Estados Unidos deja Afganistán con una larga lista de asuntos sin resolver

Estados Unidos deja Afganistán con una larga lista de asuntos sin resolver

Enero 04, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de agencias
Estados Unidos deja Afganistán con una larga lista de asuntos sin resolver

El general Gratien Maire del contingente francés desplegado en Afganistán saluda a sus hombres en la ceremonia de retirada en el aeropuerto de Kabul. La Otan dejó este país el 1 de enero pasado, tras trece años de intervención.

La fuerza de la Otan, que llegó a tener unos 140.000 soldados, salió del país el pasado 1 de enero evacuando la gran mayoría de sus tropas.

Una silla ergonómica, radiadores estropeados y unos cuantos mapas son los únicos vestigios de la presencia militar estadounidense en Siah Choy, un destacamento militar del sur de Afganistán, ocupado actualmente por 30 soldados locales que esperan hacer frente solos a los talibanes. Los días en que las tropas internacionales guiaban a los reclutas afganos en los campos de amapolas y hachís son historia en este distrito de Zhari de la provincia de Kandahar, cuna de los talibanes que nunca han cesado de acosarlos. La fuerza de la Otan, que llegó a tener unos 140.000 soldados en el momento álgido de su intervención en 2010, salió del país el pasado 1 de enero sacando la gran mayoría de sus tropas. Los soldados estadounidenses dejaron el puesto avanzado de Siah Choy en agosto pasado. Después de trece años de una guerra agotadora, Estados Unidos y sus aliados se retiraron de Afganistán. La fuerza de la Otan en Afganistán (Isaf), es reemplazada por 12.500 soldados extranjeros, en su mayoría estadounidenses, destinados en teoría a un papel secundario.Desde finales de 2001 y la invasión del país, más de 2.300 soldados estadounidenses han perdido la vida y la factura es de alrededor de un billón de dólares. Y la Isaf se va abrumada por las dudas acerca de una misión que le costó la vida a miles de soldados y que aun así deja un país a expensas de la insurgencia talibán.Afganistán en este momento tiene problemas políticos internos, lo que ha permitido que los talibanes se fortalezcan en varias regiones. “Los talibanes claramente no tienen el poder que tenían en 2001, pero están lejos de ser derrotados”, dice Vanda Felbab-Brown, analista del centro de análsis Brookings. En Siah Choy desde agosto, el ejército afgano patrulla el sector solo y sin el apoyo aéreo que tenían los estadounidenses en caso de ataque rebelde. “He visto a los estadounidenses llegar e irse; algunas unidades solo se quedaron aquí seis meses”, recuerda el teniente afgano Saeed Nazir, de 40 años, responsable de este destacamento. “Los combates solían ser muy intensos. Teníamos buenas relaciones con algunos soldados estadounidenses, con otros, eran pésimas. Los estadounidenses nos enseñaron a patrullar y nos dieron armas” -reconoce- Pero desde que se fueron no tenemos ningún apoyo aéreo, ni helicópteros para evacuar a los heridos ni equipos de visión nocturna”.“Hasta ahora hemos salido bien librados de aquí, sin víctimas (desde agosto). Esperemos que siga así”, dice el teniente que ha visto a doce de sus camaradas cercanos morir en combate desde el despliegue en 2009.Alertas y bien equipados, los soldados han avanzado en estas plantaciones de marihuana y amapola que han convertido al sur afgano en el primer productor mundial de opio, materia prima de la heroína y gallina de los huevos de oro de muchos traficantes locales, talibanes u otros. En 2010 y 2011, el distrito estaba en el centro de la estrategia de los estadounidenses que enviaron 30.000 refuerzos al país para asestar el golpe de gracia a los talibanes. Aunque los talibanes fueron rechazados entonces, “siguen estando activos en el sector”, dice el coronel Ghulam Hazrat, que ha dirigido la última operación de las fuerzas locales. “Uno de nuestros problemas es que el ejército gana terreno, pero rápidamente lo recuperan los talibanes”, ya que la policía desplegada para ayudar al ejército está “mal equipada”, constata. Cuando el ejército estadounidense llegó a Afganistán en 2001 logró alcanzar rápidamente resultados deslumbrantes. Los campos de entrenamiento de Al Qaeda fueron eliminados, mientras que la ofensiva de la Alianza del Norte, apoyada por bombardeos estadounidenses y fuerzas especiales, logró derrocar al régimen talibán en un mes.La guerra parecía haberse ganado sin mucho esfuerzo. Una impresión falsa: los talibanes primero se refugiaron en sus santuarios en el vecino Pakistán y luego pasaron a acosar al ejército y las fuerzas de la coalición afganos en ataques y golpes sorpresa. El frío, las patrullas matutinas, las guardias y un régimen alimentario a base de arroz, frijoles, pan y un poco de carne por la noche no contribuyen a la calidad de vida de los soldados de Siah Choy. Sólo algunos oficiales privilegiados pueden refugiarse en la carpa del teniente Nazir para aprovechar las cinco horas de electricidad disponibles durante la noche y ver la televisión, en particular las cadenas por cable indias. En este puesto avanzado espartano, el teniente Nazir está confiado: “Podemos lograrlo, somos más fuertes que antes”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad