Tesoros arqueológicos y fósiles emergen de las obras del Canal de Panamá

Tesoros arqueológicos y fósiles emergen de las obras del Canal de Panamá

Septiembre 05, 2014 - 12:00 a.m. Por:
AFP
Tesoros arqueológicos y fósiles emergen de las obras del Canal de Panamá

Durante las excavaciones, voladura de cerros y tala de espesa vegetación, se han hallado fósiles de unos 3.000 invertebrados y 500 vertebrados, y de más de 250 plantas, como las de un bosque consumido por el fuego de una explosión volcánica.

Los expertos identificaron restos de camellos, cocodrilos, dientes de un tiburón gigante ("megalodón"), mandíbulas de pecaríes y otros animales de hace millones de años.

De montañas de tierra y bosques removidos para la colosal ampliación del Canal de Panamá emergieron tesoros como el fósil de un tiburón gigante, vasijas precolombinas y una sensacional revelación: la cintura de América se formó millones de años antes de lo pensado. Desde hace siete años, la construcción de un tercer carril en la vía interoceánica va dejando a su paso una gigantesca huella de 80 kilómetros que, además de estratégica para el comercio marítimo mundial, abrió un horizonte de investigación a arqueólogos, paleontólogos y ambientalistas. "Algunos hallazgos han estado en la ruta crítica del proyecto, por donde va la obra, pero se han rescatado. Son de distintos periodos (históricos), con gran valor científico", aseguró a la AFP Hortensia Broce, bióloga especialista en paleontología de la Autoridad del Canal (ACP). Durante las excavaciones, voladura de cerros y tala de espesa vegetación, se han hallado fósiles de unos 3.000 invertebrados y 500 vertebrados, y de más de 250 plantas, como las de un bosque consumido por el fuego de una explosión volcánica, precisó Broce. Expertos contratados por ACP identificaron restos de camellos, cocodrilos, dientes de un tiburón gigante ("megalodón"), mandíbulas de pecaríes y otros animales de hace millones de años. Pero en lo más sorprendente, científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, tras estudiar fósiles y formaciones geológicas que quedaron al descubierto, concluyeron que Panamá, la franja más estrecha del continente, empezó a formarse hace más de 20 millones de años y se cerró hace unos 10 millones. "Lo que uno aprendía en la escuela es que se formó hace tres millones, era lo que se creía. Pero se encontraron organismos de otra época que determinaron que el istmo fue surgiendo poco a poco, las aguas se fueron retirando y la formación ocurrió mucho antes de lo que se pensaba", comentó Broce. Las investigaciones continúan para determinar y entender cambios del clima en el mundo o el origen de fauna que migró a través del istmo, de una América a otra. "Una revolución" , consideró el colombiano Carlos Jaramillo, científico del Smithsonian.Desenterrando el pasadoCien años después de haber sido inaugurado, el Canal de Panamá, maravilla de la ingeniería moderna construida por Estados Unidos tras fracasar los franceses, está en una colosal expansión que incluye el tercer juego de esclusas por donde cruzarán buques con hasta 14.000 contenedores, triple de carga de los que pasan actualmente."Nos hemos preocupado por el ambiente desde mucho antes que empezara la ampliación. De la parte cultural -paleontológica y arqueológica- se hicieron estudios y prospecciones. Se acordonaban zonas alrededor de 50 metros o más", explicó Zuleika Mojica, experta en protección ambiental de la ACP. Del dragado en el Lago Gatún y de la extracción de toneladas de tierra también salieron fragmentos de objetos de la época precolombina, colonial, departamental -cuando Panamá pertenecía a Colombia- y republicana -desde que en 1903 nació como país independiente-. Trozos de vasijas de cerámica, puntas de flecha y parte de un ajuar funerario precolombino, una daga del siglo XVI, una chimenea de 1908, una colección de botellas, vagones y cubos para mezclar concreto de la época de construcción del Canal, aparecieron en zonas del Pacífico y el Atlántico. En el Cerro Agua Dulce y en el Cerro Sierpe fue descubierto un complejo de trincheras construidas por los estadounidenses antes de inaugurar la vía en 1914, para la defensa de un ataque enemigo. Cubierta de vegetación estaba una trituradora de rocas de 1939, de cuando los estadounidenses empezaron trabajos para un tercer juego de esclusas, pero la construcción fue abandonada por el estallido de la II Guerra Mundial. La ampliación, cuyo principal proyecto -las esclusas- está a cargo del consorcio internacional liderado por la española Sacyr, enfrentó al inicio oposición de sectores que temían al impacto ambiental y cultural. Pero según Broce, se estableció que "por cada hectárea que se talara había que sembrar dos" en áreas protegidas y parques nacionales. Más de 600 hectáreas hasta ahora, según la ACP. "Se ha creado conciencia sobre la preservación de los recursos naturales y culturales. Los hallazgos son fundamentales para conocer nuestra historia y comprender lo que somos", comentó Mojica.

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