Falso testimonio, un delito que hace carrera en Colombia

Falso testimonio, un delito que hace carrera en Colombia

Septiembre 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
Falso testimonio, un delito que hace carrera en Colombia

El exdiputado Sigifredo López estuvo presente en el lanzamiento del libro “El Falso Testimonio” del abogado Luis Gustavo Moreno, que se realizó en Bogotá.

Los llamados falsos testigos pueden ser desmovilizados o detenidos que buscan acceder a beneficios judiciales. La Fiscalía ya adelanta 3.000 investigaciones.

Los ‘falsos testigos’, en muchos casos, son desmovilizados de grupos ilegales o detenidos, que actúan en busca de ganancias jurídicas y económicas y que, incluso, si están interesados en los beneficios de Justicia y Paz, no tienen ningún problema en adjudicarse 1, 4 o 20 crímenes más porque saben que la pena no será mayor a ocho años. Esta caracterización que hizo la Fundación Defensa de Inocentes del exdiputado del Valle Sigifredo López es aún más escabrosa. El falso testigo, a veces “preparado de manera vulgar y evidente”, puede construir una historia que involucra a una alta personalidad y provocar mucho daño. Por no ir más lejos, la exsenadora Nancy Patricia Gutiérrez tuvo que pasar seis años investigada para que la Corte Suprema de Justicia le archivara un proceso por ‘parapolítica’ en su contra y compulsara copias contra la excongresista Rocío Arias y al exparamilitar Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna (extraditado a Estados Unidos), por su presunta responsabilidad en el delito de falso testimonio. Esto último luego de encontrar que sus declaraciones en el proceso que enlodaba a Gutiérrez, eran inconsistentes. “Yo sé que mi papá se murió sabiendo que yo era inocente y lo más triste es que hoy, seis años y medio después, no está para confirmar lo que él tenía en su corazón. La justicia está obligada a revisar estas pruebas, a hacerlo con rigurosidad y a poder desechar aquellos testimonios que pueden llevar a equivocar a la justicia”, señaló Gutiérrez en el lanzamiento del libro “El Falso Testimonio” del abogado Luis Gustavo Moreno, que se llevó a cabo la semana pasada en Bogotá. Según lo explicó Sigifredo López, el falso testigo suele describir situaciones, como una reunión de un político con un integrante al margen de la ley, pero solo de manera superficial. Pero luego entran en contradicciones y errores cuando se les pregunta de forma más profunda sobre los antecedentes de los hechos y lo que sucedió después. El problema de los falsos testigos ha sido considerado como un cartel tan grande que -según López- ha llevado al fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, a ‘purgar’ la propia entidad. A eso se suma, el trabajo que está realizando toda una unidad contra este delito, un esfuerzo que ya va por 3.000 investigaciones y 140 carpetas.“Aún no hay sentencias condenatorias en contra de los funcionarios que se están investigando pero la Fiscalía está combatiendo, se está investigando y posiblemente se llegará a condenas”, explicó Moreno. El abogado, quien señala que su libro es el primer tomo de una investigación avalada por Colciencias y que debe continuar para buscar soluciones ya en materia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, asegura que “el problema del falso testimonio en Colombia está en pañales”. Agrega que en otras latitudes, en el Cono Sur, se combate el falso testimonio en causa civil con una pena, pero cuando el falso testimonio se da en causa criminal, se aumenta la pena y, si por cuenta de ese falso testigo se priva de la libertad o se emite sentencia condenatoria, hay un agravante y un tipo penal especifico para la persona que presenta el falso testigo, llámese fiscal, defensa o víctima. La idea de fondo es que detrás de un falso testigo hay una mente criminal muy poderosa, tanto económica, como política o militar, que termina usando de “idiota útil” a esa persona. Para Moreno es hora de que el tema pase de la academia al Congreso, ya que esto afecta no solo a las personalidades, sino también al ciudadano de a pie. De acuerdo con la excongresista Gutiérrez, cuyo caso es recogido en el libro de Moreno junto al de López, el del contralmirante Gabriel Arango Bacci y el de senador Luis Fernando Velasco; el problema de fondo es que la justicia colombiana permite la mentira y eso se evidenció en su caso, en el que, según dijo, hubo testigos que estaban buscando ser incluidos en la Ley de Justicia y Paz. Por eso, en su criterio, otra posible solución a esta problemática, es la revisión de la amplia gama de beneficios a los que podría optar un testigo. “La posibilidad de ser protegidos, de ser incluidos con rebajas de pena, la actitud con que se toma hasta el cambio de cárceles, debería quedar expresa la circunstancias dentro de las cuales una persona realmente puede hacerse benefactora de estas situaciones”, apuntó. Pero el tema también puede pasar por el trabajo de los fiscales y los investigadores. Por ejemplo, el contralmirante Arango Bacci, quien en sus propias palabras pasó de un momento para otro de oficial reconocido a un temido narcotraficante, considera que en muchas ocasiones se les cree más a los delincuentes y eso no da garantías. “Viene una persona honesta y la meten en un problema y se presenta un delincuente a acusarla de actos infames. Por qué el fiscal no está en la capacidad de entender que un delincuente puede estar mintiendo”, indicó. En ese sentido, el exfiscal general de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, le explicó a Colprensa que es necesario ser más cuidadosos en las llamadas diligencias colaterales o periféricas al testimonio, que se usan para verificar los datos que da el testigo en una investigación. “Lo que hay que hacer es que cuando se verifique que un testigo está diciendo mentiras, se proceda con la mayor celeridad posible porque hasta ahora se sabe de testigos mentirosos que se descartan, pero que no se investigan”, dijo. Así, en su criterio, a los falsos testigos debe aplicárseles el régimen más duro que la ley plantea, antes que entrar a reformar algunas normas de procedimiento penal o del sistema penal acusatorio. Y es que el delito de falso testimonio es un problema que crece. De acuerdo con el abogado Moreno, afortunadamente Gutiérrez, López y el almirante Bacci pueden dar cuenta de cómo lo superaron, pero otros tantos no porque están presos y “nadie sabe lo que es la inocencia para un inocente”. Para el magistrado auxiliar de la Corte Constitucional, Carlos Castro, quien prologó el libro de Moreno, el tema es muy grave ya que se está utilizando el testimonio en la justicia colombiana como forma de negociación, especialmente en Justicia y Paz. Además, explicó Castro, no se trata solo de no decir la verdad, sino de omitir decir la verdad, pues el delito de falso testimonio es de doble vía.

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