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Candidatura demócrata, un asunto de septuagenarios

Marzo 06, 2020 - 11:30 p. m. Por:
Elpais.com.co
Joe Biden

Joe Biden, exvicepresidente estadounidense.

Agencia EFE

El anticipado abandono de la senadora Elizabeth Warren de las primarias en Estados Unidos, tras sus nefastos resultados en el supermartes, acaba con la promesa de los demócratas de ser el partido de la diversidad y devuelve las opciones a la tradición: Joe Biden y Bernie Sanders, dos hombres blancos de avanzada edad.

Mientras Biden tiene 77 años, Sanders suma 78 años y, por sifuera poco, el rival a batir, el actual presidente republicano, Donald Trump, también cumple el mismo perfil: tiene 73 años.

La salida de Warren se suma a la de este miércoles de Michael Bloomberg, multimillonario exalcalde de Nueva York, referente del ala moderada y quien ya ha anunciado su respaldo a Biden, pulsando así aún más los extremos ideológicos entre moderados e izquierdistas en la contienda demócrata.

La diversidad no duró mucho

Al inicio de las primarias, los demócratas contaban casi con una veintena de aspirantes: un heterogéneo grupo en el que figuraban asiáticos (Andrew Yang), afroamericanos (Cory Booker), latinos (Julián Castro) y varias mujeres (Kamala Harris y Amy Klobuchar, entre otras, la mayoría menores de 60 años.

Los estadounidenses residentes en el extranjero elegirán 13 delegados, un número minúsculo dentro de los casi 4000 que se reparten a lo largo del proceso.

Sin embargo, poco a poco, el halo de diversidad y amplitud generacional fue desvaneciéndose y Warren quedó varada en el terreno intermedio entre la “revolución” izquierdista del senador Bernie Sanders y el pragmatismo centrista del exvicepresidente Joe Biden.

bernie sanders

El candidato del Partido Demócrata a la Casa Blanca, el izquierdista Bernie Sanders, gesticula con el puño cerrado durante la votación de las primarias demócratas en la Universidad de New Hampshire, en Manchester, Estados Unidos.

Agencia EFE

Warren, de 70 años y senadora por Massachusetts, había irrumpido en la batalla demócrata como una de las favoritas gracias a un articulado y detallado discurso progresista en contra de las grandes corporaciones financieras, su didáctica capacidad oratoria y una potente historia personal, que le llevó desde unos orígenes humildes en Oklahoma a dar clase en la universidad de Harvard.

“No hemos alcanzado nuestro objetivo, pero lo que hemos hecho juntos (...) ha provocado una diferencia duradera. No es la escala de la diferencia que queríamos, pero importa -y los cambios tendrán efectos en los próximos años-”, afirmó Warren en un discurso a su equipo al anunciar su abandono.

Desde los malos resultados en el supermartes, en el que ni siquiera logró imponerse en su propio estado, Massachusetts, había crecido las especulación acerca de su retirada, especialmente entre el entorno de Sanders, que considera que gran parte del voto de Warren podría ser canalizado hacia el también senador.

Sin embargo, por el momento, la excandidata presidencial no ha confirmado que respaldará oficialmente ni a Sanders ni a Biden.

“Me dijeron cuando me lancé por primera vez a esto que solo había dos caminos (el progresista y el moderado) y yo creía que habría más espacio. Evidentemente, estaba equivocada”, afirmó Warren ante los periodistas a las puertas de su casa en Charlestown, a las afueras de Boston.

Mientras tanto, Biden lidera por el momento el conteo de delegados con 596 frente a los 531 del Sanders.

La siguiente batalla de los aspirantes demócratas tendrá lugar el próximo 10 de marzo, cuando se celebrarán primarias en seis estados más: Idaho, Michigan, Misisipi, Misuri, Dakota del Norte y Washington.
Para obtener la nominación final en la convención demócrata que se celebrará en julio en la ciudad de Milwaukee, son necesarios 1991 delegados.

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