Viaje a la recóndita zona del Cauca donde los desmovilizados del ELN reinaban

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Viaje a la recóndita zona del Cauca donde los desmovilizados del ELN reinaban

Julio 21, 2013 - 12:00 a. m. Por:
Ana María Saavedra | Editora de Orden de El País
Viaje a la recóndita zona del Cauca donde los desmovilizados del ELN reinaban

Ahora, en la zona donde se realizó la desmovilización, se pueden ver uniformados del Ejército.

El País recorrió parte de la zona de influencia de la Compañía Lucho Quintero. Algunos habitantes sí reconocen a los desmovilizados del ELN.

La mujer, con un niño en brazos, está parada en la puerta de su casa. Pone al niño en el suelo y señala hacia el filo de la montaña. “Allá en el alto Juando fue que se entregaron. Uno lo que alcanzó a ver fueron varios helicópteros. La noche anterior habían sido las fiestas patronales y esto había estado movido, pero ellos llegaron fue esa mañana, aquí no amanecieron”, dice. Y agrega que “ellos no venían mucho por acá, estaban más arriba”.Esta señora, residente en una de las quince casas de la vía principal vía de Juando-Lisboa, vereda de El Tambo, Cauca, fue una de las sorprendidas el pasado martes a las 7:00 a.m. por el sonido de los helicópteros que sobrevolaban la zona. En esta vereda pocos quieren hablar de la desmovilización de 30 miembros de la Compañía Lucho Quintero Giraldo, del ELN, quienes se entregaron al Ejército y luego fueron trasladados hacia Cali, donde al mediodía de ese mismo martes, el presidente Juan Manuel Santos, junto con su Ministro de Defensa y la cúpula de las Fuerzas Armadas, los recibió en el Cantón de Nápoles. Pero “de Juando-Lisboa para arriba -dicen algunos de los pocos habitantes de varias de las veredas que se atreven a hablar- eran los dominios de ‘el Tigre’, , comandante de la Compañía Lucío Quintero Giraldo y uno de los miembros más importantes del Frente de Guerra Suroccidental del ELN. El País recorrió varios de estas veredas y llegó hasta Buenavista, ubicada a más de dos horas del casco urbano de El Tambo y donde el Ejército había indicado en un primer momento que se había dado la desmovilización. En este recorrido habló con varios moradores para corroborar la presencia de este grupo en la zona. Al día siguiente de la desmovilización de los 30 guerrilleros, se generaron todo tipo de suspicacias porque los uniformes, las botas y los pertrechos que usaban los insurgentes estaban en muy buenas condiciones. “Parecían nuevos”, decían las voces.Entonces, la sombra del escándalo de la supuesta falsa desmovilización, en el 2006 en el Tolima, de 62 guerrilleros del Bloque ‘Cacica La Gaitana’ de las Farc, cayó sobre esta nueva desmovilización masiva, calificada por el Presidente Santos como “la más grande que se ha hecho en la historia del ELN”. Inmediatamente, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y los altos mandos militares le salieron al paso a los comentarios e insistieron en que se trataba en realidad de una compañía del ELN.El mismo día de la desmovilización ‘el Tigre’ contestó en una entrevista con El País que todos sus implementos y uniformes estaban bien cuidados porque “he sido un mando militar que me gusta tener muy bien a la fuerza, que no estén arrancados, que tengan ropa buena. Usted se mete al monte, se ensucia el camuflado, lo lava y le queda otra vez impecable”.Y el jueves lo repitió en el programa La Noche. En la vereda Buenavista, a dos horas del casco urbano, muchos de sus habitantes vieron ese programa. Doña Gloria* asegura que vio como ‘el Tigre’ decía pregúntele a la gente allá y verá que es verdad.“Aquí nadie va a decir nada, ¿No ve que todavía quedan algunos de ellos? Claro que en estos días no se ven muchos, se fueron un poco más pa’ arriba. No dude que son del ELN, ‘el Tigre’ es bien conocido por acá. Ellos pasaban mucho por esta zona. A las muchachas, que son las esposas de ellos, casi no se les veía, esas estaban arriba. Pero los otros sí se les veía cada rato”. “Eso están dudando dizque por los uniformes tan nuevos, pero es que le digo que esa gente se viste mejor que uno. Así como salieron en televisión con esos uniformes bien puestos, los veía uno por acá y cuando estaban de civil, también eran bien elegantes”, agrega la mujer.En veredas como La Paz, Buenavista, La Paloma.... muchos no quieren hablar. “El día de la desmovilización yo estaba en Popayán”, dice uno. “Yo estaba trabajando en la finca”, responde otro.... Otros hablan bajo, entre dientes aseguran que los guerrilleros desmovilizados sí eran conocidos. En Buenavista cuentan que una semana antes de la desmovilización supieron que otra joven guerillera del ELN, que había sido reclutada en esa vereda, se había entregado al Ejército. “Aquí han reclutado gente pero porque se quieren ir, les gusta la plata. Dos peladas de por aquí se fueron hace tiempo pero se murieron en un combate en un cerro, cerca de donde se desmovilizaron”, recuerda un habitante de la vereda.Un poco más abajo, en La Paz, un joven señala que ha visto muchas veces a los guerrilleros haciendo retenes. “A mi me pararon pero como uno es de acá pues lo dejan pasar”, recuerda. Otros aseguran que en la zona el ELN ha ordenado que no circulen carros y motos por esa vía en la noche. Hace tres meses, cuenta otra persona, tenían un letrero a un lado de la carretera, en el que pedían que cuidaran el medio ambiente.El área de influencia de la Compañía Lucho Quintero va desde la zona rural de El Tambo (en poblaciones como La Paz, Buenavista, La Paloma, pasando por el Cerro Munchique hasta Huisitó) hasta llegar a partes de Argelia, el Patía y López de Micay, donde se dividen territorios con las Farc y los ‘Rastrojos’. “En la parte de Argelia y Huisitó cobran por los cultivos de droga, mientras hacia Buenavista para arriba cobran el gramaje de lo que se produce en las cocinas que tienen en esa zona -dice un analista, que ha recorrido el sector en varias ocasiones-. Por eso es una compañía que tiene bastantes recursos del dinero de los impuestos que le exigen a los cultivadores y a los narcos”. En los dominios de ‘el Tigre’, donde él dirigía una compañía de casi 80 hombres, casi todos los conocen, pero pocos hablan de él.‘El Tigre’Irley Ernedis Collazos Sánchez, alias Óscar o el Tigre, era el jefe de la compañía Lucho Quintero Giraldo. “Yo llevo ya 25 años en la guerrilla y creo que el factor que incidió fue el cansancio. Veo que el pueblo está cansado de la guerra”, dijo en entrevista con El País.“Las mismas Fuerzas Militares están cansadas de la guerra. Entonces uno se viene acá a ver qué puede hacer por el pueblo sin necesidad de las armas. Eso no quiere decir que las armas no tengan vigencia. Si se ha respetado un proceso y hay unos diálogos, es porque las armas las tiene la guerrilla”.“Uno tiene la credibilidad con los muchachos. Yo hice un trabajo con ellos, preguntándoles cómo estaban y la mayoría estaban agotados”, señaló.

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