En Cali la Justicia cojea... y ahora tampoco tiene casa

En Cali la Justicia cojea... y ahora tampoco tiene casa

Octubre 30, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País 
Palacio de Justicia de Cali

El Palacio de Justicia de Cali fue reconstruido después de un atentado con carrobomba en el año 2008. Desde ese año fueron instalados nueve ascensores por la firma encargada denominada Máquina Procesos y Logística MP&L SAS.

Raúl Palacios / El Pais

En medio de cajas, pilas de archivos, muebles y camiones de trasteo, empleados de diferentes oficinas del Palacio de Justicia de Cali apenas tratan de normalizar sus servicios tras dos meses y medio del accidente del pasado 15 de agosto.

Ese día, el desplome del ascensor número tres de la Torre B de este edificio, que causó la muerte de dos personas y heridas a cuatro más, obligó a una mudanza imprevista y a que la administración de justicia quedara regada por toda la ciudad, tal como ocurrió después del atentado de las Farc en el 2008.

Esta vez se estima que fueron cerca de 1200 funcionarios los que se movilizaron para desocupar los niveles que van del piso 6 al 17 de este complejo judicial del centro de Cali, y quienes en medio del hacinamiento y largas jornadas laborales tratan de superar la crisis.

Así lo dio a conocer Liliana María Urrego, directora ejecutiva encargada de la Seccional de Administración Judicial del Palacio, quien además señaló que “ha sido una tarea ardua”.

“Nos tocó empezar por buscar las edificaciones que posteriormente tuvieron que ser adecuadas para funcionar como despachos judiciales y eso tomó tiempo. Hasta el momento, creemos que la tarea está finalizando, sin embargo queda mucho trabajo por hacer”, dijo la funcionaria.

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Urrego, además, informó que hasta la fecha cuatro juzgados que funcionaban en el Palacio han logrado hacer un traslado emergente a otros edificios de la ciudad: Edificio Goya, donde se encuentran los juzgados Civiles del Circuito; Edificio M29, en el cual funcionan los juzgados Civiles Municipales (ambos en el Norte) y el Edificio Plaza Caicedo, en el Centro, donde se reubicaron los juzgados de Familia.
Estos abrieron sus puertas al público, a pesar de las complicaciones, el pasado 16 de agosto.


Por su parte, los juzgados Penales, en todas sus especialidades, y las oficinas de la Dirección Ejecutiva Seccional, realizaron su reubicación en los primeros cinco pisos del Palacio.

Mientras tanto, los juzgados Laborales apenas se están trasladando al antiguo Edificio de la Caja Agraria, en el Centro. “Estos esperan poder terminar su traslado y abrir sus puertas al público antes del próximo 6 de noviembre”, informó la Directora.

palacio de justicia

Juzgados, como ocurrió hace unos años, están repartidos por el Centro y el Norte de la ciudad. Desorden y hacinamiento las consecuencias.

El País

Los traumatismos de la Justicia

Para usuarios y empleados del sistema de justicia, la reapertura del servicio público, aunque tiende a normalizarse, presenta una serie de fallas e inconvenientes que hacen que se interrumpa el trámite regular de los procesos en tanto no han sido acondicionadas las salas suficientes para el desarrollo de las audiencias.

“En el caso de los juzgados de Familia debo decir que no tenemos salas de audiencias ni cámaras. En los despachos judiciales podemos hacer audiencias de dos o tres personas, pero cuando son casos de ejecuciones de herencias, divorcios, o cuando son cuatro o cinco demandados y que llega tanta gente no cabemos”, afirmó Carmenza Ciro, asistente social del Juzgado Tercero de Familia.

En este sentido, la mujer refirió que por suerte estos despachos han podido hacer uso de salas del Edificio Otero, en la Calle 12 entre 4 Y 5, mientras los magistrados no las utilizan. Sin embargo, considera que “llegará el día en que la estrategia no funcione”.

“A eso le añadimos que estamos en hacinamiento, prácticamente uno encima del otro, con expedientes encima de las sillas y los anaqueles llenos. Muchas veces las personas tienen que quedarse afuera mientras atienden a otros usuarios”, manifestó Ciro.

Por su parte, Betty Jiménez, presidenta de la Veeduría Ciudadana por la Democracia y la Convivencia Social, señaló que la descentralización y dispersión de los despachos implica que los usuarios tengan que desplazarse de un sitio a otro de la ciudad.

“Los abogados litigantes, por ejemplo, manejan muchos procesos, lo que significa que se movilizan de un despacho a otro varias veces al día. Ahora, con un despacho en el Norte y otro en el Centro imagínese cómo está la cosa. Ni usuarios ni abogados cuentan con el tiempo y los recursos que esos traslados requieren”, explicó la abogada.

Al panorama que expone Jiménez se suma la opinión del abogado Pablo Borrero, quien precisó que varios sectores a donde fueron trasladados los despachos judiciales representan un riesgo para los usuarios del sistema.

“Tal como sucede en el caso de los juzgados Laborales del Circuito, ubicados en el antiguo edificio de la Caja Agraria, en donde continuamente se producen robos y atracos, circunstancia que además de deteriorar la imagen de la justicia genera un costo millonario por concepto del pago de arrendamientos”, puntualizó el profesional.

En un año

Luego de que el Consejo Superior de la Judicatura aprobara el presupuesto para el cambio de los nueve ascensores del Palacio de Justicia, se estimó que el retorno de los despachos al edificio podría darse en un año.

Este sería el tiempo que tomaría adecuar los aparatos: siete en la Torre B y dos en la Torre A.

La Asociación Nacional de Trabajadores del Sistema Judicial, Asonal, sigue esperando respuestas de las investigaciones que determinarían quiénes son los responsables directos por el desplome del ascensor en el Palacio.

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