Noticias de un secuestro

A finales de los 90 e inicios del 2000, Cali vivió una dura época, que marcó su historia.

A quienes fuimos testigos y narradores desde nuestra trinchera periodística de lo que ocurrió en esa Cali de finales de los 90 e inicios del 2000, se nos templó el carácter a la fuerza, tras los duros golpes atestados al alma de una ciudad, que durante al menos un quinquenio estuvo sitiada por el secuestro.

Si bien, Cali siempre ha sido un reto en seguridad ciudadana, por el accionar de la delincuencia y la criminalidad, en ese entonces los grupos alzados en armas pusieron en jaque la tranquilidad, al ejecutar secuestros masivos que dejaron una profunda huella en el país: el primero de ellos, en la Iglesia La María, el 30 de mayo de 1999; el segundo, en el Kilómetro 18, el 17 de septiembre de 2000, y el tercero, el de los 12 diputados del Valle, el 11 de abril de 2002. A ellos se sumaron los secuestros a estudiantes del sur de la ciudad: tres de ellos del colegio Bolívar y uno de la Javeriana, el 2 de marzo de 2000, en las afueras de Multicentro, siendo Carlos Bernal el que más tiempo estuvo cautivo; así como los plagios de Dagoberto Ospina, el 27 de abril de 2000, y Laura Ulloa, el 20 de septiembre de 2001, a quienes bajaron de sus buses escolares, del Alférez Real y el Colombo Británico.

Las clases media y alta de la ciudad se sentían más amenazadas que nunca. Parecía incontrolable el accionar del frente José María Becerra, del Ejército de Liberación Nacional, ELN. Cali no se acababa de reponer del secuestro en La María, cuando ocurrió el del 18. Quienes estuvimos ahí esa noche, en los restaurantes La Cabaña y la Embajada de Ginebra, vimos dibujado el terror en los rostros de quienes aguardaban por pistas sobre sus seres queridos. Lo que vino después, hasta el 1 de noviembre, fueron días de vértigo y correría, mientras las fuerzas del Ejército intentaban rescatar a los secuestrados (24 que quedaron, del grupo inicial de 61) en las montañas de los Farallones.

Tuvieron que pasar este y otros hechos lamentables para que se conformara el Batallón de Alta Montaña, Rodrigo Lloreda Caicedo, el 3 de mayo de 2003, en la vereda El Diamante de Felidia.

Por las difíciles condiciones del secuestro del Kilómetro 18, en el que murieron a causa del cautiverio el comerciante y harlista Carlos García, el cardiólogo, Miguel Nassif y el ingeniero Alejandro Henao, la disputa entre el Ejército, las autoridades civiles de la ciudad y el Gobierno Nacional se hizo notoria, hasta que regresaron a casa todos los sobrevivientes, a quienes la extorsión hizo exiliar o callar, sin que hubiese la visibilidad lograda por los ex secuestrados de La María.

Aún puedo recordar la valentía de Lourdes Mesa, vocera de los familiares durante el plagio, quien a pesar de su lucha no vio regresar con vida a su esposo, Alejandro Henao. Cinco años después, en una conversación con ella y en otra con Amelia Cabral, esposa de Miguel Nassif, ambas reivindicaron a los suyos, a los papás de sus hijos, a los hombres que amaron.

Hoy, 20 años después, quienes estuvimos ahí para contar las duras noticias de un secuestro, abrazamos la memoria de quienes murieron y de sus familias, y también a quienes sobrevivieron a este atroz crimen que nos dejó imborrables aprendizajes como periodistas, como ciudad y como país.

20 años del secuestro del Kilómetro 18

20 años de una barbarie que pudo haberse evitado

El plagio desnudó los errores en seguridad

Tras el hecho se instaló el Batallón de Alta Montaña Rodrigo Lloreda, en el corazón de los dominios del Frente 30 de las Farc.

“El ELN no tiene hoy día razón de existir”: Camilo Gómez

Camilo Gómez, excomisionado de Paz, asegura que fue la negociación de rehenes más compleja de la historia del país.

“Seguimos esperando que la justicia se manifieste”: víctimas

Dos décadas después, las víctimas del plagio reclaman la verdad, la justicia y la reparación

"El Estado nos falló": víctimas del secuestro

Veinte años después del secuestro del kilómetro 18, las víctimas, y sus familias, señalan que hasta el momento no ha habido verdad, justicia y reparación.

"Memorias para transformar el futuro": Loourdes Mesa

Si el país no sabe recordar a sus muertos, yo si me siento en la obligación de recordarle a mis hijos, que mantengan su memoria viva, Alejandro vive en ellos, y les dejó un hermoso legado de bondad, trabajo y amor.

Divulgar la memoria

Para recordar los 20 años del secuestro del kilómetro 18, y honrar la memoria de las víctimas, el Centro de Memoria Histórica y la Comisión de la Verdad organizaran a lo largo de esta semana diferentes actividades...

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