¿Cómo frenarle el paso a los delitos en Cali?, responde el nuevo Secretario de Seguridad

¿Cómo frenarle el paso a los delitos en Cali?, responde el nuevo Secretario de Seguridad

Junio 18, 2018 - 10:01 a.m. Por:
Andrés Felipe Becerra y José Luis Carrillo / El País 
Andrés Villamizar, nuevo secretario de Seguridad de Cali

Andrés Villamizar, nuevo secretario de Seguridad de Cali, dice que una de sus prioridades será lograr el apoyo de la Nación en esa lucha. “Tema de la justicia es crítico”.

Especial para El País

El 7 de junio pasado en @villamizar, su cuenta de Twitter, Andrés Villamizar Pachón escribió muy temprano: “Mi agradecimiento al alcalde @MauriceArmitage por su voto de confianza. Me dedicaré a trabajar sin descanso por la seguridad de los caleños”.

Villamizar, explicaría minutos después en el Comando de la Policía Metropolitana, se acababa de posesionar como nuevo secretario de Seguridad y Justicia de Cali.

Desde ese día, dijo, empezó a trabajar sin descanso y a producir resultados de la mano de las autoridades. Y en medio de esa agitada llegada, Villamizar, oriundo de la capital del país y exdirector de la Unidad Nacional de Protección (UNP), atendió a El País para hablar, sobre todo, de los retos a afrontar en Cali.

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Secretario, ¿cómo define a Cali y cuál es su mayor problemática?

Cali es una ciudad apasionante y con un potencial gigantesco. Cali es la capital de toda la región Pacífica y el Pacífico es hacia donde tiene que mirar Colombia. Ahora bien, el país tiene un problema de hace décadas de narcotráfico y Cali ha sido epicentro de esa problemática. Su ubicación geográfica la ha convertido en un paso estratégico del narcotráfico, que ha sido el dinamizador de todas las violencias colombianas y de todo el fenómeno del microtráfico... Todo esto deriva también en otro problema como lo es el tema de los homicidios.

Precisamente, ¿cómo explicar que en una ciudad asesinen a tanta gente, más de mil casos cada año?

Cali tiene una situación compleja en el tema de homicidios, eso es muy claro. Estamos hablando de una tasa de 51 homicidios por cien mil habitantes, que es prácticamente el doble del promedio nacional y casi cuatro veces el de Bogotá.

Aquí hay un problema estructural de narcotráfico, de crimen organizado, pero también de convivencia. Esto termina explicando esa violencia que está muy por encima del promedio. Todo esto hay que evitarlo y trabajarlo con cultura ciudadana, con formación en valores, con otro tipo de estrategias, y eso tiene que ser el foco principal de la Secretaría de Seguridad. Claro, eso requiere mayor autoridad, mano firme, planes de prevención y de acceso a la justicia. Pero es el reto principal, bajar los homicidios en la ciudad.

Se ha estado hablando de nuevos capos del crimen en Cali. ¿Cómo evitar que ganen poder y territorio?

El potencial de Cali es un arma de doble filo para bien y para mal. Muchos de los fenómenos delincuenciales y violentos de varias ciudades del Pacífico terminan teniendo repercusión sobre la capital del Valle. Por ejemplo, cuando un capo de una ciudad pequeña es exitoso en su actividad criminal, generalmente se muda para Cali o viene a celebrar sus victorias delictivas acá, y termina generando violencia. Entonces es importante el apoyo del Gobierno Nacional, es un fenómeno que la ciudad no puede enfrentar sola.

El hurto es otro de los grandes delitos de la ciudad que no se ha podido reducir ¿Cómo controlar esto y que la gente definitivamente se sienta segura en las calles?

Para mí, la percepción es tan importante como la realidad. Es decir, el fin último de una política de seguridad de una ciudad tiene que ser que la gente se sienta segura y no solo que objetivamente lo esté según algunas mediciones. La gente tiene derecho a sentirse segura y en Cali las personas no se sienten así.

Algo que hace sentir inseguros a los caleños, por ejemplo, son dos hombres en moto. ¿Usted le va a poner control al parrillero hombre en Cali, tema que genera zozobra?

Claro, es lo que la ciudadanía pide. Yo he hablado con muchas personas y coinciden en pedir más orden y más autoridad, que las normas se cumplan, que lo que se expida por parte de la Alcaldía se haga cumplir, pero para eso se requiere voluntad política, constancia y tener cero tolerancia con el incumplimiento de las leyes.

Y sí, el tema genera zozobra porque en Cali, al igual que hubo en Medellín y en otras ciudades, hay un historial del tema sicarial que generó, en un momento dado, esas alertas frente al parrillero hombre, pero que hoy en día se ha transformado también al modus operandi típico de los atracadores. En Bogotá se acaba de inaugurar el tema de la prohibición al parrillero hombre que, a diferencia de Cali, ha sido por zonas y ha dado buenos resultados. Toca es meterse en el cuento, ser firme, claro y contundente.

¿Existe entonces la posibilidad de implementar el modelo de Bogotá aquí en Cali?

Hay que estudiarlo, voy a revisar exactamente por zonas el tema de las manifestaciones del hurto con parrillero, pero yo creo que en Cali quizá sea preferible mantenerlo en toda la ciudad, como viene ocurriendo. Insisto, el fin de la política de seguridad tiene que ser también la percepción ciudadana, que el ciudadano se sienta bien.

Pareciera que está aterrizando el discurso de la percepción a otro nivel, más a la realidad. ¿Funciona?

Voy a trabajar tanto en la percepción como en la realidad. Espero que mi gestión no solamente se mida con cifras, sino también en cómo se sienten los caleños.

¿Y cómo mejorar en ese aspecto?

Las principales ciudades del mundo, cómo Londres o Nueva York, miden la evolución de la criminalidad de los hurtos con base en encuestas de victimización, porque ahí nos marginamos del tema de si hubo denuncia. El punto es preguntarle a la gente directamente si ha sido víctima de un robo, de algún delito. Luego, si lo ha sido, se profundiza en la tipificación, voy a trabajar con ese indicador. Es más, en Cali estamos construyendo una línea de base para arrancar, y queremos que se vuelva una metodología estable en la ciudad para futuros secretarios y administraciones. Lo vamos a manejar con el Observatorio y hay que tener encuestas de victimización, un poco parecido a lo que hace Cali Cómo Vamos, pero en un nivel mucho más detallado, con más profundidad.

¿Qué hacer para acabar la inoperancia de la justicia en la ciudad?

Si me preguntan a mí cuál es el principal eje que uno debe atender hoy en Cali, yo diría que es el tema de justicia. Es decir, la Policía hace una labor efectiva, no digo que sea perfecta, pero es una labor efectiva en cuanto a capturas. Lo que termina siendo el eslabón débil de la cadena es la judicializacion y nuestro sistema, a nivel nacional, pero especialmente en Cali, donde es una situación absolutamente crítica.

¿Va a apretar a las autoridades para que den mejores resultados, como pide la ciudadanía?

Vamos a trabajar. Para dar mejores resultados vamos a aumentar el pie de fuerza, pero eso depende fundamentalmente del apoyo del Gobierno Nacional. Vamos a pedir 2000 policías más para Cali. La meta es pasar de ocho mil a diez mil uniformados. Vamos a trabajar con la Policía para mejorar el servicio, pero también con los policías para apoyarlos en lo que necesiten.

¿Solo aumentará el pie de fuerza policial o pedirá más apoyo al resto de las autoridades?

Voy a pedir también más hombres del CTI de la Fiscalía. En una ciudad como Cali deberíamos tener por lo menos mil hombres del CTI y solo hay 350. Debería de haber más fiscales también.

¿Comparte la idea de que el Ejército siga patrullando las calles de Cali?

El Ejército tiene un papel importante para jugar en Cali, necesitamos un papel más protagónico y más fuerte, de la mano de la Fiscalía, pues el Ejército no tiene facultades de Policía Judicial. Pero en las zonas donde se han movilizado los soldados han disminuido los homicidios.

¿Qué hacer en esos puntos calientes de Cali, que tanto preocupan en términos de seguridad?

Cuando se me habla de puntos calientes hay dos respuestas: Unos referidos a homicidios y otros referidos a hurtos. Si uno mira un mapa de Cali, uno ve que los homicidios se concentran en la periferia, Ladera y Oriente. Y cuando uno mira los hurtos, se concentran en el Centro, porque es donde está la gente, la actividad económica. Hay que ser más contundentes en la intervención de los entornos, vamos a poner en pleno funcionamiento todas las cámaras de seguridad, publicaremos el cartel de los diez más buscados, y además vamos a innovar con una estrategia de patrullajes con drones.

Explíquenos un poco sobre las investigaciones que tiene usted en la Procuraduría...

Son investigaciones de cuando fui director de la Unidad Nacional de Protección. Hay de todo tipo, yo tengo investigaciones por no contestar un derecho de petición, por ejemplo. Pero eso no me impide ser Secretario de Seguridad, como han dicho desde ciertos sectores. El Alcalde, además, antes de mi llegada sabía de todos mis antecedentes.

¿Se siente tranquilo en la ciudad?

Me siento no solo tranquilo, sino feliz. Es un desafío, y más cuando soy de otra ciudad. Aspiro a que todo salga bien, no tanto por mí, sino por Cali. Me debo ya a los caleños y ya me metí en el chip que ahora soy caleño y me comporto como caleño.

Perfil

Andrés Villamizar Pachón es oriundo de Bogotá.

Economista de la Universidad de Los Andes, especialista en Gobierno, Gerencia y asuntos públicos de la Universidad Externado de Colombia y magister en seguridad Nacional de Georgetown University.

Es exdirector de la Unidad Nacional de Protección, UNP. Exsubdirector de seguridad ciudadana del Ministerio del Interior, asesor del Ministerio de Defensa y consultor de la unidad de justicia y seguridad del Departamento Nacional de Planeación.

Autor de varios libros sobre seguridad.

"Aspiro a que todo salga bien, no tanto por mí, sino por Cali. Me debo a los caleños y ya me metí en el chip que ahora soy caleño"

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