‘Paseos millonarios’ se incrementaron entre enero y mayo en Cali

‘Paseos millonarios’ se incrementaron entre enero y mayo en Cali

Junio 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Redacción

Sijín explica que los sitios propicios para esta modalidad de hurto son las zonas rosa. Detrás de esto hay bandas de entre cinco y seis personas que actúan en red.

Es la media noche del viernes 13 de mayo. Alejandra sale de un establecimiento público en Granada después de departir con sus amigos. Aborda un taxi hacia su casa, en el sur de la ciudad, sin imaginar que se acercaba el paseo más tormentoso de su vida.Le indicó al taxista la ruta para llegar hasta su vivienda. En la mitad del trayecto, el conductor recibió una llamada de una supuesta novia y bajó el volumen de la radio. Lo único que Alejandra escuchó fue “yo ahora voy para la casa”. No lo tomó como una clave.Por la Avenida Simón Bolívar el taxista bajó la velocidad y preguntó: “¿por aquí?”. Alejandra reaccionó sorprendida porque era un lote abandonado. En ese instante dos hombres se montaron al taxi, uno adelante y el otro atrás con ella. La joven intentó salir por la otra puerta. No abría. Tenía el seguro de niños.Este tipo de asaltos son recurrentes en las avenidas Sexta y Roosevelt, en Granada, el Parque del Perro, las calles 5 y 9, Juanchito y el sector de Menga. Abordar el taxi en la calle ha sido para 30 personas un viaje que por poco les cuesta la vida. Esta es la cifra de las denuncias por ‘paseos millonarios’ que ha recibido la Policía hasta mayo pasado.Robos violentosLos sitios propicios para el paseo millonario son las zonas rosa. Detrás de esto hay bandas de entre cinco y seis personas que actúan en red, explicó un investigador de la Sijín. En su descripción de este hecho, Alejandra relató que “el tipo que se montó atrás conmigo era negro, gordo, calvo y lo que hizo fue encuellarme”. Asustada empezó a llorar. La golpearon en el estómago. “No mire. No hable o se muere”, le gritaban. El hombre de adelante le tapaba los ojos con el revólver. “Me preguntaban por las tarjetas, el dinero, pero por el golpe yo no podía hablar”. Según las autoridades, este acto es considerado un delito agravado porque no sólo es hurto, y porte ilegal de armas sino también secuestro simple o extorsivo. “Es un delito agravado que puede enfrentar una pena de entre 12 a 15 años de prisión”, aseguró un agente.“Estos hombres me esculcaron, me tocaron. Yo gritaba. Volvían a golpearme. Cuando podía abrir los ojos sabía que dábamos vueltas por mi barrio”. La sacaron del pelo del taxi y la llevaron a caminar. Luego le dieron una patada en la espalda y le apuntaron con el revólver en la cabeza. “No mire porque la mato”, dijo el hombre mientras salía a correr.Cuando Alejandra escuchó que el motor del carro se alejaba, inmediatamente se levantó y se vio en un caño del barrio El Ingenio. “Me levanté como pude y salí a correr, buscando ayuda. Caminé rápido hasta una portería, donde un vigilante llamó a mi casa”.Los investigadores de la Sijín aseguran que este año no han capturado a ningún delincuente por este delito, puesto que cerca del 70% de las personas no lo denuncian. “Muchas de los que denuncian no recuerdan nada, no saben quién los robo ni dónde fue”, explica un investigador de la Sijín de la Policía.A pesar de que las autoridades informan sobre las recomendaciones para evitar este tipo de casos, la gente no toma las medidas necesarias.Para Jhony Rangel, presidente del Sindicato de Taxistas de Cali, lo primero que deben hacer los usuarios es fijarse en el conductor. “Si el taxista no le da una buena impresión, por su forma de vestir o actuar, es mejor no abordarlo. Lo más importante es el contacto con él. Si siente que no le inspira confianza, déjelo ir”.Igualmente, recomienda que cuando se requiera de este medio de transporte es mucho mejor pedirlo telefónicamente a empresas de taxis con reconocida trayectoria en la ciudad.“Si obligatoriamente tiene que parar un ‘amarillo’ en la calle lo ideal es llamar por celular a un amigo y darle las placas y el número del carro”, agregó Rangel. Una vez llegue el taxi a su casa u oficina, quien pidió el servicio debe verificar si el número que le dieron es el mismo que está marcado en el carro, puesto que, según Rangel, hay usuarios que “se montan en el primer taxi que llega”.‘Modus operandi’Investigadores de la Estructura de Apoyo de la Fiscalía aseguraron que la forma en la que generalmente se cometen los paseos millonarios coincide con lo sucedido a Alejandra. Agregan que entre dos o tres delincuentes requisan a la víctima y le extraen el dinero y los objetos personales. También suele suceder que inician un recorrido por diferentes cajeros electrónicos, extrayendo el dinero.Las bandas se valen de armas de fuego y sustancias tóxicas para intimidar a las personas. De esta forma, los someten y los obligan a revelar las claves de las tarjetas bancarias.Después de vivir una pesadilla, en la que fue robada y ultrajada, Alejandra se siente aliviada al saber que no abusaron sexualmente de ella y que está viva. Advierte que fueron los 60 minutos más largos de su vida. “Ahora ando con miedo, tengo paranoia y ni loca me vuelvo a montar en un taxi”.Casos recientesLas autoridades aún continúan con la búsqueda del taxista y de dos hombres señalados de herir a un estadounidense y a una colombiana que se movilizaban en un taxi en Cali, el pasado 18 de mayo.Los delincuentes planeaban hacer un paseo millonario y le dispararon en dos ocasiones en el abdomen y el pecho a Antoni Dwight Vásquez cuando forcejeó con ellos. Dos días después de ser atendido en la Clínica de Los Remedios el norteamericano viajó de nuevo a su país.El 27 de mayo pasado una pareja de venezolanos abordó un taxi en Granada y se dirigía a un hotel del sur. Llevaban mes y medio en la ciudad realizando una pasantía en el Hospital Universitario del Valle.En medio del trayecto, el conductor se detuvo y fueron abordados por dos hombres armados que ingresaron al vehículo, exigiéndoles a las víctimas las claves de las tarjetas débito y dejándolos luego en un barrio en el centro de la ciudad.

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