agencia EFE

Los escándalos

1. Inmigrantes

Siete días después de su posesión, el presidente Donald Trump firmó un decreto que vetó el ingreso a su país por 90 días a ciudadanos de siete países musulmanes. Pese a que un juez lo reversó, él ha tenido en ascuas a la población de más de 40 millones, entre legales e ilegales, que viven en EE. UU..

2. Muro

Desde campaña, Trump ha insistido en la construcción de un muro entre EE. UU. y México. Su propuesta reciente es que la obra se pagaría “indirectamente” con la renegociación del tratado de libre comercio de América del Norte y condiciona la protección a los ‘dreamers’ al levantamiento del muro.

3. Crisis ministerial

Los despidos y las renuncias causaron revuelo en 2017 en la Casa Blanca. El 34 % del personal dejó su cargo, según Brookings Institution, que indicó que la cifra dobló lo ocurrido en el Gobierno de Ronald Reagan en 1981 (17 %). Asesores de comunicaciones, de seguridad, el director del FBI, entre otros, se fueron.

4. Medio ambiente

El 1 de junio Donald Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París contra el cambio climático, pese a las protestas de ambientalistas, líderes mundiales, la industria e incluso de su hija Ivanka.
Además, en octubre pasado anunció que también retiraría su apoyo económico a la Unesco.

5. Acoso sexual

Aunque los hechos ocurrieron antes de que fuera Presidente, quince mujeres el año pasado denunciaron a Trump por acoso, agresión sexual o comportamiento lascivo.

De ellas, 13 dicen que Trump las atacó directamente y otras dos dicen que las hizo sentir incómodas con su comportamiento.

6. Guerra fría

Entre dires y diretes estuvo marcado el 2017 entre los mandatarios de EE. UU., Donald Trump, y de Corea del Norte, Kim Jong-un, luego de que este último hiciera una exhibición de sus misiles balísticos.
Trump ha dicho que tiene “un botón mucho más grande” para activar armas nucleares.

7. Trama rusa

La supuesta injerencia de Rusia, apoyada por Trump, en las elecciones presidenciales de 2016, lo tiene en la cuerda floja. Varios sectores, incluso, han pedido un juicio político.

Esta semana se supo que el fiscal especial para este caso le haría una citación, pero Trump aseguró que no lo permitirá.

8. Crisis en Oriente

El traslado, en diciembre pasado, de la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén, reconociéndola como capital de Israel, sumió a Oriente Medio en una serie de protestas. Presidentes, líderes mundiales y la comunidad internacional rechazaron la decisión de Trump por “violar” las resoluciones al respecto.

Donald Trump Jerusalén

Diciembre. Manifestantes palestinos quemaron carteles en rechazo a su reconocimiento de Jerusalem como capital de Israel.

Agencia EFE

9. Pelea con la prensa

“Los periodistas están entre los seres humanos más deshonestos de la tierra”. Con esa frase el presidente Donald Trump cortó sus relación con la prensa de su país, con la que ha tenido serios enfrentamientos.
Para Trump, los medios de comunicación son la verdadera amenaza.

10. Incontinencia

Son varios los apuros en los que se ha encontrado el Presidente de Estados Unidos por cuenta de sus comentarios salidos de tono. El más reciente se vivió está semana cuando en la reunión de una junta con los legisladores, en la que aseguró que Haití era “un hoyo de mierda”, lo que generó rechazo mundial.

¿Enfermo?

¿Es Trump mentalmente apto para su cargo? Esa pregunta resurgió tras la publicación del ‘Fuego y Furia’, libro del periodista Michael Wolff.
Trump superó este viernes el primer examen médico de su mandato. “...Fue excepcionalmente bueno. El presidente goza de excelente salud”, dijo el médico Ronny Jackson.

"Hay muchas noticias falsas, así que si los medios no van a hacer la tarea de esparcir mis palabras, cuando debían, voy a hablarle a la gente desde mi Twitter",
Donald Trump,
presidente de EE. UU.

El chequeo no incluye examen psiquiátrico, pese a las conjeturas del libro sobre su estabilidad mental, que lo retrata como incapaz de procesar información difícil.

Con 71 años, es el presidente de más edad de EE. UU. No fuma, no bebe licor, pero su médico Harold Bornstein, reveló que Trump (1,90 mts) tenía sobrepeso (107 k) y tomaba medicamentos para colesterol; la calvicie; aspi- rina para evitar ataques de corazón y antibiótico para la rosácea.

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