Cuatro claves para disminuir enfermedades cardiovasculares

Cuatro claves para disminuir enfermedades cardiovasculares

Septiembre 28, 2018 - 12:07 a.m. Por:
Redacción de El País 
Cardiovascular

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El País

Todos los días son ideales para realizar sencillas
acciones que se traducen en un corazón sano. Solo que mañana es un día especial para crear conciencia del cuidado de este órgano vital, dado que se celebra el Día Mundial del Corazón.

Por esto, la Fundación Colombiana del Corazón y la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, así como diferentes organizaciones de la salud, promueven hábitos para evitar las enfermedades cardíacas.
De hecho, estas patologías son la principal causa de muerte en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

En la mayoría de los países de las Américas, al año se presenta 1.6 millones de fallecimientos por esta causa, el 30% son prematuras, es decir, personas entre 30 y los 69 años.

Mientras que en Colombia, la enfermedad coronaria o cardiopatía isquémica, es una de las principales causas de muerte desde el año 2007, según afirma Gilberto Castillo, internista, cardiólogo del Centro Médico Imbanaco y director científico del Centro de Cardiología Preventiva, Cardioprevent.

Son muchas las causas por las cuales el corazón se puede enfermar, pero de acuerdo con el cardiólogo Jairo Sánchez, especialista en medicina interna, principalmente se da por antecedentes familiares o genéticos que predisponen a la persona a desarrollar enfermedades cardíacas de diferente índole en cualquier momento de la vida.

Otro de los grandes factores de riesgo en el adulto mayor, indica Sánchez, está asociado a hábitos como “el tabaquismo, la ingesta de grasas y harinas que generan alteraciones en el metabolismo; la obesidad y el sedentarismo. Todos estos hábitos inadecuados pueden sumarse a ciertas predisposiciones heredofamiliar y desencadenar en enfermedades cardíacas”, asegura el también jefe de la Unidad de Cardiología no Invasiva de la Fundación Clínica Valle de Lili y docente de la Universidad Icesi.

Así mismo, Adalberto Quintero Baiz, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, sostiene que los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares prevenibles son la hipertensión arterial (presión alta), diabetes y tabaquismo. Los que no se pueden prevenir ni controlar son por causa genética y por la edad.

De ahí que se resalte la importancia de adoptar un estilo de vida saludable desde temprana edad, alimentándose sanamente, haciendo ejercicio, evitando el sobrepeso, el cigarrillo y el consumo de alcohol, para prevenir las enfermedades que afectan a este importante órgano.
A continuación cuatro recomendaciones para tener un corazón saludable. Póngalas en práctica.

1. Visite al médico

Las personas mayores de 50 años deben consultar al médico por lo menos una vez al año, aconseja el cardiólogo Jairo Sánchez, quien agrega que esta visita es necesaria para realizar exámenes de laboratorio con miras a prevenir una enfermedad del corazón.

Los chequeos son básicos, principalmente para mirar cómo está la presión arterial, el nivel de azúcar en la sangre y el colesterol.

En esto coincide el especialista Gilberto Castillo, quien recalca que no hay manera de saber si se padece una afección coronaria si no se realizan dichos exámenes.

Por otra parte, el profesional Sánchez menciona que es bueno realizar exámenes adicionales, como un cuadro hepático para descartar que no haya anemia y evaluar la función de los riñones, ya que en algún momento puede estar asociada a alteraciones con hipertensión arterial que luego puede afectar al corazón.

De acuerdo con Sánchez, dichos análisis no son tan necesarios antes de los 50 años, “a no ser que la persona presente algunas manifestaciones para pensar que tiene una alteración cardiovascular como dolor en el pecho cuando hace actividad física.

O tenga antecedentes familiares de enfermedades congénitas del corazón que pueden predisponer a una persona joven a sufrir alguna enfermedad cardíaca”.

2. Evite el tabaco

El presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Adalberto Quintero, advierte que el tabaco y la nicotina han demostrado que tienen sustancias que son dañinas para el cuerpo. La nicotina aumenta la formación de placas de aterosclerosis (placa de colesterol que se va formando y taponando las arterias), lo cual aumenta el riesgo de un infarto.

Además, “hay otras sustancias presentes en el tabaco que producen vasoconstricción, es decir, que hace que las arterias en lugar de dilatarse, se contraigan y disminuya el tamaño, al reducirse y no poder dilatarse de manera adecuada, se hace más fácil que se acelere el proceso de obstrucción de las arterias y que ocurra un infarto”, añade el cardiólogo Gilberto Castillo.

Por lo tanto, el cigarrillo es considerado como uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de una enfermedad cardiovascular.

3. Empiece a hacer ejercicio

Aunque se sugiere caminar 30 minutos diarios, esta cantidad no es suficiente, de acuerdo con el doctor Castillo. “Lo mínimo que una persona debe hacer es caminar 150 minutos semanales, es decir, 30 minutos diarios, pero lo ideal es hacer un poco más, una hora diaria. Y no solo es caminar, sino tener actividad física moderada, es decir, aquella que genera un poco de aumento de la frecuencia cardíaca, pero que permite hablar tranquilamente. Esa es la manera más práctica de saber si estoy haciendo el nivel de actividad física que se requiere”.

Por otro lado, el internista Jairo Sánchez, recomienda realizar ejercicios aeróbicos, ya que favorecen la parte cardíaca, “estos son los ejercicios que implican que se dé desplazamiento de la masa muscular, es decir, caminar, montar bicicleta, trotar. Estas actividades aeróbicas, más que los estáticos, como por ejemplo ir al gimnasio a alzar pesas o a hacer barras, no son tan convenientes para el corazón como lo son los ejercicios aeróbicos, que favorecen más la dinámica cardiovascular para no generar mucha recarga al corazón”.

“Hacer ejercicio dispara una serie de sustancias benéficas que normalmente no se producen en personas sedentarias, obesas o hipertensas que son benéficos para el corazón”, precisa Quintero.
Así mismo, indica que se ha demostrado en estudios médicos que la actividad física moderada disminuye la aparición de hipertensión, diabetes y el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

4. Tenga una alimentación cardio-saludable

De acuerdo con el cardiólogo Gilberto Castillo, se debe implementar una alimentación balanceada y cardiovascularmente sana. “Es decir, disminuir el consumo de sal, ya que se asocia como el mayor riesgo de hipertensión arterial; reducir las grasas, los alimentos fritos y los carbohidratos. El exceso de los mismos se relaciona con mayor tasa de complicaciones cardiovasculares; aumentar el consumo de frutas y verduras”.

En esto también coincide el médico Jairo Sánchez, al decir que “se debe tener un consumo bajo de carbohidratos (harinas y dulces), y en grasas, sobre todo, las de tipo animal o de grasas saturadas, tratando de que la dieta sea muy rica en vegetales, verduras y frutas”.

También se recomienda el consumo de carnes blancas (pollo y pescado), más que carnes rojas.

Igualmente, si la persona tiene cierta disposición a desarrollar diabetes, debe evitar las frutas muy dulces como el banano, uvas y manzanas rojas. Así puede tener un buen equilibrio metabólico y garantizar normalidad en los niveles de azúcar y triglicéridos.

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