Cali estrena dos ‘armas’ para combatir la delincuencia

Cali estrena dos ‘armas’ para combatir la delincuencia

Junio 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera
Cali  estrena dos ‘armas’ para combatir la delincuencia

Cali reporta una situación díficil de seguridad generada por la intolerancia y las vendetas entre traficantes de droga.

Desde este martes 700 nuevos policías reforzarán la seguridad en la capital del Valle. Caleños tienen esperanza en la Ley de Seguridad Ciudadana. Especialistas señalan que es una medida de choque, pero faltan más estrategias preventivas.

La Ley de Seguridad Ciudadana y la llegada este martes de 700 nuevos policías, son las dos principales ‘armas’ con las que Cali espera combatir la creciente ola de inseguridad que padece.Autoridades y ciudadanía reconocieron que la nueva Ley, recién aprobada por el Congreso de la República, contiene herramientas efectivas para reducir la criminalidad, pero admitieron que hace falta más trabajo de prevención, en particular con los jóvenes. Casos sorprendentes¿Por qué un hombre con arma de fuego se baja de una camioneta a disparar en un semáforo y cuando ve que mi hermana cae herida de muerte con la bala que él disparó, se baja y escapa en un taxi? ¿Por qué cualquiera puede andar armado y disparar cuando quiere y donde quiere?Estas y muchas preguntas más rondan la mente de María Delfina Sanclemente, hermana de María Olga Sanclemente, la empresaria gastronómica que murió el 21 de mayo pasado, víctima del cruce de disparos entre ‘fleteros’ y un hombre que retiró dinero de un banco al sur de Cali.Si en ese momento hubiese estado vigente la Ley de Seguridad Ciudadana aprobada por el Congreso de la República, que penaliza con cárcel de hasta 9 a 11 años el porte ilegal de armas, y los disparos al aire con penas de 1 a 5 años, quizás la vida de María Olga y otras se habrían salvado de las balas perdidas que dejan siete personas muertas y 30 heridas sólo en 2011.“Es lo que necesita Cali: tomar medidas más drásticas, como las de castigar el porte ilegal de armas y a los menores de edad delincuentes, porque ellos están en casi todos los delitos”, dice María Delfina.Autoridades también recibieron la Ley de Seguridad Ciudadana como la mejor herramienta en su lucha contra el delito. Si antes estaban maniatados mientras el crimen organizado campeaba con la impunidad cómplice por falta de herramientas jurídicas para combatirlo, ahora quedaron armados de leyes para ello.El general Miguel Ángel Bojacá, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, considera que la nueva ley es un instrumento para ayudar a las autoridades civiles y judiciales para combatir y contener el delito en todo el país. La medida que más tranquilidad les da es la que sanciona el porte ilegal de armas. “Una de las mayores quejas de jueces, fiscales y de la Policía en nuestra lucha contra las bandas sicariales, era que este delito era excarcelable. Ahora, quienes importen, porten, trafiquen, transporten, almacenen, distribuyan, vendan y suministren un arma, sus partes o accesorios, irán a la cárcel”, sostiene Bojacá. La Policía ha capturado a 915 personas por porte ilegal de armas en lo que va corrido del 2011, pero el 84% está libre porque ese delito era excarcelable y “se convierte en una forma dilatoria porque quien porta ilegalmente un arma, sino es privado de la libertad, consigue otra arma y sigue delinquiendo”, dice el general.Para el subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Wilson Barón, “con esta ley incorporada al Código Penal se reduciría ese porcentaje de armas ilegales y de potenciales homicidas en la calle que lesionen a los ciudadanos”. Y es que por las armas pasan casi todos los demás delitos que cubre la nueva ley: balas perdidas, disparos al aire, robos de celulares, disturbios de barras bravas o de pandillas y los homicidios que generan.Sin embargo, para María Delfina “hacen falta más retenes, faltan más policías en vez de esa cantidad de Guardas Cívicos que no sirven en nada a la ciudad”.Menores, sin privilegiosUniformados de comunas conflictivas de Cali creen que ya no escucharán a menudo amenazas de menores como: “a vos te mato, me llevan a la Valle del Lili y de ahí me vuelo o salgo pronto’. O frases como: “Ustedes no me pueden hacer nada, ni siquiera esposar, el fiscal me suelta o me manda a Valle del Lili y como soy menor, no me pasa nada”.Ahora los menores de edad cumplirán sus penas en su totalidad, aún al cumplir los 21 años. “El Senado considera que los adolescentes deben pagar penas proporcionales a la gravedad del delito que cometen”, dice el general Bojacá.El coronel Wilson Barón dice que ésta como la mayoría de estas medidas, es disuasiva. “Haber bajado el techo de 18 a 16 años significa que el joven no se va a sentir tan libre para cometer un delito y el que los contrata inescrupulosamente para delinquir, ya sabe que ese menor va a ser tratado casi como adulto”.Hasta el pasado 24 de mayo, la Policía Metropolitana de Cali había capturado a 1.008 menores por delitos como fabricación y porte de armas de fuego, hurtos, homicidios, secuestros y tráfico de estupefacientes. Sin embargo, el 86% de ellos fue dejado en libertad y sólo el 9% fue recluido en centros de rehabilitación. Esta situación es preocupante para las autoridades, pues en la capital del Valle los adolescentes constituyen el 21% del total de delincuentes capturados. De otro lado, Martha Sánchez, presidenta seccional de la Asociación de Nacional de Empleados Judiciales, Asonal Judicial Valle, considera que “la razón por la que los adolescentes infringen la ley es por la falta de oportunidades; aparte de toda la problemática de sus familias pobres, los jóvenes de Aguablanca están estimagtizados y no les dan trabajo”.Sin embargo, un empresario recibió con buenos ojos el Estatuto de Seguridad, pero considera que el índice de violencia de Cali es el resultado de un conflicto de valores que dejó el narcotráfico. “Esas personas que trabajaron con bandas criminales y mafiosos no se conforman con un salario mínimo, cumplir horarios y tener jefes. Ellos están enseñados a la plata fácil y rápida y por eso delinquen”.Otra medida bienvenida para las autoridades es poder hacer allanamientos pasadas las 6:00 p.m. “Eso permite que la autoridad no esté maniatada porque el delincuente no tiene horario. Si un ciudadano acudía a la autoridad a las 5:30 p.m., informándole que en un sitio había elementos producto de un ilícito, al otro día ya habían trasladado todo y no había evidencia”, explica el general Bojacá.El coronel Barón complementa: “Los allanamientos en la noche van a ser más efectivos que en el día porque nuestra labor ya tendrá el factor sorpresa ”.Con las penas de hasta tres años para los hinchas de las barras bravas que cometan delitos dentro y fuera de los estadios, los 350 capturados en el 2010 por tal motivo, no quedarán libres como sucedía antes. “La única medida que podíamos tomar era una amonestación. Si eran menores sólo se podía entregarlos a los padres y conminarlos a que ejerciera el control sobre el muchacho. Ahora, penalizándolo, va a haber una medida disuasiva para que estos jóvenes no acudan a la violencia”, dice el general Bojacá.Piden más prevenciónDoris Tejeda, directora del Observatorio Social de Cali, dice que “estas medidas pueden ayudar, pero no son suficientes porque se trata de la parte final y no de la parte inicial, que sería la prevención. “En el caso de los menores, claro que ayuda, porque la norma genera un temor y un muchacho ahora lo va a pensar dos veces, pero si ellos no tienen acceso a la educación y los bachilleres no pueden ir a la universidad ni tienen empleo, entonces son vulnerables y no son victimarios sino víctimas del crimen organizado que los contrata y los utiliza para cometer delitos”.Del mismo sentir es Martha Sánchez, presidenta seccional de la Asociación de Nacional de Empleados Judiciales, Asonal Judicial Valle. “No vamos a pretender tener un Policía por cada habitante, todo se centra en la falta de oportunidades de educación, de empleo y de esparcimiento para los jóvenes. Más bien, creería que falta controlar más el consumo de licor, que es el detonante generador de violencia de adultos y adolescentes”.Tejeda insistió en que hasta ahora todos los recursos institucionales se enfocan en el control, pero no en la prevención de la violencia y pidió que “en vez de abrir más centros de judicialización de menores, deben abrir escuelas. Sólo con normas no van a disminuir el delito en los jóvenes”.

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