Así es la nueva guerra que ex Farc y ELN desatan en el Cauca

Escuchar este artículo

Así es la nueva guerra que ex Farc y ELN desatan en el Cauca

Marzo 11, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Redacción de El País 
Patrulleros asesinados en el Cauca

Los patrulleros que fueron asesinados el sábado pasado iban por un detenido que estaba en la subestación de Siberia. Los uniformados fueron rematados con disparos de fusil y granadas.

Jorge Orozco / El País

Hace una semana, a las 6:50 a.m. del sábado 3 de marzo, la tranquilidad del municipio de Caldono, norte del Cauca, fue ‘sacudida’ por una fuerte explosión, seguida de ráfagas de fusil y granadas. Una patrulla de la Policía fue emboscada por subversivos en la vereda Campo Alegre.

En la acción resultaron muertos los patrulleros Jorge Andrés Quintero García, de 31 años y nacido en Puerto Tejada, Cauca; y Jhoan Sebastián Rodríguez Barbosa, de 25 años y oriundo de San Pedro, Valle. Los cuerpos de los policías, adscritos a la estación de Caldono, fueron encontrados sobre la carretera, a un lado del vehículo oficial.

Al martes pasado, cuando El País visitó la zona, aún en la pronunciada curva donde fue la emboscada, en la vía Caldono-Siberia, habían banderas blancas de papel, flores marchitas y una cruz de madera con los nombres de los dos uniformados asesinados.

En el asfalto todavía estaba la marca negra que dejó la quema de la patrulla. Esto, sumado al hueco en un costado de la vía por la activación de la carga explosiva, muestran la crueldad del ataque.

Pero esto no fue lo único que alteró la tranquilidad de las comunidades en esta zona del Cauca. En la madrugada del 5 de marzo, dos días después del atentado, indígenas persiguieron por montañas del Resguardo de Pioyá, zona rural de Caldono, a ocho hombres armados que irrumpieron violentamente en el caserío para llevarse a un retenido que tenían las comunidades indígenas.

“En medio de los hechos, uno de los hombres que estábamos persiguiendo accionó su fusil y ahí cayó muerto Eider Campo Hurtado, un joven de 20 años que hacía parte de la Guardia Indígena y se desempeñaba como comunicador con las comunidades”, cuenta una fuente al indicar que después de más de cinco horas de persecución, se logró la captura de los subversivos, a quienes se les incautaron cinco fusiles, dos revólveres, municiones y uniformes de uso privativo de las fuerzas militares.

Lea también: ¿Quiénes son y dónde están los disidentes de las Farc?

Lo que se especulaba entre las comunidades indígenas, que se declararon en asamblea permanente desde el domingo hasta el miércoles pasado, terminó siendo verdad: 3 de los 9 hombres detenidos hacían parte del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación, Etcr, de Caldono, según confirmó la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, Farc.

Se trata de Luis Ernesto Guetio Ulcué, César Augusto Guetio Ulcué y José Rodrigo Peña Camayo.

Ovidio Hurtado, gobernador del cabildo de Pioyá, confirmó esta información e hizo un llamado al Gobierno Nacional en materia de reincorporación de los exguerrilleros.

“¿Cuál es la paz de la que está hablando el Gobierno? Nosotros queremos es vivir en armonía. Además, que se mire cuál es el proceso que se está haciendo con los que salen de las zonas de reincorporación porque están saliendo de allá y miren lo que vienen a hacer, tenemos a un muerto: comunicador, músico y guardia”, acota el indígena.

La justicia tradicional de las comunidades, en coordinación con autoridades civiles, condenó a los ocho hombres con sentencias que deben cumplir en la cárcel San Isidro de Popayán. Las penas oscilan entre 20 y 40 años de prisión.

Los dos hechos de Caldono, sumado a hostigamientos reportados en lo que va del año en Corinto, El Tambo, Argelia y La Vega, han vuelto a preocupar a las autoridades municipales y departamentales.
Carlos Montoya Celi, analista de la Fundación Paz y Reconciliación, dice que las disidencias de las Farc hacen fuerte presencia en varios puntos del norte del Cauca, incluyendo Caldono.

“La disidencia que tenemos identificada es una manejada por alias Pija, del antiguo Sexto Frente, con cerca de 300 hombres a su mando, las cuales se están moviendo, no están fijas, desde Timbío y Miranda a través de un corredor clave que es Caldono, Silvia, Suárez, Morales y Cajibío”, afirma Celi.

El general Jorge Hernando Nieto, director de la Policía Nacional, días después del atentado, en medios de comunicación afirmó que no se descartaba que un grupo disidente de las Farc haya sido el autor del ataque con explosivos y ráfagas de fusil en Caldono.

Sin embargo, según información de la Fundación Paz y Reconciliación, por Caldono también se estarían moviendo hombres del ELN, siendo otro actor armado de tránsito en la zona.

“La hipótesis que tenemos es que el Frente José María Becerra, que hace presencia en Santander de Quilichao, se puede estar reestructurando por los golpes que ha recibido, por eso está transitando por Caldono, son como 15 o 20 guerrilleros, es un grupo pequeño. El mayor actor armado son los disidentes de las Farc”, dice el analista.

El fortín del ELN no es el norte del Cauca sino el sur del departamento, donde hacen presencia también hombres del Frente José María Becerra y Frente Manuel Vásquez Castaño. Los municipios de operaciones son La Vega, Bolívar, Almaguer y Argelia.

Otra de las organizaciones que ha estudiado el fenómeno de las disidencias de las Farc en el Cauca, que parece tomar fuerza, es la Fundación Ideas para la Paz, FIP.

Aparte de referenciar la disidencia del extinto Sexto Frente, muestran que existen otros dos grupos conformados por hombres del antiguo Frente 30 y las extintas columnas móviles Miller Perdomo y Jacobo Arenas, los cuales se estarían moviendo por el norte del Cauca, unos tirados más al Pacífico y otros haciendo recorridos hacia el centro del departamento.

Entregó su vida a los indígenas

Floresmiro Campo, desde una casa humilde en la zona rural de Caldono, Cauca, habla de su hijo Eider Campo Hurtado, asesinado hace una semana en medio de una persecución de indígenas a presuntos disidentes de las Farc luego de que estos ingresaran al Resguardo de Pioyá, de manera violenta, a rescatar una persona que mantenían retenida los indígenas.

“Ese día (5 de marzo) estábamos acá en la casa, como a las 12:00 a.m., cuando llegaron guardias indígenas a informarnos de la persecución que había, a lo que Eider se despertó para apoyar, sin dudarlo. Yo lo acompañé también”, dice el hombre.

Durante la visita a su casa, tradicional como muchas viviendas en el Resguardo de Pioyá, Floresmiro, con voz muy baja, insiste en que Eider nunca dudaba en darlo todo por la Guardia Indígena. Su vida la entregó a su comunidad.

Le puede interesar: Bajo pronóstico reservado permanece líder indígena tras atentado en Caloto

“Él terminó el colegio y después se vinculó a la Guardia. Le gustaba mucho la música y por eso también era reconocido en la comunidad”, expresa el señor al señalar la foto del joven, la cual acompaña un pequeño altar con flores.

Un detalle llama la atención, dos platos con sancocho que acompañan el sagrario que tiene velas y una fotografía del joven.

El hombre, de marcados rasgos indígenas, como los otros tres hermanos de Eider, explica que es parte de la tradición indígena venerar a sus muertos con alimentos. El velorio de Eider fue por dos noches, es decir, el martes y miércoles pasado. El féretro del comunicador, según lo explicado, fue enterrado en el jardín de la casa.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad