Petronio Álvarez:"Los negros no somos moda": Alejandra Taborda

"Los negros no somos moda": Alejandra Taborda

Agosto 17, 2018 - 11:58 p.m. Por:
Lizeth Meza, reportera de El País
Alejandra Taborda, actriz

Alejandra Taborda, su color favorido es el rosado, el animal que prefiere es la pantera, admira a Halle Berry como actriz y su mayor motivación es su familia.

Foto: El País

Alejandra Taborda es una mujer caleña que no sabe de miedos y a quien no le tiembla la voz para defender su identidad afro. Es carismática, inteligente, graciosa y determinada.

Actualmente se dedica al diseño de modas y a la actuación. A sus 25 años ha participado siete veces en el Festival Petronio Álvarez, donde a través de su marca, Blanco y Negro, ha exhibido sus creaciones llenas de color, texturas e ingenio.

Esta amante del arte y la cultura cree profundamente que “los artistas tienen el don y la responsabilidad de alegrar los corazones abatidos”.
Hasta el momento, ha trabajado en cuatro telenovelas: ‘Celia’, ‘La esclava blanca’, ‘No olvidarás mi nombre’ y ‘Nadie me quita lo bailao’. Hace poco, también participó en un corto llamado ‘Veneno’ en Santa Marta y ha interpretado varios personajes en el programa ‘Tu voz estéreo’.

Alejandra es consciente de que a través de su carrera puede convertirse en un referente para otras personas, en especial para muchas mujeres afro, y sueña con contribuir a afianzar la identidad y el amor de ellas hacia su cultura, su cabello, sus labios, su biotipo físico. Que reconozcan, con orgullo, su cultura, su piel.

La intérprete de la coqueta y ambiciosa Karina en ‘Nadie me quita lo bailao’, nos cuenta sobre ella y su partición en el Petronio.

En su criterio, ¿cuál es el mensaje más importante que deja el Festival Petronio Álvarez?

Que los negros no somos moda. Somos cultura, somo una etnia que desde hace años se está resistiendo y se está parando firme para resaltar su identidad. Antes, las mujeres veían la necesidad de cepillarse y alisarse el cabello porque les hacían bullying. A nosotras nos han dicho que nuestro cabello parece una estopa de coco o una esponja de brillo y por eso nos apabullábamos. Ahora siento que nos hemos empoderado más de lo que somos.

¿Qué representa la moda para usted?

Para mí la moda es un estilo de vida, de hecho, es mi estilo de vida. Yo lo demuestro a diario a través de mis diseños, de la forma en que me visto y me expreso. Lo que usas dice mucho de ti.

¿Qué quiere promover a través de sus diseños?

Yo siento que con mi trabajo estoy dando un mensaje de amor y aceptación a las personas, aún más si son adolescentes o niñas. Esta es mi empresa, pero más que vender quiero que la gente tenga ese mensaje a la hora de comprar una prenda.

Me preocupa el racismo y la no aceptación que tienen muchas mujeres desde pequeñas, algunas de ellas en el Petronio lucen su etnia con una sonrisa, pero cuando se acaba el festival vuelven a intentar ocultar lo que son. Esa es una de las razones por las que saqué unos espejos que se llaman “espejos de identidad”. Quiero que cuando alguien se vea ahí, se ame como es.

Uno de los productos que más venden son los turbantes, ¿por qué usar uno? ¿Quiénes pueden usarlos?

Yo pienso que todas las mujeres pueden usar turbantes si entienden el significado que estos tienen, si se sienten empoderadas y respetan nuestra cultura. Pero yo no quiero que la gente se ponga un turbante porque estamos en Petronio y vamos a disfrazarnos de negros.

Yo quiero que la gente entienda lo versátil que puede ser esta prenda y que se sienta a gusto a la hora de ir a un matrimonio, a una iglesia, a un paseo con un turbante puesto. Es un accesorio que puede ser perfecto con ropa deportiva, con faldas, con vestidos, solo se trata de mezclar texturas y colores. Su uso es pura energía y vitalidad.

Ahora mencionó que le preocupa el racismo, ¿cómo cree que se manifiesta ese fenómeno en Cali, una de las ciudades de Colombia con mayor población afro?

Se manifiesta de muchas maneras, cuando le dicen a uno: “Ay, pero tú no eres tan negra, tu eres bonita, tus facciones no son de negra”, “Para ser negro no eres tan ordinario” o “Estoy trabajando como negro para vivir como blanco”, esos son comentarios que hacen parte de microracismos.

¿Alguna vez tuvo problemas para aceptar su cabello o su identidad?

Aceptarse es duro para todos, eso te hace cuestionarte mucho y más en la adolescencia. En el colegio sentía que mi cabello era demasiado abundante y en sexto empecé a cepillarlo para sentirme bien y cuando lo hacía me halagaban.

Luego, con la ayuda de mi mamá que es actriz de teatro y una mujer sumamente empoderada, empecé a cuidarlo y a dejarlo suelto y cuando lo hice los cumplidos también afloraron. Es cuestión de amarse, de ver virtudes en eso que te representa.

¿Cómo ve la inclusión de los actores afro en la televisión?

Tristemente, esa inclusión es muy poca, porque cuando nos tienen en cuenta para interpretar un personaje de alguna producción, generalmente son papeles de esclavos, de matones o de gente sumida en la pobreza. Aún no siento que nos busquen específicamente para interpretar a un abogado, médico o administrador de empresas. Siempre son personajes con ese tipo de características.

¿Cuál es el personaje que más has disfrutado interpretar?

Creo que Rosita en ‘La esclava blanca’, ese papel fue de mucho impacto, tanto, que me han escrito personas hasta de África para contarme la conexión que tuvieron con ella. Interpretar a Karina en ‘Nadie me quita lo bailao’ fue muy divertido, ella despertó amores y odios en la audiencia.

Vea además: Postales del Petronio, la fiesta que pone a Cali a bailar al ritmo del Pacífico colombiano

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