"Para que prospere la 'economía naranja' es fundamental proteger a los autores": Egeda

"Para que prospere la 'economía naranja' es fundamental proteger a los autores": Egeda

Agosto 30, 2018 - 01:16 p.m. Por:
Andrés F. Martínez / Redacción de El País
Vivian Alvarado

Vivian Alvarado, directora de Egeda Colombia, Sociedad de Gestión colectiva al servicio de los Productores Audiovisuales.

Colprensa

Esta semana se lleva a cabo en Cali el Festival de cortometrajes latinoamericanos en Nueva York ‘Corto Circuito’. Dentro de sus actividades, el pasado martes, en la Cinemateca de La Tertulia, se desarrolló una charla sobre protección de derechos de autor, liderada por la abogada Vívian Alvarado, gerente de la Sociedad de Gestión Colectiva de los Productores Audiovisuales, Egeda Colombia.

En ese espacio, Alvarado habló a creadores de la región sobre los desafíos legales que tiene la producción de contenidos creativos en Colombia, llamada también ‘Economía naranja’, un motor que mueve cerca de $5000 millones anualmente en el Valle del Cauca, de acuerdo con la Comisión Regional de Competitividad.

Para la abogada es “fundamental” que existan estrategias enfocadas en el respeto a la titularidad de derechos si se pretende prosperar como país en ese mercado. Sobre los retos jurídicos en esta industria El País consultó con Alvarado algunos aspectos elementales en materia de derechos de autor.

¿Qué contenidos pueden ser protegidos en Colombia?

Se pueden proteger obras como pinturas, esculturas, música con o sin letra, dramatizados, series, películas, libros... todo aquello que sea un producto del intelecto humano en el campo de las obras literarias y artísticas.

¿Qué debe hacer una persona para proteger algún contenido?

El sistema de derechos de autor ofrece la protección jurídica sin ninguna formalidad. La protección nace con el simple hecho de la creación, y se otorga durante toda la vida del autor y ochenta años después de su muerte.

No obstante, existen algunas herramientas a las que los productores pueden acceder para tener una mayor seguridad jurídica. Una de ellas es el registro ante la Dirección Nacional de Derechos de Autor.

¿Qué tanto conocen los colombianos sobre este tema?

Desafortunadamente, hace mucha falta la formación en el componente legal. Muchas veces, cuando la gente se encuentra con el tema de derechos de autor, es por una situación problemática: o porque le han violado sus derechos, o porque ha infringido los de otro autor.

En la academia, las ramas de humanidades o artes no tienen componentes legales. Los músicos muchas veces estudian cinco años, ven todo lo que tiene que ver con su arte, pero nunca ven los aspectos legales, lo mismo pasa con artistas y productores audiovisuales.

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Entonces se trata de un tema de educación. ¿Tienen responsabilidad las universidades y la academia?

Sí. Incluso un poco más atrás, desde la casa. Se trata de inculcar este tipo de valores en los jóvenes. En el núcleo del derecho de autor la palabra clave es respeto, que se aprende en el hogar cuando le damos ejemplo al niño de que no nos conectamos a un cable de televisión sin pagar; o cuando le instruimos a los adolescentes diciéndoles que el hecho de que tengan en internet una diversidad de información no significa que todo sea libre y gratuito.

En ese sentido, hace falta cultivar mucho más el respeto...

Claro. A veces se pierde de vista que el derecho de autor es el salario de los creadores. Hay personas para las que su trabajo es el proceso creativo, y todo lo que ellos hacen alrededor de eso es su fuente de ingresos.

Mientras se cultiva el respeto, deben haber mecanismos jurídicos. ¿Qué tan sólida es la ley en Colombia para hacer valer los derechos?

Nuestra legislación es bastante amplia. Colombia ya ha suscrito todos los tratados internacionales que regulan los derechos de autor. Una persona que vulnere estos derechos puede verse abocada a sanciones administrativas, como cierre de establecimientos de comercio; civiles, como verse obligados a adquirir una licencia; o inclusive una sanción penal, pues hay conductas calificadas como delitos, con penas de prisión que van de cuatro a ocho años.

¿Cómo estamos en términos legales de protección respecto a otros países de Latinoamérica?

Desde el punto de vista normativo, estamos muy bien. De hecho, acabamos de aprobar una nueva Ley de Derechos de Autor, que pone a nuestro país en el liderato de las naciones respecto a respeto y garantías.
Esta ley fue muy importante porque, entre otras cosas, amplió la duración de la protección de 50 a 70 años.

El asunto en nuestro país es de observancia, de que estas leyes realmente se cumplan y se hagan cumplir. Que la gente cuando use obras cuente con autorizaciones y haga los pagos respectivos a los titulares de derechos.

Los controles deben ser mucho más difíciles de aplicar en internet, pues no hay establecimientos físicos para sellar o personas identificables...

Es un desafío. El internet nos ha abierto una nueva ventana al mundo, pero también nos ha traído una cantidad de retos, porque la forma de acceder a las obras es muy diferente.

La solución en este caso es buscar mecanismos para que la gente pueda acceder legalmente a los contenidos y para que el autor siga teniendo control sobre sus obras en la red.

Y fuera de lo normativo, ¿tenemos cultura de respeto a estos derechos?

Vamos en el camino, pero falta mucho por hacer. Todavía la falta de conciencia de respeto frente a la propiedad intelectual es muy grande.
Hoy en día, sobretodo entre la gente joven, existe una más fuerte conciencia de respeto hacia todo lo intangible, entre otras cosas, porque nuestro país es un país muy rico en bienes intangibles. Creo que hemos tenido un despertar en el que nos damos cuenta de que podemos tener un componente diferenciador.

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Y en la explotación de esa “riqueza intangible” debe ser crucial la protección de derechos de autor...

Claro. Para que realmente exista una industria creativa en Colombia es necesario que existan varios componentes: el financiamiento a las películas y su protección, pues no tiene sentido hacer una obra que no se pueda comercializar ni explotar porque no está protegida.

El componente de derechos de autor es fundamental para una estrategia que propenda por la generación de una industria. Y en eso se debe ver un decidido apoyo del Estado para impulsarla, en todo el tema de economía naranja, como le hemos visto con las Leyes de Cine 1 y 2.

Corto Circuito Programación

Este jueves, a las 7:00 de la noche, se dará apertura oficial al Festival de cortometrajes de Nueva York, en la Cinemateca La Tertulia.

En la velada se presentarán ocho de los cortometrajes más premiados en festivales de América Latina. Estos son: ‘Los desheredados’ (España), ‘Cerulia’ (México), ‘Hijo por hijo’ (Venezuela), ‘Anderson’ (Brasil), ‘Un minutito’ (España), ‘Un 9 de abril’ (Colombia), ‘Todavía’ (Cuba), y ‘Pequeño manifiesto en contra del cine solemne’ (Argentina).

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