en américa latina

Más de 200 deudores muertos, alrededor de 45 cobradores asesinados y decenas de suicidios reportados en el Continente. Este es el balance de un flagelo que nació en Colombia a finales de los años 90, que mueve millones de dólares cada día y se ha extendido sin control por 16 países de la región.

Cuando a finales de la década de los noventa nació el fenómeno del ‘gota a gota’ en la ciudad de Medellín, cuna de uno de los mayores carteles del narcotráfico en Colombia, empezó un conteo regresivo para muchas personas de escasos recursos en América Latina que al pedir préstamos terminaron asfixiadas por la presión o pagando su muerte a cuotas.

En Colombia cada vez que en el cielo estallaban los juegos pirotécnicos sin ser fiestas patronales, en muchas ciudades sabían que los capos de las drogas habían ‘coronado’ un cargamento en Estados Unidos o Europa. Para esa época las luces artificiales reventaban varias veces por semana y la ganancia en dólares no se expresaba en cifras; se calculaba por el peso de los bultos.

Blanquear todo el dinero que ingresaba a Colombia como ganancias del narcotráfico era imposible. Así apareció la figura que hoy recorre las calles de los países de América Latina: el ‘gota a gota’, ‘chulco’ o ‘pagadiario’. Una modalidad creada para el lavado de dinero, pero que condena a la esclavitud financiera a los más pobres del continente y que ahora está en 16 países como lo confirmó esta investigación de El País de Cali en alianza con la plataforma periodística CONNECTAS.

Aunque es imposible precisar la dimensión de este fenómeno, un informe realizado por la Universidad Central de Bogotá revela que el ‘gota a gota’ mueve diariamente $2.800 millones de pesos en Colombia; cerca de un millón de dólares.

Andrés Nieto, analista de seguridad en la Universidad, aseguró tras el estudio que “Es tanta la cantidad de dinero que mueve el ‘gota a gota’, que de alguna manera se asemeja a las ganancias del narcotráfico”.

Sus víctimas han sido vendedores callejeros, pequeños comerciantes, amas de casa, mecánicos, conductores y todas aquellas personas que no tienen acceso a un crédito bancario. El ‘gota a gota’ no detalla si la persona tiene capacidad de pago o no, no exige trámites ni fiadores. Basta el documento de identidad y el dinero se entregan en minutos. La intimidación y la violencia es la prenda de garantía de que no se perderá el dinero.

En diferentes países de América Latina las estructuras armadas que trabajaban para los carteles del narcotráfico salieron a la caza de ‘beneficiarios’. La necesidad llevó a la población más pobre del continente a negociar directamente con el crimen organizado.

Una vez recibido el crédito, un cobrador, muchas veces en motocicleta, llegará a la misma hora durante los próximos 20 días para recoger una cuota que en el mejor de los casos terminará pagando un interés del 20 por ciento diario. Es decir, por un préstamo de $100 dólares se cobra una tarifa de $6 dólares durante 20 días. La persona termina pagando un total de $120 dólares.

Visa para una pesadilla

Para que desde el 2008 empezara la expansión del ‘gota a gota’ por América Latina fue necesario reclutar a decenas de jóvenes colombianos graduados de bachillerato, sin empleo y sin la posibilidad de continuar una carrera universitaria. 

La pobreza les expidió pasaporte a muchos de ellos en regiones como el Eje Cafetero colombiano, el norte del Valle del Cauca y Antioquia, quienes salieron en busca de una oportunidad hacia 16 países de América Latina, muchos sin saber que serían cobradores ‘gota a gota’. Al menos 40 de ellos regresaron muertos en los últimos años.

El primer país que importó este delito fue Ecuador y para el 2010 los ‘gota a gota’, bautizados en esa nación como ‘chulqueros’ estuvo relacionado con la muerte de 36 personas en Guayaquil, según información de medios locales citando fuentes oficiales.

 Alrededor de 300 personas, entre deudores y cobradores, han muerto en los últimos años en América Latina por retaliaciones relacionadas con ‘gota a gota’.

Alrededor de 300 personas, entre deudores y cobradores, han muerto en los últimos años en América Latina por retaliaciones relacionadas con ‘gota a gota’.

De Ecuador pasaron a Perú y en pocos meses su acento particular al hablar se escuchaba en los sectores populares de otros países del continente. En Argentina empezaron vendiendo muebles de madera a crédito; en Perú, cobijas y juegos de cama; en Bolivia, electrodomésticos de bajo costo; y en Honduras, artículos de decoración para el hogar. Esa fue su estrategia para la expansión del Gota a Gota por América Latina y así copar territorios.

Pero el paraíso que les pintaron a esos jóvenes en Colombia rápido se desvaneció cuando al llegar a sus destinos les quitaron sus pasaportes y fueron obligados a ser cobradores y si se negaban a esta tarea llegaban las amenazas contra ellos y sus familias.

En abril de 2017, la Policía de Colombia identificó 137 municipios en los que el ‘gota a gota’ se convirtió en un mal crónico.

Con esa presión se convirtieron en un eslabón de esta actividad delictiva. Al cobrar iban pagando la deuda. Ellos no tienen ninguna concesión porque los gastos del viaje y el pasaporte los pagan con tasas de interés similares a los del ‘gota a gota’.

Todo esto se supo porque en Brasil un joven colombiano huyó de esas estructuras y reveló la actividad y los actos de violencia. Por eso, países como Argentina, México, Brasil y Colombia consideran que detrás del ‘gota a gota’ se esconde también la trata de personas.

Sin embargo, lo de Brasil no fue un caso aislado. El Estado colombiano ha tramitado pasaportes humanitarios para sacar con urgencia de países como México a varios de sus ciudadanos que han llegado a las sedes consulares huyendo de los jefes de las organizaciones criminales ante el riesgo de ser asesinados.

No fue el caso de Juan Carlos Morales, oriundo de Pácora (Caldas) y asesinado en León, Guanajuato, por un cartel mexicano en junio pasado por rencillas relacionadas con el ‘gota a gota’, pero sí el de Albeiro*, también del departamento de Caldas, quien huyó de sus secuestradores y para salvar su vida se refugió en el consulado colombiano en la ciudad de Guadalajara, ciudad ubicada en el Occidente de México.

“A nosotros nos quedaba un porcentaje del dinero cobrado, pero de ahí teníamos que pagarle a la organización armada que controlaba la zona y además teníamos que pagarles a los policías para que nos dejaran mover sin problemas y terminábamos pagando más de lo que ganábamos. Llega un momento en el que ya no podemos hacer otra cosa que escapar”, relata Albeiro en entrevista. Él aún permanece oculto en un municipio colombiano por el riesgo de ser asesinado.

México, Ecuador, Perú y Brasil son los países en los que hay mayoría de colombianos detenidos por delitos afines a los cobros del ‘gota a gota’.

El ‘gota a gota’ es en últimas la sumatoria de la desigualdad en América Latina. Salvador Guerrero, director del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México, dice que este no es un asunto punitivo policial, sino de política social “porque quienes necesitan el dinero como quienes lo cobran, prácticamente pertenecen al mismo segmento de población depauperada que es utilizada por las organizaciones del ‘gota a gota’ a nivel continental”.

De acuerdo con la respuesta entregada por la Cancillería colombiana a un pedido de información para este reportaje, entre el año 2014 y julio del 2019, fueron asesinados 337 colombianos en 14 países de América Latina, en su mayoría por casos relacionados con préstamos ‘gota a gota’ y microtráfico. Hay además 152 casos más en los que las circunstancias de su muerte están ‘por determinar’.

Aunque ya varios cobradores habían sido asesinados con anterioridad, en el 2018 fueron secuestrados y descuartizados cinco colombianos oriundos de Medellín que, según expertos en crimen organizado, quisieron juntar el doble propósito de prestar dinero e incursionar en el microtráfico, lo que generó la reacción de los carteles mexicanos de la droga.

“Los mandaron a meterse a hundirse en la boca del lobo sin advertirles que allá operaba el cartel de Sinaloa y los masacraron de manera vil; a unos jóvenes humildes que lo único que buscaban era la oportunidad de sacar adelante a sus familias”, dice una fuente de Inteligencia de la Policía de Colombia

Muchos comerciantes que vieron estos préstamos como alternativa de crédito, terminaron en banca rota.

Según la misma fuente policial, quien conserva su anonimato por seguridad, el temor por las muertes obligó a que varios de esos muchachos empezaran a buscar alternativas más seguras y algunos se devolvieron, a otros países de Centroamérica como Guatemala, Honduras y Costa Rica. “El ‘gota a gota’ casi que pasó de largo por El Salvador porque en ese entonces estaban llegando deportados de Estados Unidos integrantes de maras o pandillas y el riesgo era igual.

Pero además de los prestamistas, también han sido cerca de 300 personas, en su gran mayoría en Colombia, asesinadas por negarse a pagar los préstamos que estas organizaciones les realiza. Los otros países con más presencia de este delito son Perú, México, Ecuador y Chile.

Durante el viaje a Brasil hablamos con Roberto, un manizaleño que trabaja como cobrador en Brasil, asegura que ahora los colombianos no se están vinculando con hechos de extrema violencia porque han hecho alianzas con organizaciones armadas en las favelas que “con pistola en mano llegan a las casas de los morosos o los que se niegan a pagar la deuda y los encadenan y golpean. Luego los dejan ir para que consigan el dinero y se quedan con una comisión. Pero es poca la gente que se arriesga a no pagarnos porque los colombianos tenemos muy mala reputación y nos ayuda mucho que la gente piense que somos malos porque siempre nos pagan”

Esa alianza con grupos criminales, a los que las estructuras del ‘gota a gota’ les pagan por seguridad, se ha dado con carteles de la droga en México y Colombia, y también en bandas criminales en Perú, Honduras, Guatemala, Brasil, Argentina y Ecuador.

Es tal el nivel de tensión que manejan los deudores del ‘gota a gota’, que más de 30 personas en Argentina, Colombia y Ecuador, que terminaron con hasta cinco cobradores llegando a sus viviendas cada día, tomaron la decisión de acabar con sus vidas. También en Colombia, México, Honduras y Ecuador varias personas fueron expropiadas por la fuerza de sus bienes, mientras que en Honduras y Colombia hay casos registrados en los que algunas mujeres fueron obligadas a prostituirse.

“Este tema te lleva hasta la locura, te lleva a terminar con tu vida”, indicó dos meses atrás Jesús Orta Martínez, exsecretario de Seguridad de México en una alocución en la que responsabilizó al menos dos suicidios comprobados en su país al ‘gota a gota’.

Existen denuncias en varios países de personas obligadas a pagar hasta un 500% de interés.

Una de las regiones más afectadas por las estructuras de prestamistas en el occidente colombiano es la ciudad de Cali, donde autoridades médicas empiezan a ver el ‘gota a gota’ como un problema de salud pública por los niveles de estrés que genera entre las comunidades más empobrecidas de la ciudad.

Es tan desesperante para una persona tener que esperar todos los días que llegue un cobrador con amenazas y violencia, que en Cali hay gente que ha simulado su muerte para tratar de sacudirse esa presión ya enferma por los nervios”, cuenta un investigador del CTI de la Fiscalía colombiana.

No obstante, varias de las víctimas entrevistadas para esta investigación en países como Colombia, México, Perú, Bolivia, Brasil, Argentina y Panamá, consideran a estos prestamistas colombianos como un mal necesario porque son la única opción que tienen para acceder a un crédito. Cifras extraoficiales de las autoridades policiales colombianas apuntan a que el ‘gota a gota’ tendría alrededor de cien mil deudores en América Latina.

Una práctica reciente que identificaron las autoridades de varios países es que estas redes aprovechan la situación política y económica de Venezuela y están utilizando ciudadanos de ese país para realizar los cobros. Varios de ellos han sido capturados en Colombia, México y Bolivia.

Esto pasa en estos países mientras que Uruguay es uno de los últimos países al que ha aterrizado el ‘gota a gota’ y aunque no hay mayor información de parte de las autoridades, en el 2017 se reportó la desaparición de un colombiano que llegó enviado por una estructura para iniciar una ruta de préstamo de dinero.

Para el coronel Sergio Bustillos Maldonado, comandante de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen de Bolivia, (Felcc), el ‘gota a gota’ es un caso de esclavitud en el que personas con enorme fuerza de amedrentamiento e intimidación se aprovecha de gente que necesita dinero.

Dineros del narcotráfico

 Consultados con los gobiernos de una decena de países, coinciden todos en que la hipótesis más fuerte sobre la procedencia de los dineros serían ‘actividades ilícitas que son materia de investigación’, como lo señala el coronel Sergio Bustillos, comandante de la FELCC Bolivia, pero al apagar la grabadora, aseguran esas mismas fuentes sin ninguna restricción que es recurso del narcotráfico.

No es casual que desde el 2013 en países como Chile, Argentina y Honduras denunciaron la presencia y captura de capos de bandas criminales como ‘La Empresa, ‘Los Urabeños’, la ‘Oficina de Envigado’, ‘Los Triana’, o ‘Los Rastrojos’ liderando bandas de ‘gota a gota’ en esos países, adonde llegaron huyendo de la justicia colombiana.

Smiley face
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Fuentes judiciales en Chile aseguran que la dinámica delincuencial de estas organizaciones no se ha limitado solo a los préstamos con cobros violentos, sino que controlan el tráfico de drogas y la prostitución, lo que ha generado en los últimos años casos de xenofobia y protestas contra la presencia de colombianos que son relacionados con estos delitos

En julio del 2015 fue capturado en Santiago Edilberto Oliveros Correa, alias Mundo Malo, líder de la banda ‘la Silla’ de la Comuna 1 de Medellín, al servicio de la ‘Oficina de Envigado’, quien llevaba 18 meses controlando este sistema de préstamos.

Ya en septiembre del 2014 había sido capturada en ese país Fanny Grueso Bonilla, alias ‘Chily’, señalada de ser jefe de ‘Los Urabeños’ o el llamado ‘Clan Úsuga’ en el puerto colombiano de Buenaventura, a quien responsabilizan del desmembramiento de varios integrantes de bandas rivales en las llamadas ‘Casas de Pique’ en medio de la lucha territorial con la banda ‘La Empresa’ por las rutas del narcotráfico.

Otro caso que apunta a los vínculos del narcotráfico y el ‘gota a gota’ fue el ocurrido en Honduras en julio del 2012, cuando fue capturado Alexánder Montoya Úsuga, alias El Flaco, segundo hombre de la banda criminal Los Urabeños, que luego migró de nombre al de Clan del Golfo, una organización que ha exportado el narcotráfico, la extorsión, el sicariato y el lavado de dinero a través de préstamos usureros.

La falta de acceso a créditos bancarios y la corrupción de gobiernos y autoridades policiales han sido determinantes para la expansión de este sistema de préstamos usureros.

En junio pasado el director seccional de la Fiscalía en Antioquia, Raúl González, dijo a medios colombianos que jóvenes de los llamados ‘combos’ de Medellín son trasladados a otros países por redes de prestamistas del denominado ‘gota a gota’ para cometer acciones delincuenciales.

“Tenemos certeza de redes en el tema de cobro en usura, lo que se ha denominado ‘gota a gota’ en países de Centro y Suramérica; hemos podido evidenciar que existen jóvenes que acuden a estos países para ejercer presión indebida a personas que adquieren préstamos bajo tasas de interés que exceden cualquier límite legal y lo hacen de manera violenta”, dijo el funcionario a BLU Radio.

De acuerdo con los organismos de inteligencia esas mismas bandas que controlan el narcotráfico desde Colombia son, las mismas que para activar el negocio del ‘gota a gota’ han apelado a otros delitos como la trata de personas para extender su ‘herencia’ criminal por el continente.

Hay registros en Argentina y Colombia de personas que al no tener la capacidad de pago suficiente y la opción que les ofrecieron fue el transporte de droga a otros países para saldar la deuda.

En agosto del 2012 en Pereira, una familia denunció que a uno de sus integrantes lo detuvieron cuando intentaba entrar droga a China, entre otras razones para pagar una deuda de ‘gota a gota’ y fue capturado y condenado a pena de muerte. Desde entonces Misael espera en el pabellón de máxima seguridad en la cárcel de Dongguan a que el gobierno de ese país decida su suerte.

Las organizaciones colombianas dedicadas a este tipo de delitos en el extranjero operan con la complicidad de los carteles o las bandas criminales de cada uno de esos países tal como ha ocurrido en Perú, Honduras, Brasil y México.

Varios gobiernos, como el de México, han lanzado diversas campañas institucionales alertando a sus ciudadanos para que no caigan en las redes del ‘gota a gota’.

En México los carteles de la droga operan en alianza con los colombianos para realizar actividades de protección, cobros violentos, despojos y asesinatos. El ejemplo más palpable es lo ocurrido con Claudia Ayala, quien tenía nexos con el cartel Jalisco Nueva Generación para las actividades de cobro violento y los nexos con otras bandas como la Unión Tepito o la Familia Michoacana.

Una alianza criminal que no solo se da en México, sino que tomado fuerza en el Pacífico colombiano, donde los carteles mexicanos vienen controlando desde la producción hasta el envío de la droga con las mismas organizaciones que han llevado el ‘gota a gota’ por América Latina.

“Hoy por hoy podemos decir que los mexicanos han aprendido de los colombianos y han hecho maquila propia. Ya varias organizaciones mexicanas han instalado su propio negocio de préstamos con lo que han aprendido de los colombianos”, señaló Alejandro Gazal, director de Procentrhico, gremio de comerciantes del centro histórico de México.

Estas redes tienen aplicaciones exclusivas para realizar digitalmente los cobros en varios países.

Luis Fernando Quijano es el director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) -una ONG que combate las consecuencias violentas del narcotráfico y la guerrilla, los dos dramas del país- fue quien hace algunos años calificó a los préstamos “gota a gota” como una “herencia de la mafia del narcotráfico”.

También en Honduras y Guatemala se tienen indicios fuertes de la relación que mantienen las redes de ‘gota a gota’ con miembros de las maras salvadoreñas para el ejercicio de seguridad y cobros a deudores morosos, mientras en Brasil las bandas que controlan las favelas realizan las mismas actividades al servicio de los cobradores llegados desde Colombia.

La débil lucha trasnacional

Tres factores fueron fundamentales para la expansión del ‘gota a gota’ por la región: los altos índices de corrupción en los gobiernos de algunos países, la desigualdad social en el continente y la corrupción de algunas autoridades policiales en países como Colombia, Perú, Ecuador y México.

Ante una realidad evidente, representantes de los gobiernos de diez países se reunieron en agosto del 2017 en la ciudad de Puebla, en México, para firmar un acuerdo de cooperación internacional a fin de combatir la corrupción y la delincuencia organizada. En el evento, realizado en el marco de la Cumbre de Procuradores y Fiscales de América Latina, uno de los temas tratados fue el de la presencia de legiones de colombianos dedicados al préstamo ilegal de dinero bajo el modelo de ‘cobradiario’ o ‘gota a gota’.

En Chile el ‘gota a gota’, entre otros delitos, despertó la xenofobia hacia los colombianos.

En el marco de la reunión se discutieron las estrategias comunes para enfrentar este problema, y una de sus principales propuestas fue el intercambio de información entre autoridades. Por el momento, las autoridades federales mexicanas tienen bajo la lupa a 1.500 colombianos. Según datos del el Instituto Nacional de Migración del país llegaron desde 2015 con visas de turismo y se quedaron para administrar rutas de cobro a comerciantes y sectores deprimidos de 22 estados del centro y sur del país.

Desde el 10° Congreso de Asomicrofinanzas, evento que integra a 500 empresarios en Cartagena, la Superfinanciera aseguró que el ‘gota a gota’ (también conocido como pagadiario en otras regiones de Colombia), es uno de los focos prioritarios para el gobierno colombiano porque se expandió a sectores de comercio en ciudades y en el área rural. en cuenta su expansión en sectores de comercio urbanos y rurales.

De la misma forma las autoridades tienen otro hilo para confirmar la derrama económica de esta actividad porque solo en el último año las remesas hacia Colombia crecieron en un 15,82%, según el Banco de la República. De hecho, Colombia es el país que más ha crecido en la región en cuanto al ingreso de dinero de sus nacionales residentes en el extranjero.

Fue a través del Superintendente Financiero de Colombia, Jorge Castaño, que en julio del 2019 se habló en el Décimo Congreso de Asomicrofinanzas sobre la gran preocupación por los préstamos informales donde los usureros aprovechan la necesidad de los pequeños comerciantes.

"Realmente esto es muy difícil de medir porque es un mercado subterráneo, entre otras cosas porque ellos cobran tasas por encima de las estipuladas. Institucionalmente existen un conjunto de medidas que ayudan a enfrentarlos, pero nosotros debemos ofrecer la rapidez, facilidad y todo las características que esos créditos tienen, pero desde el punto de vista legal", explicó.

También En el Centro de Emergencias Quilmes Bombero Sánchez conformaron en agosto de 2019 la primera mesa interdisciplinaria de la provincia de Buenos Aires, integrada por el Ministerio de Seguridad, la Subsecretaría de Articulación Judicial de la Nación, la Secretaría de Seguridad y Ordenamiento Urbano municipal y la Dirección Nacional de Migraciones, entre otras entidades, para informar y plantear estrategias para frenar la actividad delictiva del ‘gota a gota’.

En Honduras hay reporte de casos en los que los deudores pagan con sus mujeres o sus hijas.

Por su parte, las autoridades colombianas reconocen que el problema es transnacional, lo que obligó a la Policía y la Fiscalía a buscar alianzas con sus homólogos de México, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú, México y Brasil para frenar la expansión.

En los casos de Honduras, Colombia y Perú ha sido la propia Presidencia de la República la que ha salido a exigir medidas y resultados frente a este crimen.

Una vez las autoridades peruanas identificaron la presencia de la modalidad del ‘gota a gota’ en 97 ciudades, empezaron a desarrollar campañas enfocadas a que la gente no acceda a este tipo de créditos. La más fuerte ha sido la campaña #NoPrestesTuVida. Con este mensaje que lanzó el Ministerio del Interior peruano busca prevenir a los ciudadanos de los riesgos a los que están expuestos. Sin embargo, las mismas autoridades reconocen que el resultado fue mínimo porque continúa el delito.

DelitoPenas
Fraude por usuraEntre 6 meses y 12 años de prisión.
ExtorsiónEntre 2 y 8 años de prisión y de 40 a 160 días multa.
AmenazasDe 3 días a 1 año de prisión o de 180 a 360 días multa.
Lavado de dineroDe 5 a 15 años de prisión y 1.000 a 5.000 días de multa.
Asociación ilícitaPrisión o reclusión de entre 3 y 10 años
HomicidioSe castiga con una pena de entre 12 y 24 años de prisión.
DelitoPenas
Fraude por UsuraReclusión de 3 meses a 2 años y multa de 30 a 100 días.
ExtorsiónTiene una pena de entre 1 y 3 años de prisión.
AmenazasTrabajo de un 1 mes a un 1 año y multa hasta de 60 días.
Lavado de dineroSe penaliza con entre 1 y 6 años de cárcel y multa de 100 a 500 días.
Asociación ilícitaReclusión de 6 meses a 2 años o prestación de trabajo de 1 mes a 1 año.
HomicidioSe sanciona con una pena de 5 a 20 años de cárcel.
DelitoPenas
Fraude por UsuraPena entre 32 y 90 meses de prisión y una multa de 66 a 300 salarios.
ExtorsiónPrivación de la libertad entre 1 y 5 años.
AmenazasPena de prisión de 1 a 5 años.
Lavado de dineroRecibe una pena entre 10 y 30 años y multa de 650 a 50.000 salarios.
Asociación ilícitaTienen unsanción entre 8 y 18 años de prisión.
HomicidioContempla una pena de entre 25 y 40 años de cárcel
DelitoPenas
Fraude por UsuraReclusión entre 4 y 6 años,más una multa igual al25 % del monto.
ExtorsiónTiene una pena privativa de al libertad entre 3 y 9 años.
AmenazasPena privativa d ela libertad entre 3 meses y 2 años.
Lavado de dineroSe sanciona con pena de entre 15 y 20 años de reclusión.
Asociación ilícitaContempla una pena de entre 10 y 15 años de prisión.
HomicidioSe incurre en una pena de entre 15 y 20 años de reclusión.
DelitoPenas
Fraude por UsuraTiene una pena de entre 1 y 4 años de prisión.
ExtorsiónEstima una pena entre 1 y 5 años de cárcel.
AmenazasEstima una condena entre 1 y 3 años de cárcel.
Lavado de dineroPrivación de la libertad entre 5 y 12 años.
Asociación ilícitaSe sanciona con entre 3 y 5 años de cárcel.
HomicidioTiene una sanción de entre 20 y 30 años de privación de libertad.
DelitoPenas
Fraude por UsuraSe sanciona con una pena de hasta 5 años de cárcel.
ExtorsiónSe sanciona con pena privativa de libertad de 1 a 5 años.
AmenazasMulta o pena alternativa.
Lavado de dineroPena privativa de la libertad de entre 1 y 5 años.
Asociación ilícitaSe castiga con entre 2 y 5 años de cárcel.
HomicidioTiene una pena de entre 10 y 15 años de prisión.
DelitoPenas
Fraude por UsuraPena de prisión de 6 meses a 2 años y multa de 16 a 311 dólares.
ExtorsiónPrivación de la libertan entre 3 y 5 años
AmenazasSe castiga con entre 6 meses y 2 años de prisión.
Lavado de dineroTiene una pena de entre 1 y 13 años de cárcel.
Asociación ilícitaSe reprime con una sación de entre 3 y 5 años de prisión.
HomicidioEste delito contempla una pena de entre 22 y 26 años de cárcel.
DelitoPenas
Fraude por UsuraContempla una pena de 6 meses a dos años de prisión.
ExtorsiónNo aplica
AmenazasNo aplica
Lavado de dineroNo aplica
Asociación ilícitaNo aplica
HomicidioNo aplica
DelitoPenas
Fraude por UsuraPrisión de 1 a 3 años y una multa entre $3.000 y $30.000.
ExtorsiónSe penaliza con privación de la libertad entre 5 y 10 años.
AmenazasPrivación de la libertad entre 6 meses y 2 años.
Lavado de dineroNo Reprime con prisión de 6 meses a 6 años.
Asociación ilícitaTiene una pena de 3 a 10 años de cárcel.
HomicidioPena privativa de la libertad entre 8 y 25 años.
DelitoPenas
Fraude por UsuraPena privativa de la libertad entre 1 y 3 años, además de una multa.
ExtorsiónSe impone una sanción de 1 a 5 años de cárcel.
AmenazasNo aplica
Lavado de dineroNo aplica
Asociación ilícitaNo aplica
HomicidioNo aplica

En el caso de México, el Consejo Ciudadano diseñó a comienzos de este año un sistema de carteles y trípticos que se han instalado en 439 plazas de mercado de la ciudad capital advirtiendo del riesgo de acceder a este tipo de créditos y se ha establecido una línea directa a través de WathsApp para que la gente denuncie sin miedo estos casos. También crearon un sistema de créditos para personas de escasos recursos casi sin intereses.

México es además el único país donde las víctimas del ‘gota a gota’ de la capital del país, cansados de las extorsiones y el cobro sin medidas de intereses y multas de los prestamistas colombiano, han organizado grupos de autodefensa que amenazan con generar acciones violentas de gran magnitud.

Las autoridades en Brasil realizan también operativos constantes en lugares como Goiás, Sao Paulo, Río de janeiro, Maranhao, Amapá, Espíritu Santo y Piaui con el fin de desmantelar estas estructuras que sacan el dinero hacia Colombia mediante prácticas también ilegales.

Cabecillas de bandas criminales que exportaron el ‘gota a gota’ han sido capturados en varios países. Edilberto Oliveros, ‘Mundo Malo´, de la Oficina de Envigado, fue detenido en Chile.

Aunque las autoridades de cada país avanzan de la manera que mejor lo consideran, comerciantes en Colombia, México, Honduras, Perú, Brasil y Ecuador advierten el aumento de los prestamos ‘gota a gota’.

Salvador Guerrero, director del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México reconoce que los países no vienen trabajando de la manera articulada que debieran y asegura que mientas no haya una estrategia transnacional, será imposible hacerle frente a este fenómeno que azota la región.

El ‘gota a gota’ por países

Ecuador

El primer país que
importó el ‘gota a gota’

Perú

El préstamo no fue opción,
sino una obligación

Bolivia

Aprovecharon la crisis
de los venezolanos

ARGENTINA

Camuflaron el delito en
la venta de muebles

Brasil

La tecnología al servicio
del ‘Gota a gota’

méxico

Donde la impunidad
alimentó el fenómeno

honduras

Pagan la deuda con sus mujeres o hijas

Colombia

Un problema
de salud pública

chile

Estructuras ocultas
en el comercio legal

panamá

Un fenómeno
que era impensable

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Este reportaje fue realizado por la Unidad Investigativa del diario El País de Cali, con el apoyo y la asesoría editorial de la Plataforma Periodística para las Américas, Connectas.


Investigación y redacción:

Hugo Mario Cárdenas López

Edición de video:

Álvaro Pío Fernández Castaño

Diseño gráfico

Edward Certuche

Diseño y desarrollo web:

Henry Ríos Daraviña
Felipe Linares

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