Kanté: la 'fiera' que custodia el campo francés, pero es presa de una timidez extrema - Mundial de Fútbol 2018
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Kanté: la 'fiera' que custodia el campo francés, pero es presa de una timidez extrema 

Julio 16, 2018 - 10:46 a.m. Por:
Redacción de El País 
N'golo Kanté, mediocampista de Francia

N'golo Kanté, mediocampista de Francia

EFE

Es de esos seres enigmáticos. Aquellos que alguna vez el científico Charles Darwin describió como los llamados a cambiar la historia por su fácil adaptación en el entorno. N'golo Kanté, con su 1.68 de estatura, aprovecha muy bien sus condiciones para dar estocadas finales en el campo de juego. 

Sobre él no recaen los reflectores, pero a pesar de eso es el jugador más importante de Francia y de su actual club, Chelsea. Corre en silencio, enfoca su mirada en el balón, y cuando ve la oportunidad lanza un feroz ataque para hacerse con el esférico sin lastimar a su portador. Toda una fiera.

Kanté, de origen directo de Malí, África, donde nació su padre, llegó a Francia luego de que su familia huyera de la crueldad de la guerra. Nació el 29 de marzo de 1991. Y como cualquier inmigrante africano que llega a Europa, trabajó para no dejarse morir de hambre y frío. 


En 1998, cuando Francia levantaba su primera Copa del Mundo, Kanté -en ese entonces de siete años, recogía basura con su padre en las calles de París. Precisamente el 13 de julio, un día después de ese título, tuvo bastante trabajo, porque las calles quedaron irreconocibles por el festejo mundialista. 

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Su pasado africano y su baja estatura fueron determinantes en sus próximos años en Francia, donde le negaron varias veces la oportunidad de jugar al fútbol. 

En 2010, y gracias a varias leyes que obligaban al acercamiento de inmigrantes a las esferas deportivas, Kanté se unió a los reservas del US Boulogne.

No habla mucho, ni se enfrasca en peleas con sus rivales. Nunca mira de frente a las cámaras en las fotos y le tiene pavor a los micrófonos y a las preguntas fregonas de los periodistas. 

El 18 de mayo de 2012 hizo su aparición en la Liga 2 (segunda división de Francia) entrando como suplente. Luego se unió al Caen y jugó 38 partidos. En 2015 llegó al Leicester City de Inglaterra, y de la mano del técnico Claudio Ranieri salió campeón de la Premier League. 

Posteriormente pasó al Chelsea y repitió título de la Premier. Toda una carrera ascendente que obtuvo la cereza del pastel este domingo, cuando levantó la Copa del Mundo con Francia, siendo titular indiscutible del equipo de Didier Deschamps. 

Una fiera total dentro del campo, pero por fuera es preso de una timidez extrema que le impidió, por ejemplo, acercarse a sus compañeros y tocar, jugar y besar la Copa del Mundo. 

En la celebración hubo una escena que se robó todas las miradas: el volante Steven N'Zonzi tomó la Copa y la acercó a Kanté para que se tomara la foto. Kanté la tomó con una de sus manos, se arrodilló, estiró su pulgar, sonrió tímidamente sin mirar de lleno a la cámara y devolvió el preciado trofeo. No lo sostuvo por más de diez segundos. 

Quizá su forma de ser lo ha hecho acreedor de un gigantesco amor por la hinchada francesa. Hasta canción le tienen. Sus compañeros de equipo se la cantaron en el bus de camino al aeropuerto, y Kanté -apenado por la situación- sonreía una vez más de manera tímida y les pedía que paren. 

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Sin duda, este centrocampista de origen africano es de esos tipos que reseña Darwin como "las más fuerte de las especies, porque se adapta al cambio".

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