¿Peleas de familia en Navidad? Las claves para mantenerse en noche de paz

¿Peleas de familia en Navidad? Las claves para mantenerse en noche de paz

Diciembre 23, 2018 - 09:45 a.m. Por:
Redacción de El País 
Navidad

Hablar con la pareja para seguir un plan, de mutuo acuerdo, antes de que lleguen estas fechas, permitirá que tengan menos problemas de pareja.

Colprensa

La Navidad es la época del año que muchos identifican con momentos felices en la que se reencuentran o se reúnen con la familia y algunos de los amigos cercanos. Además, es la fecha ideal para compartir horas y horas de comidas y cenas.

Al acercarse estas fechas muy deseadas por unos y muy temidas por otros, esos buenos deseos y mejores intenciones no suelen acabar lo bien que comenzaron. ¿El motivo? Los inesperados conflictos y discusiones familiares en Navidad.

Esto sucede porque, en muchos casos, la Navidad reúne durante varios días o varias horas a personas que apenas tienen un breve contacto el resto del año y, a pesar de que existan los vínculos familiares, puede que en realidad algunos se sientan como auténticos desconocidos que no saben ni de qué hablar.

También, aseguran varios expertos, hay casos en los que sucede todo lo contrario: personas que sufren una especie de radical transformación durante la Navidad —ya que es una época donde también afloran los sentimentalismos—, en donde parecen tener ataques de cariño y amor hacia todo el mundo o, por el contrario, ataques de histeria, depresión o simplemente una actitud de polémica. Esto también lo vemos a veces con conocidos y compañeros de trabajo, sobre todo si hay alguna copa de más.

Para las parejas lidiar con la familia política es también fuente de discusiones.

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¿Con quién pasar la Nochebuena?, ¿dónde comer el día de Navidad?, ¿acoger a los suegros unos días en casa? ¿dividirse en estas fechas y celebrar por aparte? Estas son solo algunas de las preguntas que las parejas se plantean.

Según Héctor Galván, psicólogo y director clínico del Instituto Madrid de Psicología, “la Navidad puede ser una fuente de desgaste y de discusiones, de hecho es habitual que en esta época haya incluso separaciones y divorcios”.

Las estadísticas apuntan a que en Navidad las rupturas de pareja también aumentan, ya que en los periodos vacacionales se crean conflictos que se alargan. Son enfrentamientos “a posteriori”, se acumulan y al final la pareja explota, son problemas que se crean por las tensiones represadas.

Lo que ocurre es aparentemente sencillo: aparece la Navidad, hay más tiempo para pasar con la pareja, y si ya tienen problemas de fondo entonces saltan a la luz. Pero según el psicólogo hay otros factores.

La familia: todas las familias deberían llevarse bien y reflejar la típica estampa navideña, pero eso es solo la teoría. La realidad es que no muchas están libres de roces. Esta situación genera una frustración en las parejas que desencadena en discusiones continuas.

La crisis económica: crisis en el bolsillo, crisis en la pareja. Muy poco tiene que ver con la realidad lo que vemos en los carteles promocionales, los anuncios de televisión o los escaparates de las tiendas. Tenemos que limitarnos en regalos, cenas y salidas, lo que causa que las expectativas se pierdan y se generen enfados.

Incluso el sexo en pareja se afecta, pues suele tenerse la creencia de que en vacaciones el sexo tiene que ser más, mejor, loco, salvaje e inolvidable. Pero la realidad es que no siempre sucede esto y menos en estos tiempos en que los familiares tienen sus propios ritmos y planes. Los expertos aseguran que, para que la relación no se enfríe en esta época, hablen y encuentren momentos a solas para avivar la llama del amor.

Igual aseguran los expertos: en esta temporada no debe pretender que todos sean como usted quiere que sean. Aceptar, apreciar y vivir el presente es la clave.

Los causantes de las peleas

Aunque al principio pueda parecer divertido reunir a la familia, también es cierto que en confianza afloran conflictos entre hermanos, discusiones políticas entre familiares con posiciones completamente opuestas o, en general, malestares por la forma de ser
y los hábitos. Beber en exceso es una de las causales principales. Si tiene a los clásicos suegros que le dicen siempre cómo educar a los hijos o si tiene pegada a la familia política las veinticuatro horas del día es fundamental que defina un espacio o actividad a solas. Evite gastar en exceso pues esto ocasiona peleas. Respete los espacios de su pareja, no quiera absorber su tiempo evitando que comparta.

Consejos

Temas como fútbol, religión o política son los reyes de las peleas, estos temas terminan siendo causales de desacuerdo y sobre todo si alguien ha tomado de más. Ponerse en el lugar del otro: pregúntate qué puede estar sintiendo o viviendo la otra persona. De hecho, puede que esté pasándolo peor de lo que imagina y sus actitudes sean un reflejo de lo que está sucediendo en su interior. Por ello se recomienda tener paciencia y comprensión. Sea agradecido. Dé gracias por poder reunirse con todos y valórelo. Nunca sabe quién no estará en la siguiente ocasión. Abandone la necesidad de tener razón. Nadie jamás gana una discusión y cuando alguien se empeña solo quiere mostrar que el otro está equivocado.

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