Cáncer de pulmón, una enfermedad que no solo afecta a los fumadores

Cáncer de pulmón, una enfermedad que no solo afecta a los fumadores

Septiembre 19, 2018 - 11:55 p.m. Por:
Alda Livey Mera Cobo, reportera de El País
Cáncer de pulmón, cifras en América Latina

Hay que hacer guías para la comunidad sobre la patología. Chile no las tiene, y donde las hay, no tienen la información ni la implementación adecuada. Solo México tiene un día de lucha contra el cáncer de pulmón. Al paciente no hay que castigarlo por ser fumador, merece atención y tratamiento.

Foto: El País

A los pacientes de cáncer de pulmón en doce países de América Latina, no los está matando la enfermedad en sí, sino la falta de una atención oportuna y adecuada por los sistemas de salud.

Es lo que se puede concluir luego de escuchar a Martin Koehring, editor global en salud de la Unidad de Inteligencia de The Economist, cuyo estudio El Semáforo del Cáncer en América Latina, revela que el cáncer de pulmón es una de las enfermedades cancerosas más mortales en el continente y la segunda enfermedad neoplásica más mortal en Colombia.

Lo grave de la situación no es la enfermedad en sí misma, sino la falta de recursos de los gobiernos y sistemas de salud para dar el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado a los pacientes, revela el estudio financiado por Roche.

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Esta situación deja en los doce países estudiados, más de 60.000 muertes al año, en pacientes que bien pudieron prolongar su expectativa de vida y mejorar su calidad de vida, si hubiesen recibido la atención adecuada.

Uno de los mayores problemas es el difícil acceso a la atención médica, lo que se traduce en un diagnóstico tardío de cáncer de pulmón, es el estigma que tiene esta enfermedad. Muchas personas tienen que luchar con este y se sienten aislados socialmente y sin la confianza de poder hablar de la enfermedad. “Además, la forma en que se atienden estos pacientes es muy hostil, a menudo culpan al paciente de su propia enfermedad”, enfatiza Koehring.

Colombia

El problema que encontramos en Colombia, dice el analista de The Economist, es que el estigma es muy fuerte, el 75 % de los colombianos dijeron que culpaban al paciente de su enfermedad y ese es el más alto de los doce países de América Latina que estudiamos.

“El estigma es el punto de partida para el diagnóstico tardío y para que haya un peor tratamiento; así se vuelve como un cáncer de segunda clase y eso hace que todo salga mal al final”, explica Koehring, quien presentó su estudio en el simposio ‘El Cáncer de Pulmón en América Latina, es hora de mirar hacia otro lado’, realizado en Bogotá los pasados lunes y martes.

El estigma nace de que casi siempre el cáncer de pulmón se atribuye al tabaquismo, lo cual no es cierto, coincidieron los especialistas Ricardo Pérez Cuevas y Óscar Arrieta, de México; Gilberto Lopes, de la Universidad de Miami; Osvaldo Aren Frontera, de Chile, e Irene Mia, de The Economist.

De acuerdo con el estudio, solo dos terceras partes del cáncer de pulmón, va asociado al tabaquismo, pero la otra tercera parte está ligada a otros factores, como el arsénico en el agua potable, en zonas donde hay minería, y al gas radón del gas doméstico y la polución del aire.

“Solo la contaminación del aire que respiramos es responsable del 8 % de cáncer de pulmón, así que las personas no son las culpables de su enfermedad, pero la sociedad los culpa”, insistió Koehring, en entrevista con El País.

Los especialistas reiteraron que el cáncer de pulmón no les da a las personas fumadoras exclusivamente. “Hay personas que nunca fumaron y padecen esta enfermedad”, dijo Pérez Cuevas.

Como los que están expuestos a la quema de madera (carbón), lo que obedece a un problema de inequidad social y afecta a las poblaciones más pobres, ya que las personas con menores ingresos, son las que tienen más probabilidad de quemar leña. Pasa en Bolivia, Uruguay, Paraguay y Colombia.

Colombia ha hecho un buen trabajo con relación a la prevención del tabaquismo, información y tratamientos de rehabilitación pulmonar, pero falta mucho en el acceso a diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado por los sistemas de salud, especialmente el público y para la población rural.

También carece de una campaña de prevención sobre la polución del aire y la contaminación del agua por arsénico y del aire por gas radón en el gas domiciliario, que son las otras causas importantes de esta patología. “Es decir, si no hubiera fumadores en Colombia, igual habría cáncer de pulmón por las otras tres causas enunciadas.

Por ejemplo, América Latina padece mucha polución, solo entre el 6 y 8% de las ciudades cumplen con las medidas de salubridad del aire de la OMS.

El cáncer de pulmón es una patología catastrófica cuyos tratamientos de alto costo suman US$ 1.35 billones en los doce países estudiados. Mientras en EE.UU., un paciente inicia el tratamiento a los 16 días de diagnosticado, en Europa toma 35 días y en Colombia, 48 días. Esa falta de atención oportuna golpea los ingresos de la clase media, que debe asumir el costo de los medicamentos y del cuidador.

Síntomas

Síntomas conocidos, como toser con sangrado y dolor en el pecho, son factores muy claros de cáncer de pulmón, pero muchos médicos generales no están conscientes de estos.

Por ejemplo, “en nuestro estudio, vimos que más de la mitad de los brasileros y los argentinos no pudieron mencionar ni un solo síntoma del cáncer de pulmón, no sabían que la expectoración con sangre era síntoma, entonces la concientización sobre la enfermedad es muy baja en América Latina”, sostuvo Martin Koehring.

Por estos factores, como el del estigma, los pacientes no quieren hablar de su enfermedad, porque no quieren ser vistos así y ello conlleva a un diagnóstico tardío, como sucede con el 85 % de los casos en los países estudiados. Por lo tanto, recomienda educar el público, los profesionales de la salud y fortalecer el sistema de salud primario.

Diagnóstico

Comienza con el médico general, el profesional de la salud que pueda conocer los síntomas y ser capaz de mirarlos y dar un diagnóstico.

“Por supuesto, una tomografía es importante, en nuestro estudio hay una enorme diferencia entre la salud privada y pública: en la primera todos los pacientes tuvieron tomografía, pero en la segunda, solo 40 %, menos de la mitad tuvieron tomografía. También la biopsia, pero igual en las entidades de salud privadas, todos los pacientes recibieron biopsia, pero en la pública, solo el 5 % de los pacientes, según el estudio de The Economist. Igual pasó con la quimioterapia antes de la cirugía, fue mucho más común en los proveedores de salud privados, el 100 % la recibió, pero es muy escaso en el sector público y es muy débil en todo América Latina".

“Por todos estos problemas, el cáncer de pulmón se vuelve una enfermedad crónica y mortal”, concluyó Koehring.

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