Mick Jagger, una leyenda de riqueza y buen gusto

Escuchar este artículo

Mick Jagger, una leyenda de riqueza y buen gusto

Agosto 05, 2018 - 08:00 a. m. Por:
Yefferson Ospina / Periodista de El País
Mick Jagger, vocalista de los Rolling Stones.

Mick Jagger, vocalista de los Rolling Stones.

Especial para El País

1. Ícono generacional

“Permítame que me presente. Soy un hombre de riqueza y de buen gusto”. Es el inicio de una de las mejores canciones de toda la historia del rock, una de las mejores canciones de la historia de la humanidad: ‘Sympathy for the devil’ (Simpatía por el demonio), escrita por Mick Jagger, el vocalista y líder de los Rolling Stones, que fue lanzada hace exactamente 50 años, en 1968.

Mick Jagger tenía entonces 25 y ya era una de las estrellas más importantes del rock, ya era lo que sería por siempre: el rockero un poco sucio, rebelde, problemático, que había tenido que lidiar con denuncias por posesión de drogas, el de los escándalos, pero también el terriblemente simpático que enloquecía a las jovencitas de su época -las enloquece aún-, el de los shows que nadie más daba, el de las letras oscuras que inquietaban a Bob Dylan. Ya era eso.

Pero probablemente no tenía la menor idea de que la primera línea de esa canción lo definiría a él mismo por siempre: Mick Jagger es muchas cosas, y entre todas ellas parte de lo innegable de cualquier descripción que se le quiera endilgar es esa: que es un tipo rico y de muy buen gusto.

Lea también: The Rolling Stones sacarán a la venta su nuevo álbum recopilatorio el 1 de diciembre

No es poco, es de hecho mucho. Con 75 años los cumplió el pasado 26 de julio- Mick no es nada de lo que son tantas otras estrellas con su edad: no es un penoso Axl Rose (el vocalista de Guns N’ Roses) pasado de kilos, ni un Steven Tyler (el vocalista de Aerosmith) mostrando sus cirugías plásticas o un Gene Simmons (el bajista de Kiss) haciendo dinero con un reality sobre su familia digno de las Kardashian.

No. Mick hace rock y dinero, tiene una novia de 22 años y está en mejor forma física que cientos de jóvenes de la edad de su novia y sigue haciendo las giras musicales que más dinero recaudan en el mundo de los espectáculos. No podía esperarse menos. Es Mick Jagger, el vocalista de ‘The Rolling Stones, “‘La más grande banda de Rock and Roll de todos los tiempos”, como se autoproclamaron ellos mismos en 1969.

En una entrevista concedida a El País de España, Keith Richards, guitarrista de los Stones y amigo de siempre de Mick, le dijo a su entrevistador: “¿Sabes por qué los perros se lamen las bolas? Porque pueden. Bueno, los Stones seguimos tocando porque podemos...”. Se han hecho los cálculos y se trata de datos verificables: Mick Jagger puede llegar a correr 20 kilómetros durante sus conciertos. Es casi el doble de lo que corre un jugador de fútbol, en promedio, en un partido. Para estar en esa forma física a su edad, realiza todos los días sesiones de pilates, tiene una estricta dieta alta en carbohidratos, ahora no fuma, tampoco bebe demasiado, tiene gimnasio propio...

Entonces sí: a sus 75 años Mick Jagger junto a los Stones sigue cantando y sigue haciendo música por esa simplísima razón, porque puede.
Sin embargo, esa respuesta implica otra pregunta: ¿Por qué seguimos escuchando la voz grave y la pronunciación enredada de Mick; por qué los Stones pueden seguir haciendo giras en todo el mundo más de 50 años después de que saliera a luz su primer éxito, por qué pueden seguir llenando estadios como ninguna otra banda lo hace?

Las respuestas pueden ser muchas. Una bastante probable es esta: los Stones fueron la voz de varias generaciones y en cierto sentido lo siguen siendo. Es una respuesta que suena

a cliché, lo cual no la hace falsa: Bob Dylan, The Beatles, Pink Floyd le dieron forma con su música a las inquietudes de varias generaciones,
pero de ellos salvo Dylan, que sale muy poco al público, los únicos que perduran son los Stones, y las letras de sus canciones interpretan ahora una realidad que parece no muy distante de esa en la que fueron escritas.

La primera gran canción de los Stones fue ‘I can’t get no satisfaction’, una canción que para su época fue una revolución que hablaba de la imposibilidad que tenían los jóvenes de principios de los 60 de tener satisfacciones.

Eran jóvenes que vivían en sociedades conservadoras que veían el sexo como un acto de reproducción animal, que apenas despertaban a las drogas y que buscaban romper con la tradición de sus padres.

En la entrevista que Jagger le dio a Jann S. Wenner, periodista de la revista Rolling Stone en 1995, dice que gran parte de la popularidad de esa canción se debió a que “capturaba el espíritu de la época”, que era “la alienación. O un poco más que eso, quizá, pero una especie de alienación sexual”.

Luego de ese éxito, siguió un periodo un tanto difícil de experimentación con las drogas por parte de Mick y todos sus compañeros de la banda, del que salió ‘Their Satanic Majesties Request’, un álbum poco atractivo musicalmente pero que sirvió para bautizarlos a ellos como ‘Sus majestades satánicas’. Después llegaron los grandes clásicos de su discografía. El primer gran álbum de los Stones apareció en 1967 y se llama ‘Beggars Banquet’, una mezcla de rock, blues y country, en donde aparecieron los ahora clásicos ‘Sympathy for the devil’, ‘No expectations’ o ‘Street fighting man’. En la misma entrevista dada a Rolling Stone, preguntado sobre esas canciones, Jagger dice que se trataba de composiciones inspiradas por las turbulencias de la época: la guerra de Vietnam por la que se manifestaban los jóvenes americanos en las calles de Estados Unidos, las protestas de los estudiantes franceses que presagiaban lo que ocurriría en Mayo en el 68, la zozobra de una guerra nuclear entre la URSS y Estados Unidos.

‘Street fighting man’ es eso: la historia de un rebelde que pelea en las calles. “Hey so my name is called Disturbance / I'll shout and scream /I'll kill the king, I'll rail at all his servants” (Hola, mi nombre es Disturbios / Gritaré y gritaré / Mataré al rey, voy a criticar a todos sus sirvientes), dice esa canción. Su disco siguiente se llama ‘Let it bleed’ (Déjalo sangrar) publicado en 1969, y contiene otra de las más grandes canciones de la banda: “Gimme Shelter” (Dame abrigo), una canción que el propio Jagger ha tildado de apocalíptica, que habla de la guerra y que fue utilizada por el Francis Ford Coppola como parte de la banda sonora de su película sobre Vietnam ‘Apocalipse Now’.

Luego llegaron los otros grandes álbumes: ‘Sticky Fingers’, ‘Exile on Main Street’ y ‘Goat’s head soup’, los álbumes en los que están la mayor parte de sus canciones más conocidas: ‘You can’t alwats get what you want’, ‘Wild horses’, ‘Moonlight mile’, ‘Sweet Virginia’, ‘Shine a light’, ‘Angie’. Eran canciones que le hablaban a miles de jóvenes sobre la oscura realidad que les había tocado en suerte, la realidad de la Guerra Fría, de la guerra en Vietnam, de una sociedad conservadora en la que sentían asfixiados, pero en la que ellos y su música fueron la posibilidad de un respiro.

Un respiro que en realidad fue un exceso de conmociones: los Stones, con Mick Jagger a su cabeza y con otras tantas bandas de la época, abrieron la puerta a la revolución que tuvo lugar después: el verano del amor, la revolución sexual, el hippiesmo, la entrada a las drogas.
El sociólogo estadounidense Todd Gitlin escribió que el rock fue la música de la esperanza y la rabia durante los años 60. Y Mick Jagger, junto a los Stones, fue uno de los mayores hacedores de esa música. Probablemebte por eso lo seguimos escuchando: porque el rock sigue siendo esperanza y rabia en tiempos oscuros.eneracional

"No hago rock solo por dinero. Si no, no estaría con los Stones: me dedicaría a cantar como solista en un casino de Las Vegas y no tendría que dividir
los beneficios".

Los más longevos 

Es la banda de rock más antigua de toda la historia del rock. Fue fundada en 1962 por Brian Jones, Mick Jagger, Keith Richards, Bill Wyman, Ian Stewart y Charlie Watts. Jagger, Richards y Watts siempre han hecho parte de la formación. Desde 1975 Ron Wood hace parte como guitarrista.

2. Apetito insaciable
Mick Jagger, vocalista de los Rolling Stones.

El baile es una de las características de Jagger en el escenario.

Agencia EFE

Se dicen innumerables cosas, y las dicen innumerables personas. Su primera esposa, la exreina de belleza nicaragüense Bianca Jagger, con quien estuvo casado entre 1971 y 1979 dice que es un machista insufrible. “Nunca encajé en su mundo. El día de mi boda fue muy desconcertante, me di cuenta de que no iba a tener el control de mi vida. Mick es el colmo del machismo y en cierta forma mi divorcio fue una liberación. Aunque fue difícil; no habría querido que pasara”, dijo en un entrevista a El País de España en 2011.

Marianne Faithful, cantante y una de sus novias de juventud, dice que era un “gamberro descarado” y bastante vulgar con ella; Bill Wyman, exbajista y uno de los fundadores de los Rolling Stones, ha dicho que en realidad es un frío calculador que solo quiere reconocimiento y dinero.

Lo que se ha dicho de él abarca un muy grande espectro de las cosas que se pueden decir de alguien: un seductor incansable que nunca le ha sido fiel a ninguna de sus novias oficiales; se calcula que se ha acostado con más de 2.000 mujeres, aunque solo se ha casado con dos y tiene ocho hijos con cinco diferentes; se llegó a decir que además tuvo una relación homosexual con el rockero David Bowie.

La actriz Marsha Hunt, madre de una de sus hijas, ha dicho que le alegra que no haya crecido junto a él y Ron Wood, actual segundo guitarrista de la banda escribió en su libro ‘Memorias de un Rolling Stone’ que Jagger le robaba sus ideas para escribir canciones.

Se dice que es la apoteosis del narcisismo. Truman Capote escribió sobre él: “Es un actor extraordinario. Él es justo eso porque, primero, no sabe cantar; segundo, no sabe bailar; tercero, no tiene la menor idea sobre música. Pero él sabe cómo llegar al escenario y convertirse en un gran showman”.

Y no hay duda de que lo sea, de que sea exactamente todo eso que dicen de él: Mick Jagger, como todos los Stones, han apurado la existencia como si los poseyera una sed que no termina, una sed siempre renovada. Se podría decir que lo han hecho todo: cuando grabaron su álbum ‘Exile on Main Street’ en Francia, llegaban a pasar varios días despiertos por el exceso de consumo de cocaína.

El libro ‘Viajando con los Rolling Stones’, de Robert Greenfield, narra la orgía permanente en que se convirtió la gira de 1972, incluida una fiesta en la mansión del dueño del imperio Playboy, Hugh Hefner.
Según contó el propio Keith Richards, en aquella fiesta Jagger y Bill Wyman competían por ver quién llevaba el mayor número de fans a la cama a la vez.

Tiene una fortuna avaluada en 295 millones de euros, lo que lo ubica como el quinto músico más rico de Inglaterra, y sigue produciendo: el pasado 8 de julio terminó la gira 2018 de los Stones denominada ‘No filter’.

Mick Jagger es todo eso, un tipo para el quien la existencia no tiene límites, ni siquiera los que impone el tiempo.

Ahora mismo, con 75 años, tiene de novia a la jovencita productora de cine de origen kuwatí y de 22 años, Noor Alfallah.

Varios de sus hijos son mayores que ella.

3. La dinastía

El último de sus hijos nació hace tres años, cuando Jagger tenía 72. Se llama Deveraux, y lo tuvo con la modelo Melanie Hamrick, que es 30 años menor que él.

Jagger se enteró que iba a ser padre por primera vez en 1969, cuando salía con la cantante Marianne Faithfull. No obstante, la madre del bebé no era su enamorada, sino la actriz Marsha Hunt, quien dio a luz a Karis.

La mayor de la dinastía, además de haberse graduado en Yale, ha destacado en su oficio como asistente de producción de cine, convirtiéndose en la “mejor” de la familia, según algunas de sus hermanas. Por otra parte, también se ha hecho conocida por ser incondicional con Mick, sobre todo cuando su ex pareja, la diseñadora L'Wren Scott, se suicidó en 2014.

Otro de los grandes pilares de Jagger ha sido su hija Jade de 44 años, fruto de su matrimonio con Bianca- quien ha desarrollado una exitosa carrera como diseñadora de joyas. A los 25 creó su propia firma, después trabajó para la lujosa marca Garrad y, en 2008 creó una ostentosa daga para el vodka Belvedere.

Asimismo, Jade ha sido la única de sus hermanos en darle bisnietos a Mick, cuando a los 41 se convirtió en abuela.

En 1990, Jagger se casó con la modelo Jerry Hall, con la que tuvo cuatro hijos, dos de las cuales dos se han convertido en supermodelos. Lizzy, de 32, comenzó su carrera en el 98 y ha sido rostro de Mango y Lancôme, destacando en la campaña del perfume ‘So Magic!’. Sin embargo, la moda no ha sido lo único por lo que ha llamado la atención, porque a los 18 saltó a los tabloides al tener una relación con un actor 26 años mayor que ella. Al contrario, su hermana Georgia May ha sido más reservada.
Con una belleza que ha deslumbrado a grandes diseñadores, ha representado a marcas como Vuitton o Miu Miu, acaparando incluso portadas de Vogue. Asimismo, fue elegida como la ‘Modelo del Año’ en los British Fashion Awards en 2010.

Por otra parte, James Jagger, de 30 años, estudió teatro y se convirtió en un artista digno de ser contratado por su padre. Porque este 2016, Mick y Martin Scorsese le llamaron para actuar en su serie Vinyl, en la que interpretó al líder de una banda de punk. Un rol muy similar al que representa en la realidad, al ser el vocalista de un grupo llamado ‘Turbogeist’.

Así también, Gabriel (de 19 años) se ha destacado en un ámbito más clásico, experimentando como pintor. Un talento que L'Wren Scott alabó alguna vez, tras ver un retrato que el adolescente había pintado de su hermana Georgia May.

Finalmente, Lucas aún vive con su madre, la brasileña Luciana Giménez con la que Mick tuvo un ‘affaire’. Y aunque se ven poco, el parecido entre ellos es impresionante. El chico de 17 años tiene su misma boca, mismo rostro e incluso se ha arreglado el pelo para parecerse a su padre.

Ninguno de ellos se ha quejado de la generosidad de su padre. No tienen problemas freudianos con el padre que los abandona o les prodiga poco cariño. No.

Parece que el líder de los Stones no fue, después de todo, el tipo con el que un padre dejaría salir a su hija, pero sí el tipo que muchos habrían soñado como padre.

Deveraux Jagger,  el menor de la dinastía, quien tiene tres años.

Deveraux Jagger, el menor de la dinastía, quien tiene tres años.

Especial para El País

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS