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Los barrios más calientes de Cali

 Durante la intensa temporada de mitad de año, Cali alcanzó hasta 34 grados centígrados. Sin embargo, para algunos barrios la sensación térmica fue todo un ‘infierno’. ¿Qué tanto calor hace en su comuna? Vea el mapa.

Hasta mediados de septiembre, antes de darle paso a los días de lluvias, la ciudad vivió una intensa temporada de calor que alcanzó temperaturas de 34.4 grados centígrados. Sin embargo, el panorama no fue igual para toda la ciudad.

Barrios como San Nicolás, El Troncal, Manzanares o Villa del Prado estuvieron hasta cuatro grados por encima del promedio.

Esto se debe a que en Cali se producen islas o burbujas de calor, que ya fueron diagnosticadas por un informe del Dagma, la CVC y el CIAT en el 2015.

En la capital del Valle, una persona que camine desde Granada, en el Oeste, durante apenas veinte minutos hasta San Bosco, sobre la Calle Quinta, puede decir que el sol empezó a ‘pegar’ más fuerte, o que el ‘bochorno’ se hizo más intenso, pues en efecto, la diferencia en la temperatura es de casi dos grados.

Una situación similar viviría esta persona si caminara por no más de 1.5 kilómetros desde El Limonar hacia Mariano Ramos, en el sur de Cali.

A continuación, vea cómo se distribuye el calor en la ciudad, y observe porqué las comunas 3, 4, 5, 8 y 13 son consideradas como las islas de calor más fuertes por las autoridades ambientales.

Convención del mapa de temperatura en Cali

Haga clic en cada comuna de Cali para conocer la temperatura promedio.

Una ciudad, diferentes grados de temperatura

En todos los barrios de Cali cae el mismo sol, entonces, ¿por qué se siente más fuerte el calor en unos que en otros?

La diferencia está, principalmente, en la cantidad de árboles y vegetación que tiene un sector. De eso se tratan las islas de calor urbanas.

Las plantas permiten controlar la radiación solar a partir de la generación de sombra y el aumento de los niveles de humedad, pues enfrían el aire con el efecto de evapotranspiración, o transpiración de sus hojas. Además, absorben partículas de polución, que también son responsables de la concentración de calor en el aire, explica Jeimar Tapasco investigador del Ciat y experto en cambio climático.

“Si un sitio es muy congestionado, tiene pocos árboles y zonas verdes, y muchas construcciones, se va a sentir más el calor”, dice Tapasco, quien indica que algunos materiales, como el cemento, el pavimento y el eternit de las tejas, absorben el calor de día para liberarlo de noche.

Si se observa el Censo Arbóreo del Dagma, se puede notar, por ejemplo, que el barrio Vipasa, en el norte de la ciudad, cuenta con 460 árboles por cada mil habitantes, mientras que al frente, pasando el río Cali, el barrio La Isla tiene apenas 46 por cada mil personas, es decir, diez veces menos.

En la práctica, esto hace que Vipasa esté entre dos y tres grados centígrados por debajo de La Isla, mejorando el bienestar de sus habitantes.

La misma relación se evidencia por comunas. Las más arborizadas, como la 22 y la 18, en el sur, tienen ventajas térmicas frente a las más industriales y edificadas, como la 4 y la 8 en el norte de la ciudad.

Habitantes por cada rbol en las comunas de Cali
Infogram

'Mareados' del calor




Las altas temperaturas alteran la comodidad de los habitantes de los barrios con islas de calor en la ciudad. Afectaciones a la salud, como dolores de cabeza, sofoco y mareos; el aumento de vectores y mosquitos transmisores de enfermedades; y hasta el aumento en el valor de los recibos de Emcali por cuenta del mayor consumo de energía, hacen parte de los ‘males’ de vivir en un barrio caliente.  

Consumo de energía:

En la temporada de calor, en un barrio popular de Cali es común ver las ventanas abiertas de par en par y los ventiladores a toda marcha durante las tardes de sol. Además, todo caleño puede decir que en los días de más altas temperaturas aumenta su consumo de bebidas.

Este mismo comportamiento se da a escala en los barrios catalogados como islas de calor en la ciudad. Aquellos donde la temperatura sube y se concentra en las edificaciones, son los mismos que terminan aumentando en mayor medida los costos de sus servicios.

Por ejemplo, la Comuna 3, en el noroccidente, es considerada una de las islas de calor más fuertes, donde la temperatura puede estar hasta 3.9 C por encima del promedio. Ahí, el consumo de energía por vivienda es de 543 kilovatios por hora al mes, duplicando el promedio de toda la ciudad: 230 kilovatios por hora mensualmente.

En el barrio El Troncal, en la Comuna 8, donde la temperatura aumenta hasta 3,8 grados, don Álvaro Gómez cuenta cómo se ve obligado a usar más elementos para ventilar su casa y hacerle el quite al asfixiante calor.

“Uno empieza a usar más la energía. En el segundo piso, el techo es una plancha, y eso calienta más, entonces a mi cuñado que vive ahí le tocó meter un aire acondicionado, y el valor de los servicios se le incrementó tremendamente. Acá nos toca usar dos ventiladores toda la tarde”, cuenta.

Vea también: así fue el año más asfixiante de la historia de Cali

Zancudos

Aunque convergen otros factores, el calor está estrechamente relacionado con el aumento de los mosquitos Aedes aegypti y culex, que son transmisores de enfermedades y generadores de molestias en los barrios de la ciudad.

Según el secretario de Salud de Cali, Alexánder Durán, cuando llega la temporada de calor, los canales de aguas lluvias y los sumideros, que antes recibían el agua de las precipitaciones, se estancan, permitiendo que se críen los vectores.

Además, el calor aporta la temperatura propicia para que las larvas de los mosquitos crezcan y se reproduzcan más rápido.

En la Comuna 4, por ejemplo, donde la temperatura está hasta 4.1 grados por encima del promedio, el porcentaje del mosquito culex en los sumideros es de 8.54 %, por encima del promedio de la ciudad: 6.89 %.

Lo contrario ocurre en las zonas más frescas, como la Comuna 1, en el Oeste, o la Comuna 22, en el sur; donde el porcentaje de este mosquito es de 4.25% y 5.3%, respectivamente.

Salud

En un recorrido realizado por varios barrios catalogados como islas de calor, los habitantes narran síntomas como cansancio, dolor de cabeza y pérdida del apetito por cuenta de las altas temperaturas.

Para el médico Juan Pablo Tehelan, docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Icesi, dichos testimonios son certeros, y responden, principalmente, a los efectos de la deshidratación.

“Entre las consecuencias principales está la deshidratación, que no se evidencia solo con la sed, sino también con síntomas como taquicardia, frecuencia cardíaca alta, cansancio, fatiga, y los llamados ‘golpes de calor’, que es cuando el cerebro pierde capacidad de mantenerse en alerta”, explica Tehelan.

El galeno indica que los efectos de las altas temperaturas son “más fuertes” en aquellos sitios de baja vegetación, donde la sensación térmica aumenta, y suelen ser lugares, además, más contaminados.

“Cuando uno interroga a los pacientes que ingresan al servicio de urgencias por un afectación por el calor, son pacientes que viven en un área sin vegetación. Son sitios donde el calor puede afectar más a la gente, sumado a que en estos lugares se presenta humo y polución, sobretodo en edificaciones cerca a las grandes carreteras”, dice.

Además, las altas temperaturas hacen que el cuerpo humano pierda ‘electrolitos’, que son sustancias necesarias como el sodio y el potasio.

“Cuando bajan los niveles de sodio sobreviene el cansancio, la fatiga, la pérdida del apetito y la somnolencia. Incluso puede llegar a provocar convulsiones. Y cuando la disminución es del potasio, se presentan arritmias y calambres musculares”, señala el médico.

Por último, Tehelan recuerda que los rayos solares deterioran las células de la piel, aumentando el riesgo de generar cáncer. Por ello se hace necesario el uso de bloqueadores solares, y elementos como gorras y sombrillas en ciudades como Cali, particularmente entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m.

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