Qué hay detrás de la reducción de homicidios en Buenaventura

Mayo 24, 2015 - 12:00 a. m. 2015-05-24 Por:
Redacción de El País

Durante un mes en el Puerto no se presentaron asesinatos. Autoridades dicen que es un resultado de la intervención. Comunidad, esceptica.

Completamos  un mes sin un solo homicidio en Buenaventura”, expresó esta semana  el presidente Juan Manuel Santos. “Hemos venido anunciando el ‘Plan Pacífico’, por supuesto que no vamos a arreglarle los problemas de un día para otro. (...) está funcionando la política que pusimos en marcha”, agregó. Lea también: Dos muertos en Buenaventura ponen fin a racha de 31 días sin homicidios

Hace un año y dos meses, Santos ordenó una intervención para el Puerto, en ese momento conmocionado por las  llamadas ‘casas de pique’;  los desplazamientos masivos; las extorsiones a los comerciantes y las desapariciones.

 La intervención se pidió en una parte de seguridad y otra social, en la que se hablaba de una inversión de US$400 millones para la ciudad. Luego, se aclaró que era para todo el Pacífico.

El comandante de la Policía Valle, coronel Fernando Murillo,  aseguró que los 31 días sin homicidios -que van desde el 8 de abril hasta el 9 de mayo- se suman a una disminución de otros delitos, como el secuestro, las extorsiones y las lesiones.

El oficial atribuye la reducción de los homicidios (entre enero y abril se presentaron 22, un 70 % menos que en el 2014 cuando ocurrieron 74) a la ofensiva que se ha desplegado contra los miembros de las estructuras criminales.

  Según las cifras de la Policía, el año pasado capturaron a 311 miembros de las estructuras criminales del ‘Clan Úsuga’ y ‘La Empresa’. Diez de esas detenciones de jefes de esta agrupación ocurrieron en otras ciudades y en otros países como Chile y Panamá. Este año el número de detenidos por parte de la Armada y la Policía es de 53.

 ¿Será qué se acabaron los cien años de soledad a los que, según el Presidente, se vio condenada Buenaventura en las últimas décadas?

 Aunque el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunció una militarización del Puerto a partir de marzo del  año pasado, los primeros resultados  de esta ofensiva se empezaron a tener a finales del segundo semestre del 2014, con el fortalecimiento de la Fiscalía y la Policía Judicial (Sijín y CTI).

 Se crearon grupos especiales para combatir a los miembros de las  bandas delincuenciales que estaban detrás de los crímenes. La Fiscalía destinó fiscales para los casos de violencia de género,  microextorsión, desaparición forzada, desplazamiento forzado, estructuras criminales y ‘casas de pique’.  Otro fiscal, que no está en la ciudad, sino que pertenece a la Unidad Nacional contra el Crimen Organizado empezó investigaciones contra los jefes de las bandas criminales. Lea también: Homicidios en Buenaventura se redujeron 77% en lo que va del 2015, dice Policía 

Fue así como se empezó una priorización de las investigaciones y capturaron a 23 personas señaladas de haber participado en los desmembramientos de cuatro personas el año pasado. 

Desde el 2013, según un informe presentado por Human Right Watch en marzo pasado, se han encontrado  restos desmembrados de 33 personas.  

En los primeros meses de la intervención, la Fuerza Pública desplegó muchas de sus acciones en la zona de baja mar, en las comunas 3 y 4, en la isla. Pero la violencia se desplazó hacia otros sectores de las comunas 10 y 12, ubicadas en la entrada de la ciudad. En esa zona se  descubrieron 17 fosas comunes con los restos de personas asesinadas entre el 2013 y diciembre del año pasado.  

Chepe es un líder comunitario en uno de los barrios de la Comuna 12. Este hombre, que llegó hace más de una década procedente del Chocó y es uno de los  fundadores del sector, reconoce que en los últimos dos meses la situación ha mejorado.

  “En el barrio uno llegaba de trabajar a las 5:00 p.m. y se encerraba. Ahora, puedo sentarme un rato en el portón a charlar con los vecinos. Yo creo que las detenciones de varios de los pelados hicieron que se calmara la situación Otros se fueron de la zona y deben estar  escondidos. Claro que a otros sí se les ve de vez en cuando, especialmente los sábados que se enloquecen. El jueves hubo una balacera en el Caldas”, dice.

En marzo las autoridades capturaron a cinco jóvenes, entre ellos una mujer, señalados de ser los responsables del asesinato y descuartizamiento de dos hombres. Los detenidos pertenecían a una estructura delincuencial, relacionada con ‘La Empresa’ que tiene su injerencia en los barrios El Progreso, Caldas, Nuevo Amanecer y Carlos Holmes Trujillo.

 El crimen lo cometieron porque las dos víctimas, quienes trabajaban en la construcción, residían en el barrio Matia Mulumba, el cual es de injerencia de la banda enemiga. Aunque los obreros estaban era buscando trabajo, el simple hecho de ser de otra zona los puso en riesgo.

 Ese, según Chepe, es uno de los problemas que aún continúa en la zona: las fronteras invisibles, el miedo de pasar por otro territorio en el que no se es conocido.

Uno de los directores del Proyecto de Comunidades Negras, PCN, indicó que aunque la reducción en la cifra de los homicidios es una noticia alentadora, la situación continúa siendo compleja. “Al recorrer varios sectores seguimos escuchando el miedo de la gente. Los controles de las bandas de los barrios siguen en sectores de las comunas 12, 10, 7, 5 y 3. Los problemas estructurales persisten, se anuncian capturas, pero las organizaciones se mantienen porque los detenidos son reemplazados por otros”, dice.

 El padre Jhon Reina, miembro del comité de la sociedad civil que en el 2014 organizó una marcha en el Puerto, es escéptico frente a la reducción de los delitos. “Me parece sospechosa una tensa calma porque hay situaciones que se han presentado como el robo a los usuarios de los bancos y a los taxistas”, señala y agrega que de la intervención social aún falta mucho por hacer. 

Los homicidios llevan una tendencia a la baja desde  el 2007, e, incluso, el año pasado la tasa fue de 24 muertes por cada 100.000 habitantes, menor que la de Colombia.  Buenaventura, dice un ex trabajador de Medicina Legal, ha tenido unos picos de violencia en la última década, con épocas en la que se disparan los asesinatos y desapariciones. 

 “Los homicidios y desapariciones han subido mucho cuando hay confrontaciones entre los grupos que se disputan los territorios. Luego, llega una tensa calma y las cifras bajan, pero con los meses la violencia vuelve. Los picos más altos se han pasaron en el 2000 y 2001 con la llegada de los paramilitares; después con la desmovilización de esos grupos la violencia resurgió entre 2005 y 2006 con los enfrentamiento con los milicianos de las Farc y con los ‘Rastrojos’”, explica un defensor de derechos humanos.

De acuerdo con informes de inteligencia de la Policía, actualmente ‘La Empresa’ se encuentra diezmada y solamente tiene presencia en sectores de las comunas 10 y 12. El resto tiene grupos que delinquen para una especie de franquicia de antiguos trabajadores del Clan Úsuga.

 Actualmente, el delincuente más buscado es alias Mapaya, quien se independizó de los ‘Úsuga’ e intenta crear su propia agrupación, algo similar a lo que hace unos años hizo ‘La Empresa’ con los ‘Rastrojos’.

Sin embargo, otra fuente de la Fiscalía dice que se analiza la información de una supuesta tregua. 

“Aunque esto es solo un rumor, porque lo que sí tenemos claro es que las capturas que se han hecho han influido al disminuir la violencia. Uno debe tener en cuenta que más que el número de homicidios en la ciudad la problemática se relaciona, por una parte con la forma de cometer los asesinatos, que es desmembrando para generar terror. La otra gran poblemática son las desapariciones, que este año han bajado, pasando de 18 en 2014 a 8 este año. Y por último las extorsiones a los comerciantes”, agrega. 

Un integrante de una ONG  asegura que la tregua  sí es cierta, entre los actuales jefes de las bandas criminales que delinquen en la ciudad. E incluso, la relaciona con la época electoral. “Se escucha que los jefes han ordenado que no se siga ‘calentando’ la ciudad porque vienen las elecciones y ellos tienen intereses”.

Un informe de Human Rights Watch  aseguró que el Gobierno no ha logrado detener los abusos de organizaciones criminales, pese a los esfuerzos  continúa la violencia.

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