La realidad detrás de Kevin James, el actor que hace reír a Hollywood

La realidad detrás de Kevin James, el actor que hace reír a Hollywood

Junio 24, 2018 - 10:28 a.m. Por:
Redacción de El País 
Kevin James

Kevin James, actor.

Archivo EFE

Existen distintos tipos de humor y todo depende de la manera en que se presenten, así como del sentido entrenado de quien debe reírse. Hay quienes se carcajean de cosas obvias y evidentes, que celebran hasta los gritos de aquellas escenas que han sido preparadas para causar ese tipo de hilaridad.

En cambio, hay otros que gozarán con aquellas situaciones creadas a partir de segundas lecturas o que promueven que el espectador haga un ejercicio de reunir cierto tipo de información, que al ser mezclada lleva consigo un mensaje burlón, procaz y provocador.

Esos tipos de humor, el que podríamos llamar elemental y ese otro que exige un poco más del espectador, es el que trae la nueva temporada de la serie ‘Kevin can wait’, transmitida por Warner Channel, protagonizada por Kevin James, el actor cómico de Hollywood reconocido por películas como ‘Hitch, especialista en seducción’, ‘Los declaro marido y Larry’ o ‘Héroe de centro comercial’.

La primera temporada de la serie comenzó con James interpretando a un oficial de policía recién retirado del condado de Nassau, Nueva York, y padre de tres hijos, casado con Donna (Erinn Hayes). Comenzando con la segunda temporada, el personaje de Donna murió, y la nueva protagonista femenina de la serie es Vanessa Cellucci (Leah Remini), exrival de Kevin en la fuerza y ahora su compañera en su nueva compañía de seguridad, Monkey Fist Security.

Si bien la primera temporada se centró en la vida personal y familiar de Kevin, la segunda se refiere a su nueva profesión, su relación con Vanessa y su adaptación a la vida como padre soltero.

Un año después de la muerte de Donna, la vida de Kevin sigue pies para arriba y con muchas situaciones que son para reír. Como oficial de policía retirado y con el gran trabajo de ver que sus hijos estén bien, ellos mismos recurren a Vanessa, una excompañera de trabajo, para que lo ayude a salir de casa y continuar su vida, aunque eso signifique que las cómicas situaciones se prolonguen una y otra vez.

Esta segunda temporada contará con algunas estrellas invitadas, como Ralph Macchio, el protagonista de la recordada saga de Karate Kid. Hablamos con Kevin sobre esta segunda temporada de su show.

Su personaje tiene un nuevo rol este año como padre soltero de tres niños. ¿Cómo va a evolucionar y cambiar? ¿Él va a volver al trabajo?

En realidad fue nuestro diseño desde el principio. La idea original para el espectáculo era un padre soltero, algo que no había hecho antes. Nunca antes había interpretado a un padre en una comedia de situación. Era una manera única de ir y encontramos la oportunidad de hacerlo. Le da un poco más de impulso al espectáculo. Estaba como flotando allí en el retiro y no tenía nada a mano. ¿Voy a disfrutar de mi retiro? ¿O voy a comer hot dogs? No tenía peso. Ahora hay peso. Voy a cuidar de mi familia y tengo que conseguir un trabajo de nuevo. Tengo que volver a la fuerza de trabajo, lo que hago, y me uno al personaje de Leah, Vanessa, lo cual es agradable. Es una forma diferente de tomar el espectáculo. Todavía es un espectáculo familiar. Tiene todas las cualidades que teníamos antes, pero le da un poco de peso y un giro único.

Ahora Leah está de regreso contigo una y otra vez, hemos escuchado...

Ahí es donde se siente más cómoda. Es tan bueno. Es jugar al tenis con alguien con quien jugaste al tenis toda tu vida. Eso es lo que se siente. Es un buen consuelo.

Han trabajado juntos (Kevin y Leah) por tanto tiempo, ¿les gusta?

Para mí, personalmente, es que puedo verla ahora todos los días. No llegamos a vernos cuando estábamos viviendo en costas diferentes. Siempre fuimos buenos amigos, pero no pudimos pasar mucho tiempo juntos. Ahora, es lindo verla y ver a su familia otra vez. Ellos salen y hacemos que nuestras familias estén juntas. Es solo una cosa agradable. Profesionalmente es reconfortante tirar la pelota y saber que alguien va a tirarla por ti. Es como un callejón sin salida.

¿Cuáles son algunos de los temas principales que desea abordar en esta temporada? Ya hablamos un poco sobre la cuestión de la paternidad, pero ¿con qué más cree que se van a enfrentar estos dos en el transcurso del año?

Sabes que es un desafío mantener un negocio en marcha. Vamos a hablar acerca de entrar en diferentes empresas allí; se trata de su vida, mi vida amorosa, recuperarme con mis hijos. No de volver con ellos, sino estar con ellos, ser padre soltero e intentar criar a tres hijos. Se trata de las luchas en las vidas de todos. Son las luchas habituales, pero es una configuración diferente a la que hemos hecho antes. Es una dinámica diferente a la que teníamos antes. Algunas cosas tienen la misma sensación porque somos las mismas personas pero hacemos cosas diferentes y es agradable rebotar el uno contra el otro de una manera diferente.

El año pasado tuvo algunas estrellas invitadas realmente geniales. Tenías a Ray Romano y su hombre tenía a Adam Sandler y usted canta con Billy Joel. ¿Quién vendrá este año?

Estoy investigando. Nos sorprendió mucha gente genial. Ya hemos reservado uno más. Con suerte, podemos seguir haciéndolo porque es divertido. No quieres hacerlo demasiado o simplemente te pone en marcha. Quieres que la historia funcione. Siempre es bueno hacer eso.

Long Island está en casa. ¿Qué tiene de especial filmar aquí, trabajar aquí?

Es mi familia, así es como crecí. Es la autenticidad de todo. Es la comida. Es la gente. Es difícil de explicar. Es como un personaje en el programa para mí, realmente lo es. Usamos cómics y extras reales de Long Island y toda su comida y me encanta.

¿Tiene hijos en casa, eso lo ayuda con el espectáculo? ¿Trae un montón de ideas al show?

Absolutamente. Tratamos de sacar ideas de los niños. Es genial. Ellos son increíbles. Sí, dirán cosas divertidas y harás una frase divertida a los escritores y podrán hacer un espectáculo completo. Al igual que la semana que viene, tenemos este bote de galletas de búho e inventamos una historia completa al respecto. Es solo porque mi hija lo encontró en el set. Ella preguntó: “¿Podemos tenerlo?” No podemos tomarlo todavía. Le pidieron que trabajara en el programa de alguna manera. Así que trabajamos al búho en un episodio completo también.

Un tipo normal

El mundo lo conoció por allá, en 2005, cuando Hollywood decidió contar una historia universal que muy poco se ha contado: la historia de un tipo no muy atractivo, pero terriblemente simpático, que se enamora de la mujer más codiciada de su círculo social y que no sabe muy bien cómo hablarle.

En aquella historia, además, otro tipo, este sí atractivo y carismático y atleta e inteligente y con dinero, se ganaba la vida enseñándole a hombres con menos suerte e inteligencia que él a conquistar mujeres.
Sí, ese tipo era Will Smith, y el otro, el gordito, era Kevin James, ambos interpretando la comedia romántica del año, ‘Hitch, especialista en seducción’.

En esa película, Kevin James interpreta a Albert Brennaman: un hombre inteligente que trabaja en una empresa en la que tiene un cierto prestigio, pero tímido, gordito, que sufre de asma, que no sabe bailar, que durante toda su vida ha sido un fracasado con las mujeres y que, además, está enamorado de la mujer más deseada de Nueva York, de la celebridad Allegra Cole.

Entonces Will Smith, que interpreta a Alex Hitchens, entra a escena para arreglarlo todo. Le da consejos de cómo hablarle, de a qué lugar llevarla a comer, de cómo bailar con ella, consejos que no funcionan para nada, y el espectador asiste a una de las formas de la comedia preferidas por Kevin James y en la que se mueve como pez en el agua.

James hace de hombre torpe, pero a la vez conmovedor, hace de uno de esos tipazos bien intencionados, buenazos que jamás harían nada por fuera de la ley, que ayudan a las abuelas a cruzar las esquinas, que donan dinero a las organizaciones de caridad, y entonces de algún modo todos lo queremos, todos los espectadores íntimamente lo queremos y deseamos que, como sea, conquiste a Allegra. Y en ese proceso, comete las tonterías más encantadoras que uno pueda imaginarse, que al final resultan ser su mayor atractivo a la hora de conquistar a Allegra.

Ese, justamente, es el personaje que James siempre interpreta. La suya no es una comedia ácida al estilo de Charlie Sheen ni tampoco sofisticada, al estilo de muchas de las series escritas por Chuck Lorre (‘The Big Bang Theory’ o ‘Two and a half man’), sino más bien una apelación a la torpeza, pero una torpeza conmovedora, porque es la torpeza del tipo al que, en el fondo, nadie quiere que le pase nada malo.
Kevin James interpreta a personajes que no son propiamente desvalidos, pero que son aquellos que, de algún modo, se acercan más a lo que somos todos en nuestras vidas diarias: personajes con miedos, con muchos miedos, personajes que tratan de lograr cosas que aparentemente están mucho más allá de su alcance, personajes que intentan ser buenos, seguir las normas, personajes que no son mediocres, para nada, pero que aún no están muy seguro de todo lo que pueden lograr, que intentan encajar, en el trabajo, en el colegio, en el bar, con los amigos, y de pronto lo hacen, pero la mayoría de las veces no.
Es lo que hace a la perfección en ‘Héroe de Centro Comercial’.

James interpreta a un vigilante de un centro comercial que sueña con ser un policía, con ser respetado por todos, con ser el representante de la ley y el orden. Pero no es más que un tipo pasado de kilos que anda en su ‘Segway’ por los pasillo de un centro comercial, con cara de rudo, mientras los niños se ríen.

En algún momento el vigilante, que se llama Paul, comprende que en realidad no es más que una caricatura, que aunque tenga su radio de comunicaciones, su insignia de seguridad, su uniforme, no es más que el tipo que pasa todo un día asegurándose de que nadie intente comerse un helado sin pagar, mientras los verdaderos guardianes de la seguridad, los policías, están afuera cazando delincuentes.

Es su momento existencial, en el que descubre que su vida es una comedia, que está intentando ser lo que no es. Y entonces, como es de suponer, ocurren cosas, llegan los tipos malos y Paul los descubre y puede salvar la vida de las centenares de personas que hay en el centro comercial.

Es una fábula de la no rendición, de la creencia en uno mismo, de confiar en lo que se desea.

Y esa fábula termina por ilustrar lo que el propio Kevin James cree de la función vital de la comedia. “La verdad, a mí me encanta la comedia y yo creo que es lo que el mundo necesita mucho más que el drama u otras cosas”, afirmó en México cuando se lanzó la segunda parte de ‘Héroe de centro comercial’ en ese país.

James, católico ferviente, nacido en Nueva York, amante de las artes marciales mixtas, es también algo que uno podría llamar un activista de la esperanza y de la alegría. En fin, un cómico. Pero uno que cree firmemente que el mundo puede ser mejor si tiene más dosis de risa.

“Kevin quiere cambiar el mundo a través de la comedia familiar y que cuando la gente salga del cine no solo se vayan sonriendo sino con algo más, con una experiencia familiar y llenos de esperanza”, ha dicho de él Eduardo Verástegui, uno de los actores que lo acompaña en ‘Héroe de centro comercial’.

“El mundo necesita más comedias y menos dramas. Creo que las comedias hacen a la gente más feliz. Me gusta ir al cine con mis hijos y ver esas películas en que te ríes todo el tiempo y al final sales con un poco más de esperanza. Esas son las películas que quiero hacer siempre”, dice Kevin James.

El hombre de fe

Kevin James tiene 53 años y está casado con la actriz Steffiana de la Cruz, con quien ha tenido cuatro hijos. James estudió gestión deportiva en la universidad de Cortland, donde jugó de zaguero en el equipo de fútbol del campus, un puesto óptimo por su corpulencia.

Descubrió su vocación como actor cómico durante una interpretación en el grupo de teatro en el que estaba, al ver lo mucho que la gente se reía con sus gracias... y hasta hoy.

Pero además de cómico, James es ante todo un católico fervoroso. Con ocasión del estreno en Estados Unidos de una de sus comedias, ‘Peso pesado’ en 2012, James concedió una entrevista a Catholic News Service donde habló de sus convicciones católicas. “Estoy comprometido con mi fe, y eso se convierte en una posición difícil. Porque tienes una plataforma y no quieres hacer nada en ella que no dé gloria a Dios en todas las formas posibles”, explicó.

“No puedo interpretar a un sacerdote en todas las películas, pero sí quiero que den un mensaje positivo, y quiero poder sentarme a verlas con mis hijos”. Por esa razón a Kevin le gusta retocar e intervenir en los guiones. En ‘Peso pesado’, por ejemplo, es la capacidad de sacrificio por los demás lo que resalta en su papel como el profesor Voss.

“Nací y crecí católico, siempre he amado mi fe y aprendo cada vez más sobre ella continuamente. Es algo que va contigo en cada cosa que hagas o en cada parte de tu vida que asumas. Todos los bienes nos vienen de Dios y por eso quiero alabarle, aprender más e imbuírselo a mis hijos, a mis amigos y a todos los que me rodean”.

Sin embargo, su militancia católica no ha impedido que Kevin asuma papeles que reivindican los derechos de minorías que muchas veces han sido y siguen siendo lesionados por la Iglesia Católica.

Tal es el caso de ‘Los declaro marido y Larry’, en la cual realiza uno de los papeles protagonistas junto al reconocido Adam Sandler.

En la comedia Sandler interpreta a ‘Chuck’ y James a ‘Larry’. Ambos son mejores amigos y trabajan como bomberos, y juntos afrontan la muerte de la esposa de Larry, una fatalidad que los une no solo como amigos, sino incluso en un matrimonio.

‘Larry’ tiene problemas con el seguro de vida de su esposa y no puede reclamarlo para sus dos hijos, y entonces, para evadirlos, le pide a ‘Chuck’ un favor desconcertante: que se casen para de ese modo, como pareja, no tener los problemas burocráticos con el seguro de vida de sus hijos. La película pasa de ser una mera comedia a un filme defensor de los derechos LGBT, pues, poco a poco, va desnudando la serie de prejuicios que hay alrededor de las parejas homosexuales y las dificultades que se encuentran a la hora de manifestar y oficializar su amor.

Por supuesto, en la película la relación entre ambos es una farsa que, sin embargo, deviene políticamente correcta para el momento en que fue lanzada e incluso para estos días.

Un Kevin James católico que sabe también la importancia de aceptar al otro diferente.

“Existe esa posibilidad de que mi carrera acabe cuando menos lo espere. Es la voluntad de Dios la que cuenta, no la mía. Si sucede así..., definitivamente, tuve una gran carrera; y si no, continuaré trabajando. Él me dio esta plataforma y el humor... ¡cielos!, es genial, me encanta”, dijo en la entrevista dada a Catholic News Service.

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