Crece expectativa a pocas horas del encuentro entre Trump y Putin en Helsinki

Crece expectativa a pocas horas del encuentro entre Trump y Putin en Helsinki

Julio 15, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Agencia EFE
Donald Trump Vladimir Putin

En Helsinki, Finlandia, sede de la cumbre entre los presidentes Donald Trump y Vladímir Putin, se realizó una marcha de protesta donde se les pidió a los dos mandatarios respeto a los derechos humanos.

Agencia EFE

El papel de Irán en la guerra de Siria, el conflicto en el este de Ucrania, el desarme nuclear y la presunta interferencia de Moscú en las elecciones estadounidenses copan la agenda que desde esta mañana discuten en Helsinki, Finlandia, los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin.

La cita es considerada extraordinaria dadas las crecientes diferencias entre los dos países en política internacional, y de resultados difíciles de anticipar, por el carácter impredecible de Trump, la opacidad de Putin y los escasos avances que han logrado los negociadores de ambos lados en los días previos.

La incertidumbre ante la cumbre se extendió por algunas capitales europeas y llevaron al ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, a advertirle a Trump frente a la tentación de “negocios unilaterales” a costa de sus aliados.

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El asunto en el que es más probable que se llegue a algún tipo de acuerdo es Siria, según coinciden en señalar la mayoría de expertos, que apuntan que EE. UU. quiere limitar la presencia militar iraní, especialmente en el suroeste del país y, a la vez, planificar su retirada de este conflicto.

En esto contaría con el firme respaldo de la vecina Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, se entrevistó recientemente con Putin en Moscú, consciente de la influencia de Rusia en Irán, el otro gran aliado internacional del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

El punto más conflictivo, pero ineludible, del orden del día es el de la presunta interferencia rusa en las presidenciales de 2016, asunto que ha escalado a una nueva dimensión después de que el fiscal especial estadounidense Robert Mueller acusase a doce agentes de la inteligencia rusa del supuesto robo y difusión de datos electrónicos de la campaña de la candidata Hillary Clinton.

Es difícil que ambos líderes alcancen aquí algún tipo de acuerdo, según los observadores internacionales, que esperan sin embargo nuevos matices en sus posicionamientos.

Muchas voces han llamado a Putin y Trump a aprovechar el encuentro de Helsinki para prolongar el New Start, un acuerdo de EE . UU. y Rusia para reducir sus respectivos arsenales nucleares, cuya vigencia se acabaría en 2021. No obstante, Washington y Moscú mantienen en este asunto intereses cruzados y quieren ligar la extensión del New Start a otras cuestiones en política armamentística.

Moscú ha criticado en repetidas ocasiones el despliegue de sistemas de misiles estadounidenses en Europa del este y EE. UU. ha denunciado múltiples veces violaciones rusas del Tratado INF, que eliminó todos los misiles nucleares y convencionales de rango corto y medio.

Ucrania es el cuarto punto de la agenda, aunque el conflicto en el este del país entre el ejército de Kiev y los rebeldes prorrusos apoyados por Moscú lleva meses enquistado y los últimos alto el fuego pactados han sido absolutamente ineficaces.

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Dejando de lado las declaraciones de Trump -refutadas desde su propia administración- sobre un posible reconocimiento estadounidense de la ilegal anexión rusa de Crimea, el único posible avance viable podría estar relacionado con la propuesta de Putin de una misión de cascos azules para la zona.

La idea, que Moscú lanzó hace meses, ha chocado con la oposición de Ucrania y las reticencias de París y Berlín, los principales valedores de Kiev en las negociaciones de paz para el conflicto.

Es incierto que la situación en Venezuela se cuele en la reunión, a pesar de que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, pidió a través de Twitter a Trump que inste a Putin a dejar de apoyar a Nicolás Maduro.

Según la Presidencia finlandesa, que acoge el encuentro, la cumbre comenzó con un encuentro cara a cara de Trump y Putin, al que sigue una comida de trabajo a la que se sumarán los principales asesores de ambos políticos y, luego una rueda de prensa.

La reunión de Helsinki es la última parada de la gira europea de Donald Trump, que acudió esta semana a la cumbre de la Otán en Bruselas y luego visitó Reino Unido.

Protestas

La cumbre no ha estado exentas de protestas, como quedó patente este domingo  en una multitudinaria manifestación en la capital finlandesa.

Casi 2000 personas marcharon por el centro de Helsinki unidos en su condena a las políticas de inmigración de Trump y su voluntad de construir un muro con México, la homofobia impulsada por el Kremlin, la falta de libertades y el encarcelamiento de activistas en Rusia, entre otras muchas denuncias.

“Hagamos de nuevo grandes a los Derechos Humanos”, rezaba el lema de la manifestación, en alusión al eslogan con el que llegó Trump hace un año y medio a la Casa Blanca.

La protesta contra los líderes de las dos grandes potencias nucleares logró reunir bajo las mismas banderas a activistas de Amnistía Internacional, ecologistas, anarquistas, miembros del movimiento LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) e incluso a la comunidad ucraniana residente en Helsinki.

Las protestas continuaron y una de las peticiones es que Trump y Putin “dejen alentar guerras en todo el mundo”.

Pocas expectativas

El presidente de EE. UU., Donald Trump, quien llegó al noche del domingo a Helsinki, dijo a la cadena de televisión estadounidense CBS News, que iba “con pocas pocas expectativas. No voy con expectativas altas”.

En una serie de tuits antes de aterrizar en Helsinki, Trump se quejó de lo que percibe como una falta de apoyo en su país a la cumbre, y dijo que incluso si Putin le entregara la ciudad de Moscú, le criticarían por no “haber conseguido también San Petersburgo”.

El Mandatario no quiso definir objetivos claros para la cumbre, y la presentó más bien como una oportunidad para conocer mejor a Putin y determinar si es posible un avance en las deterioradas relaciones bilaterales.

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