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Así es una jornada de lucha contra el crimen caleño desde el 'Halcón'

Enero 14, 2018 - 07:55 a. m. Por:
Andrés Felipe Carmona / reportero de El País 
Helicóptero Halcón

Con el apoyo del helicóptero, en seis meses la Policía de Cali ha logrado la captura de 211 personas por diferentes delitos. Además, 23 armas de fuego y 75 armas blancas han sido incautadas. También 12 vehículos han sido recuperados y 124.500 gramos de estupefacientes decomisados.

Raúl Palacios / El País

El ‘Halcón’ no duerme, vuela de día y de noche con gran rapidez. Desde el 5 de julio de 2017, el helicóptero de la Policía de Cali, de color verde y blanco, sobrevuela todos los días la inmensidad de la ciudad, ayuda a capturar delincuentes, revisa las laderas, alerta de posibles incendios.

Esta ‘ave’, en los seis meses que lleva en la capital del Valle, acumula más de 573 horas de vuelo cumplidas en dos turnos de doce horas por dos tripulaciones, cada una integrada por dos pilotos y un operador.

La aeronave cuenta con una cámara Flir de tres lentes que sirven para luz día y baja luminosidad. También un ‘Ojo de Dios’, que es un potente rayo de luz que puede ser fijado para iluminar hacia donde está apuntando la cámara; éste tiene una luz infrarroja y un rayo invisible que solo puede ser visto por los pilotos a través de visores nocturnos. Además de un altavoz para realizar perifoneo.

Desde la aeronave, referencia Bell 407, volando a 3500 pies de altura, Cali se ve imponente y hermosa a través de los cristales panorámicos con los que cuenta este ‘pájaro’ de acero. Al occidente, la topografía de la urbe deja de ser valle para dar paso a una barriada llamada Siloé. En una de sus lomas tiene una estrella de al menos 15 puntas, la cual de noche es faro para los caleños, por su iluminación.

En la ladera, de la que hace parte Siloé, los callejones angostos cruzan de lado a lado las cuadras. Son las 5:00 p.m. del miércoles 10 de enero y para la tripulación de la aeronave, comandada en este turno por el mayor Ómar Fernando Castillo Castañeda, es una de las horas críticas porque muchos ciudadanos salen de trabajar, tiempo que aprovechan los maleantes.

Helicóptero Halcón

En Cali y las otras ciudades donde hay ‘Halcones’, como Bogotá, Medellín y Barranquilla, los pilotos cada quince días son relevados.

Juan Daniel Sánchez / El País

Una vez alza vuelo de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, Emavi, el helicóptero toma rumbo hacia el Oriente, cruzando por encima de la Calle 70 para pasar al Distrito de Aguablanca, donde el operador de radio se enlaza con un canal llamado ‘Vallado’, luego de anunciar que estarán volando esta zona por varios minutos por si requieren algún apoyo en tierra.

En las comunicaciones de las patrullas que están en la calle se escuchan audios del cambio de turno de varios uniformados en diferentes estaciones del Oriente, también el caso de un perro que supuestamente está en abandono por su dueña y el reporte de un homicidio en el barrio Calipso.

No pasan tres minutos luego del anuncio y el operador alerta al mayor Castillo Castañeda de dos ciudadanos sospechosos en el Parque Longitudinal, ubicado en límites entre los sectores Ómar Torrijos y Poblado II.

El operador notifica a la central de lo que está observando mediante la cámara Flir del ‘Halcón’, la cual tiene enfocados a los dos hombres: uno viste camiseta rosada y pantaloneta azul, el otro una camiseta blanca con bermuda negra.

De inmediato, una patrulla le responde al ‘Halcón’ y empieza el intercambio de mensajes entre cielo y tierra para que lleguen a requisarlos. Mientras tanto, los sospechosos se miran y mueven los labios, como hablando entre sí. A los dos minutos la patrulla llega y logra registrar a las dos personas.

Mientras la aeronave presta ese apoyo desde el aire se mantiene sobre un mismo punto, sin avanzar en ninguna dirección, acción que el Mayor llama vuelo estacionario.

Helicóptero Halcón

Así se apoya un caso desde el 'Halcón' de la Policía de Cali

Juan Daniel Sánchez / El País

El ‘ave’ de la Policía, que pesa 1200 kilogramos y tiene una velocidad máxima de 246 kilómetros por hora, sigue su patrullaje hacia el norte de Cali.

A las 5:35 p.m., el mayor Castillo Castañeda, responsable del Programa de Vigilancia Aérea Urbana de la Policía de Cali, ordena poner a cargar la luz ‘TrakkaBeam’ o el ‘Ojo de Dios’, la cual se maneja desde un control que el operador sostiene con sus manos. Al lado sujeta otro para la cámara Flir.

Mientras avanza la aeronave, el piloto hace un movimiento rápido hacia un lado. La tripulación responde que acaban de esquivar a una golondrina.

No es el primer movimiento, durante varios tramos se han evitado caminos aéreos con presencia de antenas de telecomunicaciones, las cuales en los sobrevuelos nocturnos pueden representar algún tipo de peligro, debido a que algunas no tienen la luz roja de alerta para aeronaves.

El Bell 407 llega al sector del centro comercial Chipichape y sus alrededores, hace un breve patrullaje por el Oeste, pasa revista por las Tres Cruces y Cristo Rey.

Pasan pocos minutos y casi en punto de las 6:00 p.m. toma rumbo hacia Jamundí, pues piden la presencia del ‘Halcón’ en una protesta en la vía Cañasgordas.

En el trayecto, la pantalla del computador, que está conectado en tiempo real con el Centro Automático de Despacho, CAD, muestra unas trazas en puntos de color azul, como si estuviera delineando zonas de Cali en el mapa. “Son los sitios por los que ya ha pasado el ‘Halcón’”, explica el subintendente Fabián Rendón, operador de la tecnología del helicóptero en este turno.

De camino al vecino municipio, la aeronave custodia a una patrulla de Policía en el sector de El Lido, que le encuentra a dos habitantes de calle unas armas blancas. Sigue el sobrevuelo.

Ya en la zona de la protesta, el piloto del helicóptero hace una recomendación a un grupo de ciudadanos a través del altavoz. Luego del llamado, el oficial retira del lugar el helicóptero para volver a la base aérea. El aterrizaje se da a las 6:15 p.m. en el helipuerto, una cuadrícula de cemento.

***
El ‘Halcón’ no duerme. Vuela de día, pero también de noche. Y cambia de tripulación. El mayor Castillo Castañeda le entrega ahora la aeronave al mayor Giovanni Achury Roldán, quien tiene a cargo la misión nocturna del miércoles. Es el tercer vuelo del día.

“Puesta en marcha aprobada, pista o7, viento en calma, temperatura 22 grados”. Es la orden de salida que entrega un operario de la torre de control que está ubicada justo al frente del helipuerto de la Policía en la Emavi.

El helicóptero, de fabricación norteamericana, despega esta vez a las 8:00 p.m. rumbo a las Tres Cruces, sitio priorizado para vigilar por la afluencia de ciclistas en las noches.

En tres minutos el helicóptero está alumbrando la montaña del cerro tutelar con el ‘Ojo de Dios’, acompañado de la cámara que tiene tres lentes, uno de ellos térmico, el cual muestra algunas zonas del cerro de color naranja que todavía están calientes por el calor del día. El dispositivo no solo detecta calor en humanos, también en tierra y en armas de fuego recién disparadas.

El vuelo nocturno está tranquilo, es una noche de pasar revista a sitios de interés y algunos otros priorizados por ser de alto reporte delictivo, sin embargo, al radioteléfono de la aeronave entra un llamado urgente.
“‘Halcón’, de San Francisco. ‘Halcón’, de San Francisco”, es la alerta de un uniformado en tierra que hace parte del canal de radio ‘San Francisco’, el cual está integrado por diferentes sectores del centro y norte de Cali.

El operador de turno, el patrullero Maximiliano Portela, recibe la indicación de que dos patrullas en tierra siguen a un sospechoso armado que huye a toda velocidad en un vehículo.

En las cortadas comunicaciones de radio se escucha que el hombre se mete en contravía por una calle aledaña al Terminal de Transportes. El que habla parece ser uno de los policías que lo sigue.

A los pocos minutos, la aeronave sobrevuela la Carrera 11G con Calle 28. En una casa del sector, a donde llegaron al menos cuatro patrullas motorizadas y una buseta de la Policía, es detenido el sospechoso con un arma de fuego y tres cartuchos percutidos. El hombre es señalado de asesinar hace unos minutos a un joven en el centro de la ciudad.

El ‘Halcón’ se aleja del sitio, vuela hacia el sur de Cali y luego toma camino de regreso a la Emavi, bordeando el Jarillón del Río Cauca.

De nuevo en el Oriente, como en el patrullaje del día, el ‘Halcón’ atiende un reporte de personas sospechosas. Entonces pasa revista a varias canchas de fútbol polvorosas. Luego llega el llamado para que la aeronave pase por un parqueadero de vehículos donde, presuntamente, hay un supuesto delincuente que minutos antes llegó al lugar con una motocicleta hurtada.

El ‘Halcón’ alumbra con la luz y las patrullas en tierra se acercan. Hay dos hombres y no se sabe cuál es el sospechoso, por lo que son conducidos a una estación de Policía cercana... 15 minutos después, una vez cruza el espacio aéreo del sur de Cali un avión militar, el ‘Halcón‘ de la Policía vuelve a su ‘nido’ a esperar un nuevo llamado para volver a alzar el vuelo.

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