Historia: una asignatura pendiente en los colegios del país

Historia: una asignatura pendiente en los colegios del país

Enero 21, 2018 - 08:31 a.m. Por:
María Teresa Arboleda Grajales, reportera de El País
historia

De acuerdo con maestros e historiadores consultados, conocer sobre historia es relevante, pues si la niñez y la juventud no saben lo que tienen, tampoco podrán tener sentido de pertenencia.

Foto: istockphoto / El País

Ocurrió como suele suceder con las cosas antiguas cuando llega la modernidad, y cual ‘aplanadora’ las va desplazando sin piedad. Fue así como poco a poco, y sin que nadie lo percibiera, de muchas aulas de escuelas y colegios del país se volvieron ‘humo’ las fotografías de próceres como Francisco de Paula Santander, de Francisco José de Caldas, de Simón Bolívar y de otros tantos cuyos nombres están ligados a los hechos históricos de Colombia.

Sumado a esto, hace varios años que las clases que narran el aporte de estos personajes son escasas en algunas instituciones educativas. Y en otras, dada la autonomía institucional y curricular que tienen, no se le da la fuerza que requiere a la materia de  historia.

Por eso, un muchacho hoy no sabe, por ejemplo, “que el Libertador Simón Bolívar estuvo dos veces en Cali, ni quién fundó el Valle del Cauca, ni el aporte que nuestro departamento ha hecho a la historia de Colombia”, afirmó Phanor Luna, miembro de la Academia de Historia del Valle del Cauca.

Fue “por una decisión del presidente Belisario Betancurt, que apoyado por asesores rusos enviados por la Unesco, sacó la enseñanza de la historia de escuelas y colegios y la integró con las demás ciencias sociales. Eso hizo que la debilidad identitaria que traíamos los colombianos se hiciera mucho más grave, hasta que la perdimos”.
Estas palabras de Alonso Valencia Llano, licenciado en historia de Univalle, concuerdan con la opinión de la excongresista Vivian Morales, quien aseveró que hoy “no hay clases de historia como tal, solo de ciencias sociales con una mezcla de geografía, historia, sociología, entre otras; es un poco de todo”.

Cabe resaltar que Morales fue la ponente del proyecto de Ley 1874 de 2017 que acaba de sancionar el presidente Juan Manuel Santos, según el cual la clase de historia será obligatoria en todas las escuelas y colegios públicos y privados del país.

La candidata presidencial fue enfática al asegurar que ahora esta asignatura, además de obligatoria, estará separada de ciencias sociales, es decir, que será independiente y autónoma.

No obstante, la directora de Calidad del Viceministerio de Educación Preescolar, Básica y Media, del Ministerio de Educación Nacional, MEN, Mónica Ramírez Peñuela, señaló que con la nueva Ley dicha materia sí será obligatoria, pero sigue integrada a las ciencias sociales.

“El objetivo es hacer explícita la historia en los planes de estudio de las ciencias sociales y que los estudiantes tengan como referencia el contexto social, cultural, geográfico y político, para fortalecerse como actores sociales y como ciudadanos”. Así lo indicó la funcionaria, al argumentar por qué no puede ir separada de las ciencias sociales.

En efecto, en el artículo 1 de dicha Ley, dice que esta “tiene por objeto restablecer la enseñanza obligatoria de la Historia de Colombia como una disciplina integrada en los lineamientos curriculares de las ciencias sociales en la educación básica y media...”

Interrogada de nuevo, la exsenadora Morales respondió que restablecer significa que no pueden quedar las cosas como están, hoy la enseñanza de la historia es residual. Y por supuesto, que pertenece a las ciencias sociales, pero ahora va como una disciplina especial”.

Según el Ministerio de Educación Nacional, lo que busca este proyecto no es crear otra cátedra, es decir, que
no se adicionarán horas en los planes de estudio.

Objetivos que persigue la Ley

Especialmente, busca:
1. Contribuir a la formación de una identidad nacional reconociendo la diversidad cultural.
2. Desarrollar el pensamiento crítico al comprender los procesos históricos y sociales.
3. Promover la  formación de una memoria histórica que contribuya a la reconciliación y a la paz  en nuestro país y nos ayude a trascender en el tiempo y a mantenerla.

Bien recibida

El restablecimiento de esta asignatura ha sido bien recibido por diversos actores. El licenciado en historia Alonso Valencia Llano afirmó que es un tema que estaba en el objetivo que se trazaron varias academias de historia del país, así como de Redhicol, la Red de Historiadores Colombianos, que proponía que fuera independiente de las ciencias sociales.

Los acuerdos de paz

Asimismo, el también doctor y maestro de historia explicó que el escenario que motivó el protagonismo de esta clase fue “el proceso de paz con las Farc y otros movimientos guerrilleros. Esa fue la oportunidad dorada, porque no podemos construir una paz sobre ficciones, la paz se construye sobre un conflicto. Era el momento de mostrar cómo la historia nos tiene que servir para recuperar la memoria histórica, hacer los reconocimientos y las reparaciones del caso y abrir claros procesos de inclusión social, política cultural, económica y de género”.

“Univalle tiene que jugar un papel importante en este debate que permitirá trazar los lineamientos para sacarle provecho a esta nueva Ley. Esto, por sus fortalezas, ya que es la única en el país en tener una licenciatura en historia; además del pregrado en historia y una licenciatura en ciencias sociales en la que se dicta esta asignatura”

Alonso Valencia Llano,
licenciado en historia de la Universidad del Valle.


Entonces, aclaró el experto, “la coyuntura se presentó gracias a la firma del proceso de paz y esto fue lo que llevó a la necesidad de replantear una reforma en las instituciones educativas del país para que la gente se forme en historia de Colombia, como lo hace cualquier país del mundo, que lo primero que hace es recuperar su historia para fortalecer sus procesos identitarios”.

Con la opinión de Valencia Llano concuerda Elsy Jordán de Córdoba, presidenta de la Asociación de Colegios Privados, Asocopri, al manifestar que “el presente se construye con el pasado. Siempre se construye sobre algo que existió, y entre más se conozca sobre ese algo, más se puede aproximar a la realidad”.

Jordán precisó que la propuesta le encanta, “porque esta cátedra es de las más importantes y la necesitaban los niños y los jóvenes para que comprendan el contexto local, nacional e internacional, pues el aprendizaje de experiencias pasadas logra una construcción más fuerte”.

Para la también rectora del Colegio Bilingüe Lauretta Bender, “hoy la mayoría de jóvenes no son muy curiosos sobre lo que está ocurriendo a su alrededor y creo que esta asignatura los hará más críticos, sensibles, al conocer, por ejemplo, las maneras de pensar, las tradiciones de los demás pueblos; les ayudará a respetar las diferencias y a tener sentido de pertenencia”.

Aclaró que no es que no se dicte historia, pero no se imparte en profundidad, ni con la intencionalidad que se requiere, pues está integrada al currículo de geografía, democracia
y paz.

Yenny Patricia Santiago, madre de un niño de 11 años que cursa sexto grado en un colegio privado de Cali, corroboró lo dicho por la Directora de Asocopri, al expresar que a “a mi hijo le enseñan historia, pero por ciclos. Por ejemplo, ve seis o siete clases y luego pasan a otros temas, como geografía”.

Sobre el carácter obligatorio del curso, expresó que es importante, “ya que muchos estudiantes hoy no saben cuándo se celebra el Día de la Raza y por qué, y otros acontecimientos importantes de nuestro país”.

En dos años será el cambio

Por ahora todo seguirá igual, pues la clase empezará a ser obligatoria en Colombia en dos años.

Hasta junio del presente año hay plazo para que el Ministerio de Educación Nacional reglamente una comisión asesora para su enseñanza, la cual contará con diferentes actores, entre ellos docentes, la academia e historiadores. Dicha comisión guiará a los profesores de los colegios para que articulen las temáticas relacionadas con conocimiento de la historia dentro de los planes de estudio.

“Vamos a perder otros dos años. Pero se va a implementar, que es lo importante”, apuntó el historiador Alberto Silva Scarpetta.

Amigos de la historia

Luis Antonio Cuéllar, presidente de la Academia de Historia del Valle, indicó que antes de la Ley que reglamenta la historia como materia obligatoria, “ya habíamos dado un paso firme, junto con Univalle, a través de la Facultad de Humanidades, para crear un diplomado dirigido a profesores y estudiantes de esa alma máter con el fin de desarrollar dicho programa.

Precisó que ahora, “lo que se requiere es impulsar desde la academia la organización de los semilleros de esa cátedra, para que se encarguen de desarrollar en los colegios los programas con los profesores que estarán a cargo de esa asignatura”.

Dijo, además, que están dispuestos a colaborar en todo cuanto se requiera en la elaboración de los programas relacionados con esta clase en los colegios y escuelas.

De otro lado, el abogado Cuéllar aprovechó para invitar a industriales y comerciantes a participar en la iniciativa denominada ‘Amigos y amigas de la Academia de Historia del Valle’, financiando investigaciones de utilidad para la comunidad.

En esta propuesta, por ejemplo, un comerciante financia un estudio, así como su publicación y tiene derecho a los ejemplares del mismo, como también a que el nombre de la empresa aparezca en ella.

Una de las investigaciones que proyectan realizar es ‘Cuál es la situación real del recurso hídrico de Cali’, “ya que era ‘La ciudad de los 7 ríos’. Por donde se movían los españoles no encontraban sino agua, y ahora no queda sino el río Pance al servicio de la comunidad”. Es decir, un estudio técnico que revele qué hay que hacer con los bosques que protegen ese río, entre otros aspectos”, precisó Cuéllar, al expresar que “hay que humanizar la investigación histórica sobre los recursos naturales de los pueblos”.

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