Las claves de Francia para coronarse campeones del Mundial por segunda vez - Mundial de Fútbol 2018
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Las claves de Francia para coronarse campeones del Mundial por segunda vez

Julio 15, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País
seleccion francia

Francia festeja su segundo título del Mundial de Rusia 2018.

EFE- El País

La selección francesa que este domingo alzó la Copa Mundial de la Fifa es un equipo joven, pero lleno de talento y con un andamiaje que no funciona al rededor de una única figura, sino de varias piezas claves: si bien Kylian Mbappé es el referente, a la campeona también le dieron cimientos Hugo Lloris, Raphael Varane, Ngolo Kanté y Antoine Griezmann.

El arquero, guardametas del Tottenham Hotspur de la Liga Premier de Inglaterra, club con el que lleva cinco temporadas siendo figura y al que llegó proveniente del Lyon francés, se inscribió en la élite mundial con atajadas que fueron determinantes para que los galos se quedaran con el título.

Lloris atajó en seis de los siete partidos que Francia disputó en el Mundial, porque en la tercera fecha de la fase de grupos descansó para darle lugar a Steve Mandanda, cuando su equipo ya se había clasificado de forma anticipada a la fase de octavos.

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Pero la seguridad de Lloris también se debió al gran momento de sus defensas: Samuel Umtiti y Raphael Varane, los estelares del Barcelona y el Real Madrid, respectivamente, conformaron una pareja de lujo que no solo ofreció tranquilidad atrás, sino aportes muy serios en ataque, como ocurrió cuando Varane abrió el marcador en cuartos contra Uruguay, y la vez que Umtiti festejó el de la clasificación a la final contra Bélgica.

Pero la solidez defensiva no dependió solo de los centrales. A su aporte hay que sumar el equilibrio del mediocampo francés, quizás una de sus armas más poderosas. Poderosa mas no de estruendo. Al contrario, se trató de un mecanismo silenciosamente mortal basado en Ngolo Kanté, volante de marca moderno que quita, corre y entrega, con gran capacidad táctica para articularse con sus complementos laterales: Blaise Matuidi y Paul Pogbá. Con ellos trabajando en bloque, las transiciones de defensa a ataque fueron cosa de niños.

El tridente de ataque, liderado por la nueva joya del fútbol mundial, Kylian Mbappé, funcionó como otro mecanismo perfectamente aceitado, pues además de la velocidad del ‘Pelesinho’ —como lo bautizó la emoción de un narrador de DirecTv—, la máquina francesa de hacer goles tuvo el combustible de Antoine Griezmann, que no solo hizo las veces de delantero, sino también de pívot y de armador. Y a su lado el altote Olivier Giroud como punta en lanza bien al centro, extendiendo las líneas del equipo y creando peligro constante en las disputas aéreas.

Sin embargo, el campeón nunca jugó a la suerte del pelotazo. A pesar de tener rápidos pescadores de juego adelante, los ‘Bleus’ intentaron siempre la el esfuerzo de la lírica. Aunque no de la lírica sin fundamento porque esta Francia prevaleció la posesión en términos productivos: es decir, control de balón justo para buscar la elaboración de daño al rival. O control del balón justo para recomponer las líneas.

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La selección que levanta el título en Rusia lo logra demostrando las bondades del proceso, pues se trata de un equipo que llevaba trabajando buen tiempo como una manada que supo reconocer y seguir la dirección marcada por su líder.

De ese mismo equipo, por ejemplo, en su momento hicieron parte Karim Benzema y Mathieu Valbuena, separados de la plantilla por el técnico Didier Deschamps, que no les perdonó su extraña vinculación en un extraño caso de extorsión sexual. El técnico entonces prescindió de sus grandes figuras buscando blindar al grupo del escándalo y el grupo le respondió alzando la Copa.

De modo que Francia no solo llegó al título por la velocidad de su delantero más joven. No fue un golpe de suerte ni mucho menos una de las tantas curvas permitidas por la ilógica del deporte con más adictos del mundo.

Francia fue campeón por haber sido un equipo compacto en todas sus líneas desde hace mucho tiempo, tal vez desde mucho antes que el Mundial empezara en Rusia. Los franceses fueron campeones sobre todo por haber jugado como equipo. Esta Francia que celebra no lo hace solo por Mbappé. Francia celebra por toda Francia.

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